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Mostrando las entradas etiquetadas como antonio pardines

Red Rock West (1993)

La inevitable atracción de la roca Por Antonio Pardines La desventura de Michael (Nicolas Cage) en Red Rock, una pequeña población de unos mil quinientos habitantes en el estado de Wyoming, gira alrededor de las coincidencias que le zarandean para el disfrute del público que acudió a las salas para dejarse llevar por las penurias de un don nadie atrapado entre el estar sin blanca y la codicia que la fortuna pone en su camino. Aparece en forma de una mujer fatal (Lara Flynn Boyle), de un marido no menos capullo (J. T. Walsh), que resulta ser el barman, la parte contratante de un homicidio y el sheriff local, y un asesino profesional (Dennis Hopper) que, como Michael, procede de Texas, el estado de la Estrella Solitaria. Quizás, debido a esa soledad compartida le insista que beba con él después de estar a punto de atropellarlo mientras Michael huye en la nocturnidad de una carretera solitaria en la que el héroe —pues lo de anti solo es otra apariencia más— acaba bajo el automóvil de quie...

Risco atopa os sospeitosos habituais daquela Mitteleuropa

Risco atopa os sospeitosos habituais daquela Mitteleuropa  Por Antonio Pardines Na parte final do seu libro  Mitteleuropa  (1934), Vicente Risco fala das ideas que observa en Berlín, entre elas o marxismo, o nacionalsocialismo e o antisemitismo. Atópaos na súa viaxe a Alemaña en 1930, cando o partido nacionalsocialista pasa de 12 escaños a 107, e as rúas de Berlín están infestadas de marxistas e de camisas pardas, de propaganda comunista e nazi. É importante situar o contexto no que o intelectual ourensán chega a Centroeuropa porque as ideas non nacen de xeración espontánea, senón de correntes que, a miúdo subterráneas, circulan ao longo do tempo e dos lugares. O antisemitismo deambulaba por Europa dende moito antes de que un antigo cabo austríaco, que quixo ser alemán e mesías, escribise na comodidade do seu encerro carcelario un panfleto cheo de intencións e de parvadas baseadas no complexo de inferioridade, no odio, na ignorancia e na pseudociencia. Só fai falta mirar ...

Militancia, desencanto e outros contos

Militancia, desencanto e outros contos Por Antonio Pardines Premiado polo Patronato do Pedrón de Ouro, o relato que abre Crónica de nós (Edicións Xerais, 1980), A Sibila , transcorre na memoria dun narrador que lembra un feito misterioso e perigoso do seu pasado de 1925. Pero, como narrador, tamén é o inventor do relato, pois fálanos da súa incapacidade de devolver o momento pasado (a realidade) ao presente (a reconstrución). Só pode evocar, reconstruír e dar por boa a súa construción, aínda que esqueza, rechee ou se confunda, como acontece ao dicir que saían do cine de ver Metrópolis (Fritz Lang, 1927) cando, se un mira a data da estrea, sería unha proxección imposible, agás nun fado ou nunha fantasía da memoria. Tampouco podería asegurar se este ir ver o filme de Lang antes da súa filmación foi un erro do propio Xosé Luís Méndez Ferrín ou dese enigmático personaxe seu que lembra e revive a súa experiencia compartida con Domingo Areal nunha cidade húmida que, cargada de lendas e rep...

King Ray (2018)

Subvenciones a go go  Por Antonio Pardines Poner nombre y rostro permite al público reconocer y sentir cercanía, lo que hoy vendría a llamarse empatía, para sentirse mejor, pero olvidamos al resto, a los millones de casos anónimos que, a lo largo de la historia, han sufrido sus tragedias. El olvido es entendible, es humano, además, no podemos retener lo que no conocemos y lo que sí conocemos se diluye barrido por el mar del tiempo. Ramón Torres es un ejemplo entre tantas personas utilizadas y engañadas por quienes codician y no les importa el precio humano que otros han de pagar para enriquecerse. Solo les importa el dinero, lo cual tampoco es una novedad. Pero, cuando se destapan escándalos como aquel del que Ramón fue víctima, la noticia salta y alcanza todos los rincones del mundo, porque se produce en un entorno tan mediático como el paralimpismo. El periodista Carlos Ribagorda, de quien pocos habían oído hablar —tal era mi caso— y no muchos habrían leído en la revista Capital,...

Fragmentos de nada: Una de piratas

Fragmentos de nada: Una de piratas Por Antonio Pardines Al alba, el bajel pirata abandonó el puerto de Barcelona y se adentraba en las aguas mediterráneas en las que no muchas jornadas después avistaría una nave genovesa. «La fortuna nos acompaña», pensó el capitán, pues no estaban muy lejos de su litoral y superaban en armas aquel velero comercial de cuya captura podrían darse a la buena vida durante los siguientes meses. El viento y la superioridad de su velamen jugaba a su favor. Contaba con un buen barco y con una tripulación curtida en no menos de una docena de batallas, al servicio de la corona y al propio. La lucha fue dispar, y los corsarios catalanes no tardaron en abordar el barco italiano en el que se ocultaba un tesoro que los depredadores marítimos no supieron valorar en su justa medida. Y no lo supieron porque se trataba de un códice latino escrito a mano, que alguien había titulado Sancti Aurelii Augustini Confessionum libri tredecim . Pero más allá de este galimatías en...

Risco e os faiados da arte

Risco e os faiados da arte Por Antonio Pardines Na súa viaxe a Alemaña en 1930, Vicente Risco vai falando do que ve e do que pensa sobre algúns aspectos do seu interese e de actualidade. Nos primeiros atopamos a un home íntimo, católico practicante, que intenta equilibrar a súa idea do ser co seu sentir no mundo moderno, o cal ve como unha ameaza para o espírito. Entón xorde o reflexivo da contorna, o intelectual que pensa e saca as súas conclusións, incluso aquel que non ten medo de expresarse a contracorrente, porque é consciente da súa particularidade, dos seus gustos, inquedanzas, coñecementos, pensamentos. Así fala, e así vai narrando a súa experiencia no país que por entón, e xa antes, atraía a parte da intelectualidade occidental. Unha proba sería Ortega y Gasset, entre outros pensadores españois que cursaron e completaron a súa formación académica en Alemaña. Risco non aspiraba a tanto; el chegou para facer un curso de verán sobre o folclore alemán, mais as cousas rara vez saen...

El mundo perdido (1960)

Mundos encontrados y fantaseados Por Antonio Pardines  Me resulta complicado pensar perder un mundo que nunca se ha poseído, más sencillo es fantasear que se ha encontrado uno que dista del conocido. Respecto a estos mundos de fantasía hay unos cuantos en cine y literatura, quizás siendo el más popular de los cinematográficos el de King Kong (1933), que inicialmente iba a ser una película documental. Pero hubo más viajes a lugares remotos para los viajeros, a espacios «perdidos» antes y después del pisado por Merian S. Cooper y Ernest B. Schoedsack en la isla de la Calavera donde el gran gorila se enfrentaba a algún gigantesco prehistórico por la supremacía del lugar. Otro de esos mundos, de los más populares en su momento junto al de Viaje al centro de la Tierra ( Journey to the Center of the Earth , Henry Levin, 1959), La máquina del tiempo (The Time Machine , George Pal, 1960) y La isla misteriosa ( Misterious Island , Cyril Endfield, 1961), fue la Amazonia que sirve de escen...

Llamada para un muerto (1966)

Peones grises   Por Antonio Pardines Al igual que John le Carré, autor cuya novela adapta el guion de Paul Dehn para  Llamada para un muerto ( The Deadly Affair , 1966), Sidney Lumet siempre priorizó la psicología de los personajes y del espacio que habitan —la atmósfera que los envuelve y les afecta, reflejo externo de las emociones y de los sentimientos, de miedos y tensiones— por encima de la acción. Y en buena medida esto se debe a su interés por lo humano del sistema: los tribunales, la policía, la escuela, la familia o, en esta película, el ámbito del espionaje. Así me explico que sus películas mantengan la vigencia y la fuerza que tuvieron el día de su estreno, independientemente de que fuesen o no éxitos de taquilla. Llamada para un muerto  es un ejemplo claro de esa predilección, más si cabe si se realiza una comparación —ya sé que alguien podría decir que son odiosas— con cualquier título de la saga 007 de su época, que son películas más pop, coloristas y alegre...

De guerra hasta las cejas

De guerra hasta las cejas Por Antonio Pardines La narración de Michael Herr que da forma a Despachos de guerra ( Dispatches , 1977) carece de cinismo. El reportero no pierde su compasión, ni la oculta, tampoco alardea de ella. Ni esconde el dolor ni la locura, tampoco la admiración hacia quienes se convierten en sus compañeros ni el sentimiento hacia los jóvenes soldados condenados a perder su inocencia, a convertirse en cadáveres, en heridos, en supervivientes, en víctimas y en asesinos, en viejos prematuros que viven a una distancia que el corresponsal comprende que nunca llegará a cruzar realmente.  Esa necesidad de abrirse, de mirarse a sí mismo y al entorno, le permite no caer en el cinismo del corresponsal que presume estar de vuelta de todo, aquel que asume tener muchos «huevos». Pero Herr sabe que nadie lo está, salvo un enajenado, un muerto en vida o quien emplea dicha presunción como una máscara que le proteja o le permita alardear. Herr no lo hace, sabe que no hay nada ...

Fragmentos de nada: usuario

Fragmentos de nada: usuario Por Antonio Pardines De pie, delante de la ventanilla del registro de la propiedad intelectual, con varios papeles cubiertos y las tasas de rigor abonadas, me sorprendió escuchar que me llamaban usuario, no persona ni tipo, ni cliente, ni gilipollas. Ni siquiera un indeterminado alguien; del estilo «tienes a alguien ahí esperando». Bien es cierto que no me lo dijeron directamente a la cara, sino que fue la manera empleada por una mujer —cuya forma de saludar me resultó agradable— para referirse a mí cuando le advirtió al amable y tranquilo encargado del registro que había algo o alguien aguardando para usarle. ¡Quiera Dios que no me vea nunca en la obligación de hacerlo! Ya bastante tengo con usarme a mí mismo y con acudir a registrar propiedades de mi dudoso intelecto, pues el muy bribón siempre está dudando y el dudar cansa lo suyo. ¿Qué no tendré que registrar más adelante? ¿Mis sentimientos? ¿Mis emociones? ¿Mis residuos corporales? Tal vez por ello me p...