Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como dimitri kirsanoff

Rapto (1934)

Indiferente a la opinión de las voces y de las masas del sonoro, me digo que algo perdió el cine con el abuso del diálogo, pero los cineastas que crecieron en el silente no se perdieron entre palabras vacías y rellenos orales cuando se vieron empujados al hablado. Ejemplos hay tantos y en tantos lugares, que no son muchos, pero sí los suficientes para que cualquier voz curiosa, que proteste ante lo dicho, solo tenga que buscar en la mayor parte de las cinematografías punteras del primer cuarto y un par de años más del siglo XX para darse cuenta de que los más grandes de esta historia llamada cine empezaron entonces, en el silente, o fueron los que, debutando en el sonoro, tomaron como referencia a los Griffith, Ford, Vidor, Clair, Murnau, Keaton, Lang, Buñuel, Hitchcock, Lubitsch, Eisenstein, Ozu, Sjöström, Renoir… No creo que haga falta continuar numerando, sé que me pongo pesado, pero me pone a “match 2” ver cómo la lista va aumentando con la de nombres que va acumulando. Esto no qui...

Brumes d’automne (1928)

Protagonizada por Nadia Sibirskaïa, rostro y alma femenina de las primeras películas de Dimitri Kirsanoff, Nieblas de otoño (Brumes d’automne, 1928) es un bello poema cinematográfico de doce minutos de musicalidad visual cuyas notas son hojas que caen y flotan solitarias a la deriva, ramas desnudas, lluvia, corrientes fluviales, oculares, el manto encapotado del cielo y de la soledad. La poesía es la muchacha misma que camina su rumbo perdido en una naturaleza que no solo es física. Es la naturaleza del alma, a veces alegre, a veces triste, en un ciclo estacional que ahora ella siente otoñal. La tristeza y el recuerdo guían su quietud hogareña y sus pasos por un espacio exterior que refleja el estado emocional que lleva dentro. Ella es el rostro de la aflicción y de la tristeza, ese sentimiento que pesa en el alma y de ahí su pesar, pero también de su belleza. Aunque dolorosa, existe belleza en la nostalgia y en su representación estacional: esas imágenes otoñales que evocan la ausenci...

Ménilmontant (1925)

Hay más cine y experimentación, visual y en el uso del montaje, en la media hora de duración de Ménilmontant ( Dimitri Kirsanoff , 1925) que en la mayoría de los híbridos actuales de cine, teatro filmado, televisión, cómic, videoclip, videojuego, conformismo, desgana y demás componentes. Aunque no haya visto la mayoría de las películas francesas de 1925, no me parece exagerado afirmar que Ménilmontant es uno de los films más vanguardistas de entonces. No sé ayer, pero hoy, al verlo, su ritmo, su atmósfera opresiva y su modernidad impresionan  (entiéndase como la sensación  subjetiva que me produce el momento de contemplar algo que ni es pasado, ni presente, que supera esos límites porque su visionado no me los plantea) . Y si ahora puede causar tal sensación; a mediados de la década de 1920, quizá impactase, sorprendiese o dejase sin saber qué decir respecto a la sucesión de imágenes que va dando forma a un film psicológico, tenso y angustioso, de poética pesimista, que aban...