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Mostrando las entradas etiquetadas como josé luis borau

Párpados (1989)

Si algo puedo decir que sea evidente sobre Iván Zulueta y sus películas (las que he visto suyas) es que ninguna puede acusarse de típica; todo lo contrario. Arrebato (1979), su segundo y último largometraje —el primero fue Un, dos, tres… al escondite inglés (1969), producido por José Luis Borau en el que Zulueta asumió labores de dirección sin contar con la aprobación sindical; no había concluido sus estudios de cinematografía ni poseía el carnet del sindicato, por lo que no pudo acreditarse en la realización— es el mejor ejemplo de ese saltarse lo convencional y alcanzar un grado de locura audiovisual, pero no es la única muestra de esa enajenación cinematográfica única en el cine español que fue Zulueta. Párpados (1989) es otra muestra de su ruptura, de crear algo distinto, rebelde, personal,… Claro que por su empeño en ser suyo y para sí, no de otros y para otros, por no tratarse de una pose de modernidad, sino de intenciones audiovisuales que remitían a su gusto y a su pasión po...

El Gordo y el Flaco, ¡menuda pareja!

<<Conocidos casi siempre por su antagonismo físico —en Alemania, Dick und Doof ; en Portugal, O bucha e o estica ; en Suecia, Helan och Halva ; en Polonia Flip e Flap ; en Holanda, Dikke & Dunne ; en Rusia, Pat & Patashón —, solo en sus respectivos países de origen, Estados Unidos y Reino Unido, se mantendrían hasta cierto punto el nombre artístico completo, mientras Francia reducía este al apellido, Laurel et Hardy , en Italia, al de pila cariñosamente transformado, Stanlio e Ollio . “Elevando la destrucción al rango de las Bellas Artes, desdoblando la soledad del cómico en un diálogo que es como un resumen “ejemplar” de nuestras referencias del Otro, con el absurdo irreductible que ello implica, crean por sí mismos un mito de los más vivos en la historia del cine”, escribió con lenguaje de crítico Peter Kral,(2) elogio que habría dejado de una pieza a los interesados, de llegar a conocerlo. Claro que no solo se trataba de físicos contrapuestos —“el Gordo y el Flaco”—, s...

Tata mía (1985)

La suma de las carreras artísticas del trío protagonista de Tata mía (1985) — Imperio Argentina , Alfredo Landa y Carmen Maura — prácticamente abarcan gran parte de la historia del cine español, enlazando distintos periodos del siglo XX hasta la actualidad: Dictadura de Primo de Ribera (1923-1930), Segunda República (1931-1936), Guerra Civil (1936-1939), Franquismo (1939-1975), Transición (1975-primera mitad de la década de 1980) y Monarquía Constitucional (1978-?). Imperio Argentina había debutado en La hermana san Sulpicio ( Florián Rey , 1927), siendo su periodo de mayor éxito la década de 1930, mientras que Alfredo Landa lo hizo como extra en la segunda mitad de los años cincuenta y, en la siguiente, ganó presencia hasta convertirse en uno de los actores más populares de la comedia del tardofranquismo —y del cine del último cuarto de siglo y primeros años del siguiente. Por su parte, Carmen Maura debutaba en la Transición y se afianzaba en la década de los ochenta. Cuando Jos...

Todos a la cárcel (1993)

La sociedad española fue la mayor fuente de inspiración para el cine de Luis García Berlanga y no precisamente por sus virtudes, sino por defectillos y situaciones que el cineasta vestía de alegría y picaresca, de la gracia y el humor que asoman por primera vez en su debut, Esa pareja feliz ( Bardem y Berlanga , 1951), y ya no abandonan su filmografía. Quizá debido a esa inspiración social, que no pretende ni cine social ni sermones moralistas, los repartos de sus películas reúnan a una variopinta fauna de caricaturas, salvo excepciones como Tamaño natural (1973), cuyo intimismo imposibilita el reparto coral que acostumbra a poner la nota cómica y los distintos egoísmos, deseos e intereses. Así, la multitud en Berlanga da cabida a una amplía variedad de rostros contemporáneos de las épocas en las que el director levantino realiza sus rodajes: fuese la España que abandonaba la autarquía en Bienvenido Mister Marshall (1952), la de la Transición en La escopeta nacional (1977) o la...

Furtivos (1975)

Existen películas que provocan diversas reacciones o interpretaciones (algunas erróneas) en el momento de su rodaje porque chocan con su época, más si ésta resulta ser el final de una dictadura, que anunciaba el inicio de un periodo de cambio que nadie podría asegurar qué depararía.  Furtivos  se gestó durante el último aliento de la dictadura franquista, por lo que tuvo que superar las trabas de una censura al borde de la extinción, pero no se trata de un film político, más bien sería una espacie de cuento (metáfora) pesimista de una sociedad que presenta a individuos atrapados dentro de la violencia y de la frustración de sus vidas vacías. La montaña aísla a Martina ( Lola Gaos ), posesiva y recelosa de su entorno, a quien no le gusta que turben la paz de su reino, donde habita con su hijo, acostumbrado a la soledad del bosque y a las jornadas de caza furtiva que le alejan de todo aquello que no sea su madre. Ángel ( Ovidi Montllor ) es poco dado a expresar sentimientos o em...