El asedio del Alcázar de Toledo dio la vuelta al mundo gracias a la propaganda de ambos bandos enfrentados. Una prueba de ello son los titulares de la prensa, otra sería las memorias de Winston Churchill, en las que hace eco de la resistencia de los asediados, apuntándola como un hito en la historia militar. En realidad, fue uno más de los hechos insólitos que componen las páginas de la historia sobre la guerra civil española, hechos que el político británico posiblemente desconociese o ignorase deliberadamente. Lo cierto es que alabó aquella resistencia que fue recreada por la propaganda cinematográfica franquista en una de las primeras producciones bélicas de la dictadura. Producida en la inmediata posguerra, y rodada en la Italia fascista, Sin novedad en el Alcazar (Augusto Gettina, 1940) detalla a su manera la victoriosa resistencia de los sitiados. Hubo más resistencias épicas, y también de mayor duración. Por ejemplo, la del santuario de la Virgen de las Cabezas, en la provincia...