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Mostrando las entradas etiquetadas como douglas fairbanks

Douglas Fairbanks. El héroe optimista

<<Saludemos de paso la memoria de Douglas Fairbanks , quien no fue solo un actor, sino también un excepcional animador y quien, a través de una obra poética y optimista, creó un "tipo" que no podemos olvidar>>. Ese "tipo", aludido por René Clair en su libro  Cine de ayer, Cine de hoy , fue el héroe mayúsculo del Hollywood silente: valiente, ágil, de eterna sonrisa y siempre dispuesto a acometer con optimismo y descaro cualquier empresa aventurera, por complicada que esta fuera. Ningún otro héroe del cine mudo igualó en importancia y éxito al encarnado por Fairbanks , el pirata negro de las acrobacias, el Robin Hood, el Zorro o el joven D'Artagnan de los duelos a espada o aquel inolvidable ladrón trepamuros que viaja sobre una alfombra voladora en busca de las mil y una aventuras. Estas fueron algunas de las imágenes inmortalizadas en la pantalla por Douglas Fairbanks , nacido como Douglas Elton Thomas Ullman y conocido entre sus amigos por el diminu...

El pirata negro (1926)

En la primera edad del cine mudo, los actores y las actrices era individuos anónimos, pero aquel anonimato desapareció cuando se hicieron familiares para el público y este quiso poner nombres a los rostros que los transportaban a los mundos de ficción que contemplaban en la pantalla. La industria cinematográfica crecía y, con el paso del tiempo, llegó la época de la popularidad, de los aplausos, de las aclamaciones y de la acreditación, porque, algunos como Douglas Elton Thomas Ullman , se convirtieron en el reclamo principal para llenar las salas donde se proyectaban las películas que protagonizaban. Pero el tal Ullman no pasó a la historia del cine con su nombre real, sino con el más sonoro Douglas Fairbanks . "Rey" del Hollywood silente y héroe por excelencia del cine de aventuras de la década de 1920, Fairbanks presentaba limitaciones dramáticas que no impidieron que se convirtiera en una de las personalidades más destacadas de la gran pantalla, gracias a la espectac...

Espejismos (1928)

Flor del camino ( Wild Oranges , 1923),  El gran desfile  ( The Big Parade , 1925),  Vida Bohemia  ( La Bohème , 1926) o ...Y el mundo marcha  ( The Crowd , 1928) posicionaron a  King Vidor  entre los grandes creadores cinematográficos de su tiempo. Por ello, empeñado en contar con los mejores realizadores de Hollywood en los films protagonizados por  Marion Davis , el magnate  William Randolph Hearst  insistió para que Vidor la dirigiese. Esta colaboración se desarrolló a lo largo de  La que paga el pato ( The Patsy , 1928), Espejismos ( Show People , 1928) y Dulcy ( Not So Dumb , 1930), en las que la actriz demostró su sobrado talento para la comedia. Pero fue el segundo título el que más interesó al realizador, porque le ofrecía la oportunidad de abordar un tema que conocía de primera mano: el lado oculto del cine. Como en  Y el mundo marcha... , la historia expuesta por Vidor se inicia con un individu...

Intolerancia (1916)

Las primeras imágenes en movimiento proyectadas por los hermanos  Lumière  generaron en ilusionistas como Alice Guy o Georges Méliès  la idea de dotarlas de fantasía, a su vez, estos magos del celuloide, con sus trucajes y su puesta en escena, precipitaron que otros se embarcaran en la novedosa y atractiva aventura del cinematógrafo, una aventura  que se encuentra repleta de nombres propios que ayudaron a evolucionar un espectáculo de feria, repetitivo y sin entidad narrativa, hasta convertirlo en un medio artístico con personalidad y lenguaje propio. Uno de aquellos pioneros, el más reconocido e imitado durante la década de 1910 y la primera mitad de la siguiente,  David Wark Griffith , desarrolló técnicas de montaje que le permitieron superar las limitaciones narrativas existentes para dotar a sus producciones de gran complejidad, fluidez y riqueza visual. El uso que hizo del montaje en paralelo de dos escenas, de los saltos temporales, de los encuadres pan...

El ladrón de Bagdad (1924)

Los inicios de Raoul Walsh en el cine estuvieron ligados al director  David Wark Griffith , de quien aprendió técnicas de montaje y de movimiento de cámara; también hay quien afirma que Griffith le encargó hacia 1914 la realización del que sería su primer largometraje. Diez años después, asentado en el Hollywood de los pioneros,  Walsh dirigió  El ladrón de Bagdad ( The Thief of Bagdad , 1924), película protagonizada, producida y coescrita por Douglas Fairnbanks , quien por aquel entonces era una de las grandes estrellas de la pantalla y el rostro indiscutible del aventurero, gracias a películas como La marca del zorro ( Fred Niblo , 1920), Los tres mosqueteros ( Fred Niblo , 1921) o Robin de los bosques ( Allan Dwan , 1922). Consciente de lo que público esperaba de sus personajes, Fairbanks  se decantaba por participar en producciones repletas de acción en las que daba rienda suelta a su agilidad y a su carisma, algo que sin duda se descubre en  El ladró...

Robin Hood (1922)

Los personajes históricos y aquellos que habitan en las leyendas son, desde los albores del cine, una constante fuente de inspiración para guionistas y escritores, ya sea el caso de personajes reales, a quienes se mitifica, o personajes cuyos orígenes se encuentran en el folklore medieval, como sería el caso de Robin Hood, héroe legendario que ha sido llevado al cine en más de sesenta ocasiones. Entre las mejores producciones protagonizadas por el bandido de Sherwood se encuentra la versión muda dirigida por  Allan Dwan  e interpretada por la estrella del cine mudo  Douglas Fairbanks , actor que inicialmente no deseaba participar en la producción, pero que finalmente atendió a las razones de un director que le aseguró de que el personaje le permitiría realizar aquello que el público esperaba de las películas en las que participaba: piruetas, equilibrismos, diversión y acción. Desde el momento que  Fairbanks  aceptó participar puso todo su empeño para sacar ad...