Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como byron haskin

Cuando ruge la marabunta (1954)

Byron Haskin es un cineasta por el que siento simpatía desde niño, cuando, mediada la década de 1980, lo descubrí en un ciclo de cine fantástico y de ciencia ficción en el Aula de Cultura de la localidad donde nací. Allí pude disfrutar de La guerra de los mundos ( The War of the Worlds , 1953) por primera vez y de otras fantasías de cine más allá de la invasión extraterrestre propuesta por él y por su colega George Pal, que ejerció de productor. Aquellas mañanas de los sábados, sin levantarme de mi asiento, dejaba volar la imaginación, condicionada por las imágenes de la gran pantalla, y viajaba con el hijo del trapero miles de leguas en submarino y me enfrentaba a gigantescas criaturas de inexistencia literaria en una isla misteriosa. Tal vez fue allí donde descubrí por primera vez las posibilidades de Verne y de Wells, lejos de Wells y de Verne; no sabría decirlo. Pero sí guardo imágenes nítidas de aquellos momentos cinematográficos y de aquella invasión de cine que no es la películ...

La pasión ciega (1940)

De los más grandes del cine negro, del western, del bélico, de la aventura,… en definitiva, uno de los mejores directores cinematográficos que ha dado el cine, aunque nunca tan alabado e idolatrado como quienes, incluso sin su talento, supieron publicitarse y venderse mejor, Raoul Walsh era un narrador que empleaba las imágenes para contar historias. Y lo hacía de forma sobresaliente. No pretendía dárselas de genio, aunque fuese un genial cineasta. Comprendía que una película era una expresión animada, un espectáculo vivo y quizá una nueva forma de arte que debía conectar y entretener al mayor número de público posible. Era consciente de que “el negocio es el negocio” y que había que equilibrarlo con su ego artístico; también lo era de que una película la forman numerosos elementos, entre ellos los distintos departamentos, desde los guionistas hasta los efectos, pasando por las manos de los productores. Uno de sus periodos de esplendor —salvo momentos, prácticamente, toda su carrera e...

La isla del tesoro (1950)

Un antepasado lejano del antihéroe infantil y juvenil puede encontrarse en  El Lazarillo de Tormes , pero la figura del héroe adolescente tiene uno de sus orígenes en la novela escrita por Robert Louis Stevenson , cuyo protagonista es un muchacho que se aventura en un viaje que le lleva a enfrentarse a temibles piratas mientras busca el tesoro escondido del capitán Flint. Y, sobre todo, le permite acceder al aprendizaje que derivará en su yo adulto. Este argumento ha sido fuente de inspiración para numerosas aventuras cinematográficas que, en su mayoría, llevaron el título que  Stevenson empleó para dar nombre a un relato que ha hecho disfrutar a legiones de lectores de todas las edades. Consciente del éxito que La isla del tesoro tenía entre el público,  Walt Disney puso en marcha una nueva revisión cinematográfica de la novela, que tuvo como realizador a Byron Haskin , y que podría considerarse si no la mejor, sí una de las mejores adaptaciones de la narración del ...

Robinson Crusoe on Mars (1964)

De las cinco películas de ciencia-ficción rodadas por  Byron Haskin tres tuvieron como productor al también director  George Pal , pero Robinson Crusoe on Mars nada tiene que ver con el segundo, al menos en su autoría, aunque sí se observan ciertas influencias del estilo empleado en sus largometrajes en común. Además, esta peculiar adaptación de Robinson Crusoe resulta como mínimo tan interesante como aquéllas, descubriéndose como una estimulante rareza en la que un personaje similar al creado por Daniel Dafoe  cambia la isla desierta por un planeta donde naufraga como consecuencia de un meteorito que provoca la pérdida de control de la nave en la que viaja en compañía del coronel McReady ( Adam West ) y de una chimpancé. Desde el momento que el comandante "Kip" Draper ( Paul Mantee ) sale de su cápsula y pone pie en suelo marciano empieza a familiarizarse con un entorno donde descubre que el nivel de oxígeno no le permite vivir, por eso necesita abastecerse de ga...

La conquista del espacio (1955)

Vistas sus aportaciones a la ciencia-ficción cinematográfica resulta lógico referirse a  George Pal y Byron Haskin como dos cineastas indispensables en el desarrollo de un género en el que coincidieron como productor, el primero, y como director, el segundo, en tres ocasiones — La guerra de los mundos  ( The War of the Worlds , 1952),  La conquista del espacio  ( Conquest of Space , 1955) y El poder  ( The Power , 1968)—, que de haberse materializado la trilogía que se iba a iniciar con  La conquista del espacio habrían sido cinco (y puede que alguna más). El tríptico tomaría como punto de partida la exploración de otros mundos, donde se buscarían materias primas y alimentos que abasteciesen a un planeta que empezaba a sufrir el exceso de población; pero, finalmente, la intención de realizar tres largometrajes se quedó en un solo título, que en su inicio se desarrolla en el interior de una estación espacial que el capitán Merritt ( Eric Fleming ) def...

Demasiado tarde para lágrimas (1949)

El nombre de Byron Haskin ha quedado asociado al clásico de ciencia-ficción que rodó en 1952, pero su primer contacto con el cine se produjo tres décadas antes de que filmase  La guerra de los mundos  ( The War of the Worlds , 1952) Sus inicios datan de la época silente, en la que participó como fotógrafo, diseñador de efectos especiales (labor que continuaría realizando hasta el año 1944) e incluso como director, faceta en la que debutó en 1927 con la película  Flor de cabaret ( Matinee Ladies ), sin embargo no sería hasta 1948 cuando dio continuidad a su carrera como realizador. A partir de ese momento Haskin demostró ser un cineasta todoterreno, capaz de lidiar con la ciencia-ficción, la aventura , el western o el cine negro, género en el que se inscribe esta destacada producción en la que la nocturnidad domina desde su arranque, cuando los Parker, un matrimonio de clase media, transitan por una solitaria carretera.  La pareja se dirige a una re...

La guerra de los mundos (1952)

Durante la década de 1950 se produjo una prolífica sucesión de títulos de ciencia-ficción de serie B , circunstancia que podría encontrar parte de su explicación en la situación real que se vivía por aquellos años de guerra fría. A la conclusión de la Segunda Guerra Mundial, económica y políticamente, el globo terráqueo se dividió en dos grandes bloques: el capitalista y el comunista. Esta nueva división política y mercantil, que no era tan novedosa, provocó un largo periodo de incertidumbre y desasosiego, de enfrentamientos en la sombra y en puntos localizados del globo, que se inició hacia finales de la década de 1940. A principios de los cincuenta, las dos superpotencias destinaban buena parte de sus presupuestos a la construcción masiva de armas y a las investigaciones de nuevas tecnologías que superasen a las del rival. El desarrollo de armas de destrucción masiva, y la posibilidad de aparatos hasta entonces imposibles  —cohetes espaciales,...