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Mostrando las entradas etiquetadas como sydney pollack

El jinete eléctrico (1979)

Imagino a Sonny Steele ( Robert Redford ) recién nacido en un país desarrollado y de libre mercado que vibra con los triunfadores, los idolatra mientras brillan y los olvida cuando su estrella se apaga. En su pequeña cabeza, luce una mata oscura como la pez que, con el paso de los días y de los meses, caerá para dejar su lugar a un cabello rubio. El niño abre sus ojitos por primera vez. Llora, siente frío y extrañeza, le duele la luz y el respirar, pero es incapaz de crear imágenes en su mente que le expliquen parte de la realidad en la que descubre la fisonomía de su madre, que le susurra sin que él lo comprenda, en un intento de tranquilizarle entre sus brazos, “no pasa nada, mi vida”. Lo acurruca contra su pecho y el bebé reconoce los latidos; y ese ritmo cardio-familiar le calma. Duerme. Todavía carece de información e ignora que, sin apenas darse cuenta (y sin recordar cuándo se inician), las imágenes poblarán su mente para crear su pensamiento. Más tarde, se acostumbrará a ellas...

Tal como éramos (1973)

Cierto que películas como  Tootsie  (1982) y  Memorias de África  ( Out of Africa , 1986) se llevan la fama y forman parte del gusto popular, pero lo  mejor de la filmografía de Sydney Pollack se encuentra entre Danzad, danzad, malditos ( They Shoot Horses, Don’t They? , 1969) y Ausencia de malicia ( Absence of Malice ,1981), ambas incluidas . De este periodo, que abarca la totalidad de la década de 1970, destacan Yakuza ( The Yakuza , 1974) y Las aventuras de Jeremiah Johnson ( Jeremiah Johnson , 1972) —dos films que encajan tanto o más en los universos temáticos y creativos de Paul Schrader y de John Milius , sus guionistas—,  El jinete eléctrico ( The Electric Horseman , 1980) o Tal como éramos ( The Way We Were , 1973), una película que se inicia en el presente de la Segunda Guerra Mundial, con el reencuentro de Katie ( Barbara Streisand ) y Hubbel ( Robert Redford ). La pareja protagonista de Tal como éramos , que fue uno de los reclamos del fi...

Danzad, danzad, malditos (1969)

Dos años antes de que  Sydney Pollack   rodase  Danzad, danzad, malditos   ( They Shoot Horses, Don’t They , 1969),  Arthur Penn   se había inspirado en la historia de Bonnie Parker y Clyde Barrow para realizar su  Bonnie & Clyde (1967), una película que mostraba a dos jóvenes marginales que deseaban fama y dinero, y, para lograrlo, desataban la violencia, que no era de su exclusiva, sino que era un atributo recibido del entorno que los había moldeado. Algo similar persigue el  Dillinger   (1973) que  John Milius  llevó a la pantalla, también inspirándose en el personaje real.  Común a las tres películas es la época de crisis económica en la que se desarrollan, pero lo que las aproxima, más si cabe que el escenario temporal de la Gran Depresión, es la sociedad que reflejan, una cuyos pilares son el dinero, la violencia, la competición y el espectáculo. Tomando como punto de partida la novela homónima de  Horace McCoy,...

Ausencia de malicia (1981)

Una noticia imprecisa no sería noticia, sería cualquier otra cosa, y no debería ser tomada como tal, pero cómo saber si es o no verídica. Para el público es difícil, ya que cree en los medios, confía en su honradez, los considera o consideraba  supuestos defensores de la verdad en las democracias. Una noticia imprecisa no beneficia a ninguna de las partes, aunque alguna de las partes crea lo contrario. Sería poco menos que una especulación, una intención que falsea en su negligencia o en su propósito de causar un efecto con acusaciones que no verifica. Cualquiera de los casos anteriores puede hacer un daño irreparable a la imagen de los señalados, e incluso podría acarrearles opresión y destierro comunitario. Da igual que más adelante el medio se desdiga y que se pidan disculpas públicas por la equivocación; y da igual porque cualquier titular expresado o publicado condiciona a la opinión pública. Si un medio asegura que ha intentado comprobar la veracidad de lo que publica y no ha...

Las aventuras de Jeremiah Johnson (1972)

Dos de las mejores películas de Sydney Pollack cuentan con guiones en los que intervinieron autores muy personales y distintos entre sí. Los temas de Paul Schrader y John Milius cobran presencia en  Yakuza ( The Yakuza , 1974) y  Las aventuras de Jeremiah Johnson ( Jeremiah Johnson , 1972), respectivamente. Pollack  los hizo suyos, los llevó a su terreno, donde les dio forma audiovisual, suavizando la caída en el abismo y la redención, constantes en el cine de Schrader , y admirando al rey sin trono, casi o sin casi legendario, que campa a sus anchas en el imaginario del director de Conan, el bárbaro ( Conan, The Barbarian , 1982). El superviviente y rebelde, de presencia constante en los guiones y películas de Milius , que no encaja en la sociedad, ni quiere encajar, adquiere en Pollack las formas de Jeremiah Johnson ( Robert Redford ), con anterioridad, el responsable de Tootsie (1982) había realizado un esbozo caricaturesco en el trampero interpretado por ...

Tootsie (1982)

El travestismo en el cine clásico hollywoodiense encontró dos cumbres cómicas en  La novia era él ( She Was a Male Bride ; Howard Hawks , 1949), en la que  Cary Grant  se viste de mujer para engañar a las autoridades y sortear la burocracia para entrar en Estados Unidos, y en  Con faldas y a lo loco ( Some Hot Like It ; Billy Wilder , 1959), con Tony Curtis y Jack Lemmon disfrutando de una improvisada fiesta de pijama en una litera tan concurrida como el camarote de los hermanos Marx . Ambas son comedias ingeniosas, irreverentes, divertidas y más transgresoras que Tootsie (1982). ¿Digo más? ¡Mucho más! El film de Sydney Pollack es conformista, aunque en apariencia se disfrace de vanguardia feminista y se maquille de transgresión.  En el film de Hawks , Grant  vive su enredo al tener que hacerse pasar por esposa de guerra de una soldado estadounidense, pues, solo de tal guisa puede sortear las trabas burocráticas y entra...

Los tres días del condor (1975)

<<Nadie piensa realmente si no abstrae de aquello que es dado, si no relaciona los hechos con los factores que los provocan, si no deshace -en su mente- los hechos. La abstracción es la vida misma del pensamiento, el signo de su autenticidad>>. 1 El protagonista de Los tres días del cóndor ( Three Days of the Condor , 1975) no es un agente de campo, sino de silla. Y en su asiento, limita su pensamiento a la cotidianidad que no le exige abstracción. Cada mañana laboral llega a la oficina neoyorquina donde lee novelas y libros de espías, publicados en otros idiomas, en los que busca conspiraciones literarias que después envía a la central, para que allí estudien posibles fallos en el sistema o conexiones con la realidad. Pero, alguna vez se habrá planteado ¿para qué y para quién lo hace? ¿O de qué realidad se trata? Quizá sea aquella a la que todavía no tiene acceso, la misma ...

Memorias de África (1985)

Imagino a Henry Miller escribiendo unas hipotéticas memorias de África. Sus recuerdos no rehuirían el mal olor, el sudor, las moscas, la descomposición, los transmitiría entre honestos, intestinales, encendidos e hirientes. El espacio sería descrito sin flores y sin adornos banales, y en dicha ausencia también describiría a sus gentes. No tendría inconveniente a la hora de señalar defectos, propios o extraños. Escribiría contundente, alterado, pero nunca desde el cliché. La descripción de sus recuerdos sería visceral y alucinada, sin medias tintas, ni aromas que disimulasen cualquier rastro de putrefacción ni de furia interior. Probablemente sería desagradable y seguro que sincero, dentro de la sinceridad de alguien consciente de que la imagen del pasado vive en la alteración de la memoria en el presente. Este ejemplo, aproximado o no, de las nunca existentes memorias africanas de Miller  se contrapone con los recuerdos que dan pie y engloban la totalidad de  Memori...

Eyes Wide Shut (1999)

Una de las características de la personalidad artística de Stanley Kubrick  residía en su afán por controlar la totalidad del proceso creativo de sus películas, lo que en parte explica su corta filmografía, trece títulos en más de cuarenta años dedicados al cine. Esta implicación absoluta y obsesiva también explica que algunos de los proyectos en los que trabajó nunca llegasen a ver la luz, como sería su intención de llevar a la pantalla la vida de Napoleón o el film sobre el holocausto judío en el que trabajaba cuando Steven Spielberg estrenó La lista de Schindler   ( Schindler’s List , 1995). Quizá el éxito de esta producción provocase que el director de 2001: una odisea del espacio  ( 2001. A Space Odyssey , 1968) decidiera centrar su interés en la realización de Inteligencia Artificial  (que finalmente sería filmada por el propio Spielberg  en 2001) y Eyes Wide Shut  (1999), película que no vería estrenada, debido a su fallecimiento en marzo de 1999, m...

Yakuza (1974)

Las diferencias culturales entre oriente y occidente son cuestiones que sorprenden al joven Dusty ( Richard Jordan ), el guardaespaldas que acompaña Harry Kilmer ( Robert Mitchum ) en su regreso al Japón, tras más de veinte años alejado de un país donde ha dejado parte de sí mismo. Harry vuelve porque se siente en deuda con un viejo amigo, George Tanner ( Brian Keith ); quien ha acudido a él porque sabe que Tanaka Ken ( Takakura Ken ) se encuentra a su vez en deuda con Harry. Tanto Harry como Ken son dos hombres atormentados, silenciosos, marcados por un férreo código de honor que les hace más semejantes de lo que a priori podría esperarse. Tanaka Ken se ha criado bajo las enseñanzas de un código tan riguroso como el bushido samurái, él es un yakuza, pero no uno más, sino uno ajeno a la modernidad y criminalidad en la que han caído los clanes; por ese motivo dejó la espada tiempo atrás, algo que Harry desconoce, en caso contrario no habría acudido a él. Tanaka Ken se ...