Al inicio de las apenas dos páginas que, en sus memorias, dedicó a Las Hurdes ( Tierra sin pan ) (1933), Luis Buñuel recordaba que <<había en Extremadura, entre Cáceres y Salamanca, una región montañosa desolada, en la que no había más que piedras, brezo y cabras: Las Hurdes. Tierras altas antaño pobladas por bandidos y judíos que huían de la Inquisición...>> (1). Su ya mítico documental, prohibido después de su estreno porque proyectaba una imagen que <<denigraba a España>> (2), se convierte en uno de los ejes sobre los que gira Buñuel en el laberinto de las tortugas (2018). Los otros pilares que sostienen el acercamiento cinematográfico de Salvador Simó al cineasta de Calanda son la relación que este mantiene con el anarquista Ramón Acín , que cumplió su palabra y produjo la película tras haber ganado un premio en la lotería, y la personalidad del realizador, definida en el film a partir de obsesiones, gustos, de su afán tr...