La Sanidad es uno de derechos sociales y de los muchos problemas del día a día en el hospital neoyorquino donde el doctor Herbert Bock (George C. Scott) ejerce de jefe médico y donde también se evidencia su crisis existencial, la que le lleva a plantearse diversos métodos de suicidio. Mas, si quisiera realmente terminar con su vida, no lo tendría que pensar demasiado, ni le resultaría en exceso complicado. Le bastaría con enfermar e ingresar en ese centro hospitalario en el que las negligencias médicas y las confusiones quedan señaladas desde el inicio del film, cuando la voz de Paddy Chayefsky (en la versión original) cuenta las circunstancias y las fases que condujeron a la muerte de uno de sus pacientes, pero, sobre todo, remarca que esa muerte deja una cama libre en un centro hospitalario que no da abasto porque ni la administración ni el personal están a la altura de lo que podría considerarse un sistema sanitario ejemplar o, cuando menos, eficiente. Esa cama libre la aprovecha el...