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Mostrando las entradas etiquetadas como david w.griffith

Una noche de misterio (1922)

Cuando rodó Una noche de misterio (One Exciting Night, 1922), David Wark Griffith todavía continuaba siendo uno de los grandes de Hollywood y nada apuntaba el olvido en el que caería prácticamente al tiempo que lo haría Erich von Stroheim , quien, sin duda, fue uno de los mayores artistas del Hollywood silente y una de las figuras más personales y extravagantes de aquella industria cinematográfica que cambiaria durante el rodaje de  Los amores de un príncipe ( El carrusel de la vida ) (Merry-Go-Round, 1923), cuando Irving Thalberg lo despidió y puso en su lugar a Rupert Julian. Más adelante se producirían nuevos cambios: el fin de la era de los estudios u otros consecuencia de las nuevas tecnologías que posibilitaron el sonido, el technicolor , los autocines, la máquina de palomitas, la pantalla ancha, el formato doméstico, la imagen tridimensional, el sonido envolvente, el día del espectador, el de la marmota y el de la bestia… y lo que se quiera y se pueda desarrollar y trans...

Sally, la hija del circo (1925)

Simplificando la complejidad que forman negocio cinematográfico y creatividad, podría decir que Griffith había sido un ejemplo de equilibrio entre la independencia creativa del cineasta y la dependencia comercial y popular. Su fórmula parecía sencilla: era grande en formas y simple en contenido, quizá porque creía que era lo que el público esperaba del cine y, por lo general, no se equivocaba. Le daba entretenimiento, ritmo, épica, melodrama, héroes, heroínas, romance…, a cambio de unas monedas, de sus caras de sorpresa y de sus aplausos. Pero a medida que avanzaba el silente, el público y el cine maduraban, más si cabe a partir de la posguerra y la irrupción en las pantallas del expresionismo o de las vanguardias soviéticas y francesas. Griffith se sentía cada vez más descolocado. Había pasado de ser el más grande a ser un cineasta que buscaba su lugar en la modernidad cinematográfica y dentro del nuevo cine de Hollywood, en el que ya destacaban directores como King Vidor, Frank Borza...

David Wark Griffith, construyendo Hollywood

Como los días en la infancia y la adolescencia, el cine en su época juvenil era una experiencia continua, una aventura diaria, en el que cada jornada podía traer novedad y un nuevo paso hacia la madurez. Era más libre, más ingenuo y caótico. Mientras se divertía, buscaba definirse y encontrar cómo expresarse. Asentada la costumbre y la rutina, en la madurez de su lenguaje, el cine (su industria, su publico, incluso sus estudiosos) olvidó su niñez y a aquellos que entonces abrieron el camino. Fueron tantos que algunos solo son anónimos, otros son nombres recuperados del olvido y también los hay que han resistido en su leyenda. David Wark Griffith estuvo en aquella niñez, la vivió y la protagonizó; de hecho fue uno de sus grandes protagonistas, aunque luego cayese en el olvido del que sería rescatado para la Historia. <<La aportación que hizo Griffith al cine que nacía no puede medirse hoy, cuando todas sus creaciones han sido asimiladas por sus alumnos y se han convertido en el fo...

Las dos huérfanas (1921)

Adiós, Griffith ; adiós a la primera edad dorada de Hollywood, durante la cual se pusieron los cimientos de la que sería la industria cinematográfica dominante desde entonces. Las hermanas Dorothy y Lillian Gish se despedían de David Wark Griffith en Las dos huérfanas (Orphans of the Storm, 1921), tras nueve años de trabajo y aprendizaje bajo la guía de este pionero del cine. Esta sería la última película en la que el cineasta las dirigió. Griffith y las Gish continuarían sus carreras por separado, pero atrás quedaban decenas de cortometrajes y largometrajes tan exitosos como El nacimiento de una nación (The Birth of a Nation, 1914), la mítica Intolerancia (Intolerance, 1916), cuyo fracaso comercial fue sonado, y las también imprescindibles Lirios rotos (Broken Blossoms, 1919) o Las dos tormentas (Way Down East, 1920). Con Las dos huérfanas se cerraba una época para el director y las dos actrices, pero también para el cine mudo estadounidense, que se adentraba en un nuevo peri...

Las dos tormentas (1920)

A menudo, nos referimos a  David Wark Griffith como el inventor de múltiples técnicas que revolucionaron el cine —primer plano, plano medio, profundidad de campo, uso del montaje, panorámica, fundidos, cámara subjetiva, profundidad psicológica de los personajes y un largo etcétera—, pero solemos olvidar que algunas habían sido empleadas con anterioridad en el cine europeo y en el estadounidense, aunque, por decirlo de alguna manera, en un estado primitivo. Lo que sí hizo, y muy bien, fue desarrollarlas hasta el extremo de convertirlas en parte fundamental de su lenguaje fílmico, expresión visual que se convertiría en uno de los referentes fundamentales y fundacionales de la narrativa cinematográfica que ha llegado hasta nuestros días. En menos ocasiones, también lo recordamos por ser pionero en la búsqueda de la independencia autoral y empresarial, el descubridor de actores y actrices que se convertirían en estrellas ( Lillian Gish o Mary Pickford ), el "maestro" de futu...

Lirios rotos (1919)

Sería imposible entender el cine sin las aportaciones e innovaciones de David Wark Griffith , heredadas y evolucionadas por cineastas soviéticos ( Eisenstein o Pudovkin ), por el Kammerspielfilm alemán, por  Erich von Stroheim , Raoul Walsh , King Vidor o  John Ford , que a su vez influirían en otros indispensables como Roberto Rossellini , Akira Kurosawa y tantos otros que, también a su vez, harían lo propio y... así hasta la actualidad, en la que en apariencia no queda rastro de aquellas influencias (pero ahí están, en el lenguaje cinematográfico —planos, montaje, travellings, profundidad de campo,...— u ocultas bajo capas de superficialidad, porque de no estar ahí, estaríamos hablando de otro tipo de arte y espectáculo). Su manera de entender el medio cinematográfico implicó la evolución en El nacimiento de una nación  ( The Birth of a Nation , 1914) o en Intolerancia  ( Intolerance , 1916), dos producciones de sobra conocidas que técnicamente resultaron cl...

Corazones del mundo (1918)

Durante los años que precedieron a la Gran Guerra (1914-1918), las potencias europeas se rearmaron conscientes de que tarde o temprano el conflicto bélico sería una realidad, pero ninguno de los gobiernos implicados contaba con que la guerra por venir sería distinta a las anteriores y que esta se prolongaría hasta noviembre de 1918. Aquello que en julio y agosto de 1914 los distintos pueblos europeos vitoreaban, convencidos de que iba a ser un enfrentamiento armado de rápida solución, se convirtió en un largo periodo de lucha durante el cual los países se desangraban en una contienda de desgaste que no parecía tener fin. Los ejércitos de ambos bandos sufrían numerosas bajas (alrededor de ocho millones de soldados al concluir la guerra), la población civil padecía el racionamiento, el hambre, la miseria y otras carestías que, en países como Alemania o Rusia, provocaron protestas y movimientos revolucionarios, los militares empleaban viejas estrategias y nuevas armas (tanques, aviones, ...

Intolerancia (1916)

Las primeras imágenes en movimiento proyectadas por los hermanos  Lumière  generaron en ilusionistas como Alice Guy o Georges Méliès  la idea de dotarlas de fantasía, a su vez, estos magos del celuloide, con sus trucajes y su puesta en escena, precipitaron que otros se embarcaran en la novedosa y atractiva aventura del cinematógrafo, una aventura  que se encuentra repleta de nombres propios que ayudaron a evolucionar un espectáculo de feria, repetitivo y sin entidad narrativa, hasta convertirlo en un medio artístico con personalidad y lenguaje propio. Uno de aquellos pioneros, el más reconocido e imitado durante la década de 1910 y la primera mitad de la siguiente,  David Wark Griffith , desarrolló técnicas de montaje que le permitieron superar las limitaciones narrativas existentes para dotar a sus producciones de gran complejidad, fluidez y riqueza visual. El uso que hizo del montaje en paralelo de dos escenas, de los saltos temporales, de los encuadres pan...

El nacimiento de una nación (1914)

Uno de los primeros rótulos de El nacimiento de una nación ( The Birth of a Nation , 1914 ) expresa la intención de su autor de <<...exigir el derecho a la libertad de mostrar el lado oscuro del mal para poder iluminar el lado luminoso del bien,...>>, a todas luces una simpleza que no pretendía profundizar en cuestiones más allá de ¿quién querría iluminar algo que ya se ilumina por sí solo? Otro intertítulo que llama la atención no tarda en asomar en la pantalla, en él se puede leer  <<Cuando el africano fue llevado a América, se sembró la primera semilla de discordia>>. Esta afirmación plantea la duda de si los hombres y mujeres originarios de las costas africanas que fueron trasladados, en contra de su voluntad, al nuevo mundo, pidieron ser hacinados en condiciones inhumanas, en el interior de las bodegas de los barcos en los que muchos de ellos perecieron antes de alcanzar el continente americano, donde a los supervivientes les aguardaba la es...

América (1924)

La realidad geográfica constata que América se extiende de norte a sur desde  el océano Glacial Ártico hasta el Paso de Drake (pasaje marítimo que separa el Cabo de Hornos de la Antártida) y de este a oeste desde el océano Atlántico al Pacífico, o viceversa si se invierte el orden de los puntos cardinales. Otra realidad, la histórica, afirma que a lo largo y ancho de dicha extensión se libraron guerras de independencia contra el colonialismo europeo. Sin embargo,  David Ward Griffith  prescindió de dichas realidades y particularizó el topónimo continental en las Trece Colonias británicas en Norteamérica para recrear su visión histórica de la independencia de su país. Pero esta revuelta, como cualquier otra, se produjo, m ás que por ideales románticos como la libertad o la igualdad, como consecuencia del enfrentamiento de intereses políticos, ideológicos y económicos entre el gobierno británico y los colonos, un distanciamiento insalvable que derivó en el primer levantam...