A principios de la década de 1990 Quentin Tarantino y Robert Rodriguez coincidieron en un festival de cine en Argentina, momento en el que se inició una relación de camaradería que ha dado pie a colaboraciones como Four Rooms o Abierto hasta el amanecer . Pero la más ambiciosa hasta la fecha es Grindhouse , pensada como un homenaje al cine exploitation de los años setenta y c ompuesta por varios anuncios, cuatro falsos trailers (dirigidos por Rob Zombie , Eli Roth , Edgar Wright y el propio Rodríguez ) y dos películas, Planet Terror y Death Proof , argumentalmente independientes entre sí. Sin embargo, en su distribución europea sufrió la manipulación de ser estrenada en dos mitades. Esta circunstancia, que si bien no afecta al sentido narrativo, ya que pueden verse de modo individual, rompe una de las principales razones de ser del film, aquella que pretende evocar las dobles sesiones que se proyectaban en las salas...