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Mostrando las entradas etiquetadas como william rose

La bella Maggie (1954)

La primera de las dos colaboraciones de Alexander Mackendrick con el guionista estadounidense William Rose —la segunda, El quinteto de la muerte ( The Ladykillers , 1955), se rodaría al año siguiente— dio como resultado La bella Maggie ( The Maggie , 1953), cuya comicidad, irónica y entrañable, nace de la humanidad de sus personajes y de la contraposición entre la calma que se respira en la embarcación que da título al film y la prisa que define a Calvin B. Marshall ( Paul Douglas ), el empresario estadounidense que, tras perseguir la embarcación en avión, taxi o por teléfono, acaba formando parte de la tripulación, aunque de manera accidental y a disgusto. Pero a bordo de esa pequeña y vieja barcaza, que amenaza con dejar sus piezas sobre las aguas del Clyde, de la costa o de lagos escoceses, Marshall vive una experiencia inolvidable que, aparte de hacerle sentir ridículo y perder su mercancía, le permite comprender aspectos de la vida que ha pasado por alto y que afectan a sus re...

William Rose. Hábitos de risa

Nacido en Estados Unidos en 1918, William Rose se presentó en 1939 voluntario para luchar en la Segunda Guerra Mundial. Lo hizo como canadiense y fue destinado a Gran Bretaña —y de ahí al combate—. En 1943, se casó con Tania Price, con quien colaboraría en varias historias y guiones, y, concluido el conflicto, se instaló en Londres e inició su primera etapa de guionista: la inglesa, durante la cual iría perfeccionando su ironía cinematográfica y la sátira coral que caricaturiza costumbres y comportamientos de hombres y mujeres de clase media. Esa capacidad satírica la llevaría consigo a su regreso a Estados Unidos, donde desarrolló su segunda etapa; sobre todo, en fructífera relación profesional con el director y productor Stanley Kramer  en tres comedias que, en la actualidad, son clásicos del género. En sus guiones originales , los hábitos y el comportamiento humano son los auténticos protagonistas. Esto queda claro en la espléndida y divertida  Genoveva ( Genevieve , 1953...

Genoveva (1953)

Habrá quien haya rodado más de cien películas y ninguna buena, como también habrá quien haya realizado una, dos, tres..., y todas ellas destacadas, de modo que en el cine, como en cualquier otro arte, no se juzga la cantidad de obras creadas, sino la calidad de las mismas. Por ello, y a pesar de su breve filmografía, no tengo inconveniente en señalar la importancia de Henry Cornelius en la evolución de la comedia británica, importancia inversa a la cantidad de proyectos que, como director, productor o guionista, la componen. De entre sus aportaciones brillan tres comedias fundamentales en dar forma a las características de la comedia Ealing . Estos tres títulos son la inclasificable  Clamor de indignación ( Hue and Cry , 1947), realizada por  Charles Crichton  a partir de una idea del propio Cornelius  y escrita por T.E.B. Clarke , la magistral  Pasaporte para Pimlico ( Passport to Pimlico , 1949) y la inolvidable  Genoveva ( Genevieve , 1953). En el...

Adivina quién viene esta noche (1967)

Cuando Spencer Tracy aceptó protagonizar Adivina quién viene esta noche ( Guess Who's Coming to Dinner , 1966) su estado de salud era como mínimo delicado, pero la intervención de  Stanley Kramer , responsable de tres de sus últimas películas — La herencia del viento ,  Vencedores o vencidos ,  El mundo está loco, loco, loco —,  y la posibilidad de volver a compartir pantalla con  Katharine Hepburn , durante años su pareja sentimental y en nueve ocasiones artística, le convencieron para asumir la que sería la última demostración de su innegable talento interpretativo. Desde el debut de Tracy en  1930 hasta el momento del rodaje de Adivina quién viene esta noche  dentro de la industria cinematográfica se produjeron cambios significativos de tipo técnico, pero también de carácter social como la integración racial de la que Sidney Poitier , coprotagonista del film, fue pieza clave al ser el primer afroamericano en alzarse con el Oscar a la mejor...

El mundo está loco, loco, loco, loco (1966)

El título escogido por Stanley Kramer para una de sus comedias, El mundo está loco, loco, loco, loco ( It’s a Mad, Mad, Mad, Mad World , 1963), insiste en la locura de una sociedad enajenada. La reduce a unos cuantos personajes cuya locura se desata cuando se lanzan a la carrera en busca del dinero que todos persiguen. No es un film episódico, sino uno que centra su atención en varios espacios e individuos cuyo motor existencial y su mayor amor es el dinero. Este desata sus pasiones y las situaciones más disparatadas, como la alocada competición en la que se embarcan. Atractiva y al tiempo irregular, está propuesta de  Kramer deja claro el grado de locura alcanzado por la sociedad de la que los personajes forman parte, una sociedad que ha perdido el norte o lo ha creído encontrar en los dólares. Su estrella polar, la que les guía y desorienta, es la promesa del tesoro. Son muchos quienes lo persiguen, ya queda claro al principio, cuando los créditos iniciales de  El mundo e...

¡Qué vienen los rusos! (1966)

La mayoría de las comedias escritas por William Rose  presentan una visión crítico-satírico que se convierte en el motor de la acción, así se descubre en sus colaboraciones con Alexander Mackendrick  en la Ealing o en su posterior andadura en producciones hollywoodienses , al lado de Stanley Kramer  en El mundo está loco, loco, loco , El secreto de Santa Victoria  y  Adivina quién viene esta noche  o de  Norman Jewison en  ¡Qué vienen los rusos! , película esta última que expone lo desquiciado de una pequeña población de Nueva Inglaterra que se deja llevar por el pánico y los prejuicios que se desatan cuando empieza a circular el rumor de que los rusos están invadiendo suelo patrio. La rivalidad entre soviéticos y estadounidenses dio píe a numerosas producciones que se presentaron en forma de thrillers, de ciencia-ficción o de comedias, así pues,  Jewison ,  que al año siguiente realizaría  En el calor de la noche , se decantó p...

El quinteto de la muerte (1955)

Por mucho que se planee no existe el golpe perfecto, pues existe un factor, el humano, que puede alterar todo cuanto se ha planificado. Dicha circunstancia la descubre el quinteto de cuerda que se aloja en casa de la anciana señora Wilberforce ( Katie Johnson ), donde preparan el robo perfecto o, al menos, eso dice el profesor Marcus ( Alec Guinness ) cuando expone su idea a sus compinches, mientras deja que el gramófono ensaye por ellos. La intención del profesor pasa por robar un envío en la estación de King's Cross; para ello necesita que sus cuatro colegas se ciñan al plan expuesto y que la simpática anciana (aunque no lo parezca resulta mayor amenaza para ellos que la policía) les sirva como cómplice involuntaria y se encargue de sacar el dinero del lugar de los hechos, convencida de hacerse cargo de un baúl que han enviado a su nuevo inquilino. A pesar de los pequeños sustos provocados por la dulce y entrometida ancianita el golpe resulta un éxito hasta que  la viejecita de...