La obsesión de venganza afecta a la mente de Julián Moscote ( Sebastián Ospina ), nublando su juicio y empujándole a someter a Juan Sáyago ( Gustavo Angarita ) a un acoso irracional que nace de una falsa idea de honor y justicia. Julián es prisionero de la sin razón, una víctima de la irracionalidad que significa no asumir la verdad de un hecho acontecido dieciocho años atrás, hecho que podría volver a repetirse en el presente, y que impediría que Juan recuperase su vida, tras pasar todos esos años en la cárcel por la muerte del padre de Julián y Pedro Moscote ( Jorge Emilio Salazar ). Tiempo de morir descubre a un hombre que ha pagado su deuda con la justicia, y que únicamente desea recuperar su condición de ser humano para poder llevar una vida que pudo ser, pero que no fue tras caer en las provocaciones del viejo Moscote, un acoso irracional que se repite en su presente, y que, al igual que antaño, resiste como puede. Julián suda, tiembla y enloquece; tiene mi...