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Mostrando las entradas etiquetadas como louis malle

Ascensor para el cadalso (1958)

El imaginario recuerda este primer largometraje en solitario de Louis Malle por la música de Miles Davis y la nocturnidad por donde Florence ( Jeanne Moreau ) deambula su soledad, aunque acompañada de la sospecha y el miedo. Camina por las calles de la ciudad, sin rumbo, entre la pérdida y la búsqueda, acompañada por el sonido de la trompeta de Davis , mientras Julien ( Maurice Ronet ), su amante, permanece encerrado en el ascensor del edificio donde, horas antes, llevó a la práctica el plan que idearon. Pero las ideas existen en realidades abstractas. Pertenecen a mundos ideales y no a espacios físicos, condicionados por intereses y casualidades. Y así, la idea desaparece en su vía de acceso a la realidad mundana donde, al cobrar cuerpo, adquiere imperfección, la malformación del ideal, con el riesgo de que el sueño se convierta en pesadilla. La teoría, el plan, la ambición o la idea perfecta en un espacio donde nunca será la ideada es el imposible común a muchas películas que se i...

Mi cena con André (1981)

El actor y escritor teatral Wallace Shawn camina por las calles de Nueva York al encuentro de Andre Gregory . Sabe qué va a suceder durante la cena que engloba la práctica totalidad de Mi cena con André ( My Dinner with Andre , 1981), pero su voz solo comenta que hace tiempo que no ve al director teatral que le dio la oportunidad sobre las tablas, y al hombre que se convirtió en su amigo. Wallace tiene miedo de la entrevista informal. Teme no saber qué decir o qué va a escuchar de ese viejo amigo que parece afectado por una crisis existencial. Al menos, eso intuye de los comentarios que le han llegado hasta sus oídos, pero el caminante no se detiene en pormenorizarlos, como tampoco profundiza en su presente de inestabilidad laboral, de su relación de pareja o de las múltiples facturas que debe pagar. Con dudas al respecto del encuentro, Wally continúa sus pasos hacia la intimidad en la que se desarrolla este reflexivo careo cinematográfico entre dos personajes que asumen los nombr...

El mundo del silencio (1955)

Es de suponer que cada quien tiene familiares y amistades con aficiones, ideas y pasiones, iguales, distintas o complementarias a las propias, gustos e inquietudes que enriquecen el entorno que los rodean. Yo tengo un amigo cuya pasión por el mar lo desborda, no por su belleza natural ni por la bravura salvaje de sus rugidos y de su furia incontrolable. Su pasión son las profundidades, sumergirse en ellas y bucear por el fondo marino que cada fin de semana llama a su puerta para invitarle a disfrutar de un silencio de luces, sombras, flora y fauna, un universo de vida bajo la superficie cristalina que antes que a él ya había conquistado el corazón de otros muchos. Quizá algo tuviese que ver en dicha conquista el mítico investigador marino Jacques-Yves Cousteau , quien, al contrario que mi amigo -cuyas fotografías, experiencias y conocimientos comparte con sus cercanos y con quienes visitan su blog fotosubgalego - divulgó entre un público mayoritario las profundidades oceánicas con s...

Milou en mayo (1989)

Entre 1964 y 1965 estudiantes estadounidenses salieron a las calles para luchar por los derechos civiles y protestar contra la participación norteamericana en el conflicto vietnamita. En 1965 sus homólogos chinos de la Universidad de Pekín hicieron lo propio para mostrar su descontento hacia el sistema establecido. Poco después, a finales de 1967, el movimiento estudiantil llegó a Europa, siendo la revuelta parisina de mayo de 1968 la que se convirtió en el referente de aquella época durante la cual los jóvenes universitarios franceses pusieron en jaque al gobierno de De Gaulle, que en aquel momento desapareció de Francia, lo que provocó un vacío de poder en el gobierno galo que parecía señalar el fin de un ciclo y el inicio de una utopía que no se materializó. Pero el mayo del 68 expuesto por  Louis Malle  en Milou en mayo ( Milou en mai ) se aleja de aquella realidad histórica, que asoma en la pantalla a través de la emisora de radio o de las palabras de algunos de sus p...

Lacombe Lucien (1974)

La ocupación de Francia durante la Segunda Guerra Mundial ha dado pie a un buen número de producciones que indagan en los diversos aspectos que condicionaron el comportamiento de los afectados, que actuarían según su ideología, sus intereses o sus necesidades provocadas por la imposición a la que se vieron sometidos. A partir de su guion escritor junto al escritor Patrick Modiano , Louis Malle   propuso en Lacombe Lucien (1974)   un descarnado estudio psicológico, más que ideológico, de algunos de los comportamientos que se produjeron en aquella época, para ello se centró en la figura de un adolescente que no actúa por cuestiones ideológicas, probablemente ni siquiera sepa qué significa ideología o cual es el verdadero significado de lo que ocurre a su alrededor. Corre el año 1944, y el sur de Francia se encuentra controlado por el régimen colaboracionista que apoya la presencia alemana y su política de terror, pero también existe un grupo de resistencia al que el joven Lu...

Atlantic City (1980)

Lou ( Burt Lancaster ) es una reliquia del antiguo Atlantic City en ciertos aspectos similar a los viejos casinos que derrumban para que otros nuevos ocupen su lugar y, de este modo, poner punto y final a una época moribunda que él recuerda con nostalgia. ¿Qué otra cosa puede hacer? ¿Escapar de ese espacio urbano que le ha vuelto la espalda y donde se le observa condenado a una vejez triste y solitaria sin nada que hacer salvo cuidar de Grace ( Kate Reid ), la viuda de uno de los matones para quien trabajaba? Para él ya no existe la posibilidad de un nuevo comienzo, incapaz de evitar que su vida se consuma  cercana al patetismo en el que se descubre trabajando como cobrador de apuestas que no alcanzan el dólar. Pero Lou actúa como si hubiera sido alguien importante dentro del hampa en la que nunca dejó de ser un delincuente insignificante. Pero esta circunstancia podría cambiar con la aparición de David ( Robert Joy ), el marido de la vecina de enfrente a quie...

Adiós, muchachos (1987)

Tuvieron que transcurrir más de cuarenta años desde los hechos narrados en Adiós, muchachos ( Au revoir, les enfants , 1987) para que  Louis Malle  sintiera la madurez, la valentía o confianza y la distancia necesarias para mostrar en la pantalla aquella etapa de su niñez que nunca llegó a olvidar. Pero las sintió, y su evocadora película se disfruta y se sufre como un film sincero y emotivo que expone la pérdida de la inocencia, no solo la de sus pequeños protagonistas —un niño católico de clase acomodada que sufre la distancia materna y la desatención paterna y un niño judío perseguido por su origen hebreo—, sino la de un mundo a la deriva que cae en manos de la sinrazón que se impone en la realidad de este honesto y emotivo ejercicio fílmico de memoria que se desarrolla entre 1943 y 1944. Malle rechaza cualquier artificio y se aleja de sensiblerías forzadas, pues en ningún momento del film se tiene la sensación de que nos pretenda condicionar y engañar, au...