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Mostrando las entradas etiquetadas como ivan passer

Iluminación íntima (1965)

Contar o no con amplitud de medios y de tiempo de rodaje, condiciona el estilo. Y la nueva ola checoslovaca de la década de 1960 hizo de la falta de recursos, virtud. Sin duda ampliada por la libertad para ver cine de la que gozaron en la FAMU y el contacto entre sus miembros; por ejemplo las colaboraciones entre Jiri Menzel y Vera Chytilová o Ivan Passer y Milos Forman. Compartir ideas e intenciones les enriqueció y potenció sus singularidades, que son las que se imponen y dan forma a sus trabajos. Así, Iluminación intima ( Intimni osvetleni , 1965) es un film hijo de su momento, pero, sobre todo, es fruto de Ivan Passer, su director y su coguionista. Era su primer largometraje y fue el último que rodó en Checoslovaquia. Passer se vería obligado a exiliarse, igual que su amigo Milos Forman, tras la Primavera de Praga y proseguir su carrera en Estados Unidos. Pero antes de abandonar el país, fue miembro activo de ese instante de esplendor del cine checoslovaco: guionista de Forman en ...

Gigantes de plata (1977)

El primer largometraje de Ivan Passer , la comedia Iluminación intima ( Intimní osvetlení , 1965), fue prohibido en Checoslovaquia; como también lo sería ¡Al fuego, bomberos! ( Horí, má panenko , Milos Forman , 1967), otra espléndida sátira de la que escribió el guion junto a su compañero de escuela Milos Forman , quien asumía labores de dirección del film. Por entonces, eran de los cineastas más destacados de la nueva ola checoslovaca —junto a los Namec , Chytilová o Menzel —, pero, tras la primavera de Praga (1968), ambos se vieron obligados a huir de su país y buscarse la vida lejos. Ya exiliados en Estados Unidos, Forman alcanzó la celebridad con Alguien voló sobre el nido del cuco ( One Flew over the Cuckco’s Nest , 1975) y Passer continuó rodando sin apenas hacer ruido entre el público, aunque realizando buenas películas, tales como Law and Disorder (1974), Cutter’s Way (1981) o el telefilm Stalin (1990). Otro de los títulos destacados de su filmografía es la irónica y e...

Los amores de una rubia (1965)

En la cotidianidad hay humor y amargura, también en los primeros largometrajes de Miloš Forman  hay ambas, pues, más allá de su ficción, hoy, aquellas películas rodadas por un joven iluso y rebelde, que daba sus primeros pasos por el cine en su país natal, son un documento de la historia cotidiana de su época, de jóvenes en busca de su libertad individual, de su país y del nuevo cine checoslovaco que surgió de la necesidad de expresarse en la distancia del realismo socialista oficial. Como otros cineastas formados en la FAMU a principios de la década de 1960  — Verá Chytilová , Jiri Menzel o Jan Némec —, Forman sorprendió por su desparpajo y su intención de romper con las formas y la ideología del cine checoslovaco previo a su irrupción. Por aquellos primeros años profesionales, el realizador de Amadeus (1984) encontró en Ivan Passer , compañero en la Escuela de Cine, a un colaborador fundamental en su primera etapa, la que abarca desde el documental Kdyby ty muziky nebyly ...

Stalin (1992)

<<El camino hacia la purga fue largo. Purgar era duro, y la dureza era una cualidad bolchevique. Stalin nunca estuvo totalmente seguro de ser el más listo, ni el más valiente, ni el más visionario, ni si quiera el más poderoso. Pero sabía que era el más duro.>> Martin Amis : Koba el temible Resulta curioso ver a Robert Duvall caracterizado de Stalin, pero así es el cine (y la televisión) y Duvall un actor capaz de sacar adelante ese personaje de acero que, al ser de aleación de hierro y carbono, tampoco resulta expresivo, aunque, tras su fachada, se esconda uno de los mayores desequilibrios del siglo XX. Me refiero a la ausencia de equilibrio entre los múltiples rostros que componen al personaje: la imagen que creyó de sí mismo, la que creó, proyectó e impuso, la terrorífica y criminal que se negaba y negaba al mundo, la paternal publicitada por la propaganda, pero que ni siquiera existió en relación a sus propios hijos. Probablemente, el propio Stalin creyese sus menti...