Como ya he apuntado con anterioridad, el bélico de la década de 1960 rodado en España pretendía un acercamiento no ya de posturas ideológicas, visto que una de las características de las ideologías no es aceptar otras, sino que se buscaba una reconciliación nacional de las gentes, a todas luces difícil de llevar a cabo, pues seguía existiendo la misma dictadura militar (y sus adeptos), una oposición comunista en el exilio y en la sombra (y los suyos) y el resto de la población española, que vendría a ser algo así como la mayoría silenciosa, la ideológicamente ajena a los extremos y posiblemente la que abrazó con mayor alegría y buena disposición el regreso de la democracia. Intentos de aproximación cinematográfica fueron Posición avanzada (Pedro Lazaga, 1960), que se centraba en un grupo de soldados “nacionales” en el Jarama, donde, en una escena de pesca, se acercan los soldados de ambas orillas, o Tierra de todos (Antonio Isasi-Isasmendi, 1961), cuyo intento quizá fuese el más osado ...