Cuenta la historia que el desarrollo tecnológico trajo consigo cambios en las distintas sociedades, que pasaron de nómadas a sedentarias, de agrícolas a urbanas, de la primera revolución industrial a la era tecnológica. Desde los primeros adelantos técnicos, sea el uso de la rueda o del arado, hasta la aparición de los medios de masas, la tecnología transformó costumbres, normas, necesidades, comportamientos y así, hasta hoy, cuando se descubre la cotidianidad como espectáculo mediático con publicidad, propaganda, protagonistas, productos, vendedores, espectadores, compradores, humo… En no pocos aspectos, se le puede aplicar aquello de “lo que corresponde al todo, puede aplicarse a sus partes”. Por ejemplo, política, (des)información y cine forman parte de ese todo que es la cotidianidad mediática de la sociedad tecnológica. Las tres partes se presentan por separado, aunque también juntas cuando el cine aborda de forma directa o indirecta figuras y entornos políticos en los que la pre...