Mucho antes de que en Boogie Nights (1997) Paul Thomas Anderson se adentrase en la industria del cine porno de los años 70, Paul Schrader se sumergía cinematográficamente en el mundo de la pornografía en Hardcore (1978). Pero no lo hizo concediendo el protagonismo a los actores y actrices porno. El director de Michigan puso en el centro del meollo a Jake VanDorm (George C. Scott), alguien ajeno al sexo, salvo al aceptado por vía marital, padre de rigurosa educación religiosa, calvinista, abandonado por su mujer y dueño de una pequeña y lucrativa empresa. Su medio natural, la comunidad calvinista de Grand Rapids, Michigan, es su mundo, pero este tambalea su quietud tras la desaparición de su hija Kristen. Para comprender a Schrader, cuya educación calvinista marcó su infancia y su rebeldía juvenil, y a su protagonista quizá sea conveniente saber que en Calvino, <<la salvación o la condenación no constituyen el resultado del bien o del mal obrar del hombre durante su vida, sino q...