En situaciones de pánico, la solidaridad tiende a desaparecer para dejar paso al sálvese quien pueda; de ahí que los investigadores de Pánico en las calles (Panic in the Street, Elia Kazan , 1950) decidan mantener el brote vírico en secreto, para no alarmar a la población de Nueva Orleans, ciudad bajo la amenaza de la peste neumónica. En El último hombre sobre la Tierra (L’ultimo uomo della Terra, Ubaldo Ragona y Sidney Salkow, 1964) esto no se observa porque el humano a quien da vida Vincent Price —años después, Charlton Heston en El último hombre vivo (The Omega Man, 1971) y Will Smith en Soy leyenda (I Am Leyend, 2007) heredan el personaje basado en la novela de Richard Matheson— habita solo en un mundo sin humanidad. De modo que no le queda otra que sobrevivir en el aislamiento, en la imposibilidad de vivir una existencia social. ¿Qué ocurrió? Un virus, que no se considera un ser vivo, pero tampoco un ser muerto. Muta. Se alimenta de su huésped y en ciertos aspectos se asemeja ...