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Mostrando las entradas etiquetadas como keisuke kinoshita

Los niños de Nagasaki (1983)

La traducción al castellano del título original “Kono ko no nokoshite” vendría a ser “Estos niños que dejo atrás”, mientras que su título en inglés fue “Childrend of Nagasaki”. El primer título, su traducción, podría plantear ¿qué niños son estos? ¿Y cómo es eso de dejarles atrás? El segundo determina no solo la procedencia de los niños, sino que introduce la idea que se confirma al completarlo con el “que dejo atrás”. Así ese “atrás” cobra el significado de pasado concreto, el que de inmediato regresa a la memoria histórica de Nagasaki. ¿Cómo olvidarles y como olvidar aquella explosión atómica? No se puede ni se debe olvidar, pues olvidar sería negarles y estar más cerca de repetir el terror. Keisuke Kisnoshita lo recuerda en Los niños de Nagasaki (1983), inspirada en la historia de Takashi Nagai. Kinoshita inicia su película con un fondo negro sobre el que inserta: <<6 de agosto de 1945. 8:15. La bomba atómica cae sobre Hiroshima. 9 de agosto de 1945. 11:02. La bomba atómica ca...

Dodes’ka-den (1970)

El varapalo y el desengaño sufridos al verse apartado del proyecto Tora! Tora! Tora! (1970), precipitaron que Akira Kurosawa centrase su atención y sus esperanzas artísticas y profesionales en su asociación con Kon Ichikawa , Keisuke Kinoshita y Masaki Kobayashi , con quienes, en 1969, había fundado  Yonki no kai ( El club de los cuatro caballeros ), la compañía con la que pretendían producir sus proyectos e intentar devolver el nivel y la esencia perdida al cine japonés, que malamente sobrevivía a la competencia de la televisión y a los estrenos hollywoodienses. El film que iba a inaugurar la aventura de los cuatro iba a ser colectivo, cada uno se encargaría de una historia, pero el alto coste de producción descartó tal idea y se decidió que Kurosawa abriese el camino con Dodes’ka-den (1970), que lograron financiar tras conseguir un préstamo bancario. Por diferentes motivos, el resultado cinematográfico luce como un punto y aparte dentro de la filmografía del autor de Rashom...

Onna (1948)

El sustantivo Onna/Woman/Mujer quizá suene un tanto indeterminado, pero, precisamente, escogido por  Keisuke Kinoshita  para dar título a uno de sus films de posguerra, pretende esa generalización. Sin ningún adjetivo u otro modificador, el genérico que titula la película abarca un amplio espectro de modelos femeninos: madre, hija, esposa, amante, maestra, estudiante, entre otras figuras que tienen en común su encierro o delimitación social en el Japón donde, entre modernidad y tradición, el cineasta desarrolla sus dramas, melodramas, tragedias e incluso comedias.  La mujer en suma, y que Kinoshita individualiza en sus protagonistas, es centro de máximo interés en su obra cinematográfica; en la que al tiempo es sufridora y heroína, pues no cabe duda de que resistir la sensación y la realidad de encontrarse atrapada en espacios que delimitan sus movimientos y complican su emancipación es un acto de heroísmo. Por contra, el hombre en el cine de Kinoshita  carece de a...

El retrato de Midori (1948)

Lo primero que llama la atención de El retrato de Midori ( Shozo , 1948) es que Keisuke Kinoshita  no rueda un guion propio, sino que adapta a la pantalla uno de Akira Kurosawa , pero la historia y los personajes encajan mejor en su imaginario, con presencia mayoritaria femenina, que en el del autor de Vivir ( Ikiru , 1952), cuyo universo cinematográfico es esencialmente masculino. Esto por una parte, por otra,  hay dos retratos en el film: el que funciona como excusa argumental para que la historia avance y el que importa al realizador. El primero no se ve en ningún momento del metraje, y es el pintado por el señor Namura  ( Ichiro Sugai ); el segundo es el realizado por  Kinoshita , quien, sensible y emotivo, va detallando el suyo a lo largo de las imágenes del film, pero no solo pinta el retrato de su personaje principal, también da pinceladas de la familia Namura. Tras la introducción, donde dos especuladores deciden comprar y vender la casa habitada por los Na...

Cartas de amor (1953)

Típico sería decir "te lo dije" o "el paso del tiempo relega al olvido a nombres que en su época fueron sonados" o, en menor medida, "que el devenir temporal devuelve a la memoria otros que habían caído en la ignorancia". Aunque las ponga en duda, no niego la validez de las frases hechas, tampoco que el mayor aliado del olvido sea el tiempo, pero no lo considero el culpable exclusivo de la desmemoria o de la falta de interés. A veces, y el cine es un buen ejemplo, no existe olvido, hay ninguneo, omisiones y otros factores como el dónde se estrena o el cómo se promocionan las películas que se imponen o han impuesto a partir de unas circunstancias (históricas y económicas) concretas que, en su derecho al desconocimiento y al consumo rápido, el público mayoritario ignora, omite o no le concede la menor importancia. Hoy, dependiend...

Mañana para la familia Osone (1946)

<<No sé mucho de mujeres. Debería usted hablar con Keisuke Kinoshita >>. 1 La actriz Haruko Togo recordaba que esa fue la respuesta de Akira Kurosawa cuando le preguntó por qué no daba indicaciones a las actrices. El recuerdo es una alteración del momento real evocado, pero resulta concluyente a la hora de establecer distancias entre el cine de dos cineastas contemporáneos que, en la segunda mitad de la década de 1960, se asociaron para crear la productora "Los cuatro caballeros" -cuarteto de maestros cinematográficos completado por Masaki Kobayashi y Kon Ichikawa -. En dicho recuerdo  Kurosawa asume su ignorancia y concede a su colega, dos años más joven, un conocimiento que él no posee. Kinoshita , sí; al menos, esto se deduce tanto de sus dramas como de sus comedias. En su obra fílmica, la familia y, en mayor grado, la mujer son prioritarias en la coti...

Kurosawa y los profesores

<<Quien no estima a su maestro, y no ama ser útil, se halla confuso en su saber>> Lao-Tsé (filósofo chino, siglo VI a. C.): Tao Te King La figura del maestro era de suma importancia en la cultura japonesa tradicional. En la novela que ambienté en Japón en el siglo XII quise reflejarlo en un personaje que guía a sus pupilos hacia el equilibrio al que aspira el samurái ( Munen ). Los  acompaña durante parte del camino a la perfección, un camino que sospecho que implica caminar y seguir caminando una senda que no concluye, que exige seguir evolucionando. Quizá lo hice condicionado por las películas de aprendizaje, quizá por lecturas y fantasías u otras intimidades y cuestiones sobre las que ahora no pretendo reflexionar. Se trata de un maestro-guía, aquel que no se impone ni pretende ser el protagonista de algo que no es de su exclusiva. Para el maestro, sus alumnos son sujetos de un proceso que nunca concluye —él también es ...

Una tragedia japonesa (1953)

Cada época tiene su(s) crisis y cada época se enfrenta al que considera el peor momento de la Historia y, de hecho, quienes lo viven, así lo sienten. Más obvio que lo anterior resulta afirmar que los seres humanos existen y son en un tiempo concreto. Es una obviedad innegable, de modo que cuanto sucede afecta a sus vidas y genera impresiones que, a menudo, borra las que otros puedan tener. Ante dichas crisis, hay quienes piensan que nada se puede hacer, hay quien sí, y también quien afirma que, bajo distintas máscaras y regímenes, las crisis son la misma, la que remite a las insalvables diferencias socio-económicas. Durante el enérgico arranque de Una tragedia japonesa ( Nihon no higeki , 1953) se suceden imágenes documentales y titulares de periódicos que apuntan la crisis que sufre Japón en los primeros años de la década de 1950.  Keisuke Kinoshita introduce noticias ...

Un amor inmortal (1961)

En el desconocimiento internacional del cine japonés, y por merecimiento de los cineastas aludidos a continuación, cuando se hablaba (y se habla) de los grandes del cine "clásico" nipón solían salir a la palestra los nombres de Akira Kurosawa , Kenji Mizoguchi y Yasujiro Ozu . Con un poco de curiosidad y fortuna se descubría el de  Mikio Naruse , pero menos frecuentes resultaban los nombres de  Teinosuke Kinugasa , Satsuo Yamamoto , Tadashi Imai ,  Masaki Kobayashi , Kaneto Shindô , Kon Ichikawa o Keisuke Kinosita entre otros imprescindibles previos a la irrupción de la heterogénea generación de los  Nagisa Oshima ,  Yoshishige Yoshida , Shohei Imamura o  Seijun Suzuki , cuyo impacto cinematográfico se dejó notar, y mucho, en la década de 1960. En el pasado, este desconocimiento, generalizado entre el público occidental, respecto...

Jardín de mujeres (1953)

¿Existen individuos capaces de liberarse de imposiciones, normas y conductas, de supuestos e impuestos morales, de valores culturales y de otros condicionantes que la familia, la escuela y la sociedad introducen, inculcan y perpetúan desde la infancia para la supervivencia del sistema establecido? Realizada la pregunta, que cada quien responda, si le apetece. A mí me contraría, pues respondería que el ser humano utópico -capaz de superar lo asimilado- o aquel que viva aislado del resto del mundo, sí; pero del real y, por tanto, condicionado socialmente desde la cuna, lo dudo. Desde tiempos remotos, nos empeñamos en que nos dirijan y nos indiquen qué podemos hacer y por dónde debemos transitar; en caso contrario, posiblemente, sufriríamos desorientación, miedo, inseguridad, y nos veríamos al borde del caos, que no deja de ser el principio de un nuevo orden que, más temprano que tarde, se desvelará humanamente imperfecto -como cualquier revolución históri...

Veinticuatro ojos (1954)

Oficialmente el fin de la ocupación estadounidense de Japón y la restitución de la soberanía nacional a los japoneses se produjo en 1951. Pero esto no implicó que las tropas norteamericanas abandonasen sus bases militares en el archipiélago, punto geográfico estratégico y vital para los intereses de la potencia americana tras la subida al poder de Mao en China y durante la guerra de Corea. A cambio, el país asiático recibió ayuda económica, que posibilitó una recuperación más veloz de la esperada después de la derrota en la Segunda Guerra Mundial. La posguerra fue un momento delicado, de enfrentamiento de ismos , de extrema dureza y de reconstrucción (moral, económica y material). Todas estas circunstancias afectaron al cine japonés de la época, pero más allá de la eliminación de la censura militar aliada, del crecimiento industrial, del ahogo y carestía popular que  Akira Kurosawa  plasmaría opresiva en la parte baja de El inferno del odio , o del conflicto que se estaba de...