Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como charles chaplin

Fragmentos de nada: Hamsun, Chaplin y el Hambre

Hamsun, Chaplin y el Hambre Por Antonio Pardines No recuerdo en qué página de Hambre me pregunté si Charles Chaplin había leído al noruego Knut Hamsun antes de crear su icónico personaje vagabundo, o si este era una de las proyecciones adultas que imaginaría durante su cruda infancia, el que deambula por la ciudad resistiendo las fuerzas opresoras que dan forma al “alma” urbana y que Charlot supera a base de ingenio y de picaresca, de deshacerse de valores morales y abrazar cualquier posibilidad que le permita un mendrugo de pan y resistir ante la deshumanización (alienación) de la ciudad moderna, entre otros espacios que pueda recorrer. El hambre marca el ir y venir del vagabundo, lo mismo le sucede al periodista protagonista de la novela que acercó al escritor noruego a la fama. Pero el personaje literario mantiene sus valores, no es héroe disfrazado de antihéroe, y se decanta por pensar, más que por actuar. Se considera víctima de fuerzas que amenazan superarle e incluso destruirle...

Charlot emigrante/El inmigrante (1917)

Gracias a su arte y a su don cómico, Chaplin logró dejar atrás la miseria de la que procedía y alcanzar el bienestar material del que disfrutaría hasta el final de sus días. Su éxito fue su pasaporte al paraíso que se le niega a su personaje Charlot, el eterno e inmortal vagabundo que llega a Estados Unidos en El inmigrante (The Inmigrant, 1917), el país de las oportunidades, la tierra de la “libertad” y, precisamente por la interpretación que la sociedad le da al abstracto, un espacio humano de contradicciones y contrastes, un país de extremos donde la pobreza y la riqueza son solo dos rostros más dentro del orden que el vagabundo trasgrede no por revolucionario, sino por ser un individuo libre y, por tanto, en facultad de elegir cómo actuar, a pesar de las múltiples trabas que supone el ir contracorriente de la marcha marcada. En sus películas, Charles Chaplin recorre la cara menos sonriente y más desfavorecida de esa misma sociedad dentro de la cual existe hambre —la comida es vi...

Hannah Arendt y Chaplin

Charlie Chaplin: El sospechoso , por Hannah Arendt * <<Los personajes de Chaplin no son un modelo de virtud, sino hombres corrientes con mil pequeños defectos y en permanente conflicto con la ley. Lo que todos esos personajes confirman es que la pena no siempre guarda proporción con la culpa y que, para el hombre que siempre es sospechoso, no hay relación entre el delito y el precio que paga por él. Se le “pillará” por cosas que nunca ha hecho, pero conseguirá escabullirse del peso de una ley que a otros aplasta. La inocencia del sospechoso que Chaplin encarna en sus películas ya no es un simple rasgo de carácter como el schlemihl  de Heine : manifiesta la peligrosa incompatibilidad entre las leyes generales y las culpas y faltas individuales. Aunque trágica, esta incompatibilidad revela sus aspectos cómicos en la figura de Chaplin : no hay proporción alguna entre lo que hace o no hace y el castigo que recibe; como es sospechoso, debe cargar con la culpa también por lo que ...

El peregrino (1923)

La amoralidad y el infantilismo del personaje chaplinesco se perciben con precisión en El peregrino ( The Pilgrim , 1923), donde no importa qué delito cometió para ser encarcelado o si cometió alguno. Bien pudo ser encerrado por nada o por robar un mendrugo de pan, quizá por ocupar accidentalmente el lugar de otro o por meter la mano en bolsillo ajeno, incluso lo imagino propinando un puntapié a un agente de la ley que, incansable en su opresiva misión de control, persigue al marginado, sea o no culpable de más delito que el intentar sobrevivir a la miseria de entornos sociales miserables. En realidad, carece de importancia si fue esto o aquello, no significa porque en el mundo habitado por  Charlot , y roles variantes, los delitos suelen cometerlos quienes imponen y representan leyes o normas que solo benefician a quienes las dictan. Sabem...

Zavattini: "Charlot Blanco"

CHARLOT BLANCO. 16 de noviembre de 1957. de Cesare Zavattini El actual Chaplin vestido de Charlot. Cada cual se lo imagina a su manera, como hacen los cristianos con los santos; yo, con el pelo blanco y el bigote algo negro; el verdadero Charlot, apartado del mundo después de su último filme, hace veinte años me parece, se ha refugiado en lo alto de una montaña y allí ha vivido entre cabras y pájaros sin volver a tener trato con criatura humana. Un día de este año en curso, una jovencita se pierde durante una excursión, él la ve pero no quisiera ser visto, ahora tiene miedo de la gente y renacen en él la timidez y la vanidad de antaño; hasta que, al caer la noche, conmovido por las afligidas llamadas de la muchacha termina por dejarse ver. No dice ni una palabra porque ha perdido la costumbre de hablar: con gestos le indica a la muchacha el sendero que la llevará hacia el valle. La acompaña unos centenares de metros y una vez le ha indicado el camino su deseo es volver atrás,...

La condesa de Hong Kong (1966)

<<Una sonrisa, quizá una lágrima>> promete Charles Chaplin  previo a la primera imagen de  El chico ( The Kid , 1921). La promesa introduce su combinación de risa y llanto, su interpretación de la vida, introduce a su vagabundo, en quien aúna comedia y drama. Esta es la constante de su filmografía y, sin embargo, en La condensa de Hong Kong ( A Countess from Hong Kong , 1966) no se cumple, al menos a simple vista.  Chaplin no reniega de ver la vida como una tragicomedia, solo que el impacto desaparece entre el romance y el enredo de situaciones que suavizan la realidad de la que Natacha ( Sophia Loren ), la protagonista femenina, intenta escapar. Para conseguirlo, se oculta en el armario del multimillonario Odgen Mears, personaje interpretado por  Marlon Brando , solo en presencia, puesto que el mejor Brando brilla por su ausencia. No pongo en duda...

Vida de perro (1918)

Hay diferentes maneras de realizar cine, como también existen distintas formas de hacer las cosas, y escoger entre unas u otras provoca diferencias de forma y fondo, porque no es lo mismo sentir que diriges, a menudo presionado por intereses ajenos al arte en sí mismo, que dirigir lo que sientes aunque esto conlleve una lucha constante por la independencia creativa. Esta última fue la elección de  Charles Chaplin  para realizar sus películas, nacidas del corazón, de recuerdos y de experiencias de infancia, de la interpretación de su presente y también de la sensibilidad del hombre complejo que exteriorizó su sentir a través de su solitario vagabundo, siempre ajeno al medio deshumanizado que lo rechaza y con el que nunca se identifica. Como consecuencia, la grandeza del mejor   Chaplin  surge de las entrañas del individuo que piensa, siente y sufre, no de la técnica cinematográfica, porque, como dejó constancia en sus memorias, <<mi técnica es fruto de mi propio...

Espejismos (1928)

Flor del camino ( Wild Oranges , 1923),  El gran desfile  ( The Big Parade , 1925),  Vida Bohemia  ( La Bohème , 1926) o ...Y el mundo marcha  ( The Crowd , 1928) posicionaron a  King Vidor  entre los grandes creadores cinematográficos de su tiempo. Por ello, empeñado en contar con los mejores realizadores de Hollywood en los films protagonizados por  Marion Davis , el magnate  William Randolph Hearst  insistió para que Vidor la dirigiese. Esta colaboración se desarrolló a lo largo de  La que paga el pato ( The Patsy , 1928), Espejismos ( Show People , 1928) y Dulcy ( Not So Dumb , 1930), en las que la actriz demostró su sobrado talento para la comedia. Pero fue el segundo título el que más interesó al realizador, porque le ofrecía la oportunidad de abordar un tema que conocía de primera mano: el lado oculto del cine. Como en  Y el mundo marcha... , la historia expuesta por Vidor se inicia con un individu...

Armas al hombro (1918)

Sin su sombrero hongo y sin su bastón, pero con casco de acero y fusil, ver a Charles Chaplin en las trincheras es sinónimo de risa, sí, pero también una forma distinta de adentrarse en la dura cotidianidad del frente donde, como cualquier otro soldado de a pie, su personaje sufre las precarias condiciones que descubre después de recibir su instrucción en un campo de entrenamiento en el que, aparte de no dar una, se tumba a descansar. Desde ese espacio de adiestramiento y sueño el soldado chaplinesco accede a primera línea y a las zanjas que, durante la siguiente media hora de metraje, sirven de escenario para que el responsable de Armas al hombro ( Shoulder Arms , 1918) convierta a su antihéroe solitario, ingenuo y soñador, en héroe victorioso, circunstancia excepcional e inusual dentro de su cine, pero necesaria para alcanzar el fin perseguido por el genio de Luces de ciudad ( City Lights ; 1931). En ese espacio de destrucción se suceden escenas cómicas inolvidables, como aque...

Buñuel: reunión de talento y homenajes tardíos

En noviembre de 1972 Luis Buñuel regresó a Hollywood, pero en ese momento lo hizo como uno de los grandes genios que ha dado el cine, y como tal fue reconocido por el grupo de ilustres cineastas que acudió a la casa de George Cukor para conocerle y ofrecerle un merecido homenaje. Aunque uno de los invitados, quizá a quien más le habría gustado conocer, Fritz Lang , no pudo asistir por razones de salud. Poco después tuvo la oportunidad de reunirse con él y aprovechó para pedirle una foto dedicada de la época de Las tres luces ( Der müde tod ; 1921) y  Metrópolis (1926). <<De Ben-Hur a West Side Story , de Some Like It Hot a Notorious , de Stagecoach a Giant , cuantas películas alrededor de aquella mesa...>> recordaría Buñuel en sus memorias ( Mi último suspiro).  Como no citó ni una de las suyas, ni de Mamoulian , Cukor  y  Mulligan , me tomo la libertad de mencionar alguna: ...de City Streets a Adam's Rib y de To Kill a Mockingbird a Viridi...

Chaplin (1992)

El gusto de Richard Attenborough por dramatizar hechos y personajes reales quedó patente en ocho de los doce títulos que componen su filmografía como director; en ellos se esbozan situaciones como la operación Market Garden en Un puente lejano , la guerra anglo-bóer en la que participa el Winston Churchill de  El joven Winston , el apartheid contra el que se enfrenta el Steve Biko interpretado por Denzel Washington en  Grita libertad  o las relaciones sentimentales que, respectivamente, protagonizan los escritores C.S.Lewis y Ernest Hemingway en  Tierras de penumbra  y  En el amor y en la guerra . Pero estas películas presentan irregularidades narrativas que, en mayor o menor medida, provocan la pérdida de interés en aquello que exponen sus imágenes, como también sucede en la oscarizada Ghandi o en este biopic inspirado en  Mi autobiografía y en el libro escrito por David Robinson   Chaplin: su vida y arte . Como apunta e...

Un rey en Nueva York (1957)

En la mayoría de sus largometrajes, Charles Chaplin  utilizó la comedia para abordar aspectos sociales como la alienación y los problemas inherentes a los  Tiempos modernos , los peligros de los totalitarismos dominantes en la Europa contemporánea de El gran dictador  o los paralelismos simbólicos entre los medios empleados por  Monsieur Verdoux  con los de las grandes potencias mundiales. Pero en Un rey en Nueva York (A King in New York)   Chaplin trató una circunstancia más personal, que encuentra su origen en sus problemas con las autoridades y la sociedad estadounidenses, quizá por ello su mensaje fuese más subjetivo y dominado por cierto resentimiento hacia el país que, tras auparlo al trono de la comedia, lo destronó; aunque de un modo diferente al que se observa al inicio de Un rey en Nueva York , cuando parte de la población de una nación inventada irrumpe en el palacio de un monarca que por lo visto ha volado al igual que el tesoro nacional. Per...

Una mujer de París (1923)

Antes de entrar en detalles sobre la película que significó el primer fracaso comercial de Charles Chaplin , lo mejor sería situarla; y ya si lo hiciese  René Clair sería lo máximo, al menos mucho mejor de lo que pudiese expresar alguien como yo.  Admirador confeso de Chaplin , Clair decía, allá por 1970, lo siguiente: <<En 1921, escribía Louis Delluc : “Nos da la impresión de que Chaplin , al evolucionar de una manera vertiginosa, nunca será aburrido. Lo más que podemos esperar es que haga alguna obra trágica.” Esa “alguna obra trágica” prevista por Delluc , se mezcló audazmente con la comedia en “ Una mujer de París ”, realizada en 1923, cuatro años antes de la llegada del “sonoro”. Podemos lamentar que algunos grandes films mudos hayan llegado demasiado pronto y que no se hayan podido beneficiar de la aportación del sonido y de la palabra. La “ Juana de Arco ”, de Dreyer , es uno de ellos, al igual que “ Una mujer de París ”. Quizás porque este último era una comedi...