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Mostrando entradas de octubre, 2025

La hora del lobo (1968)

Durante los créditos iniciales de La hora del lobo (Vargtimmen, 1968) varias voces delatan que se trata de una película; dicho de otro modo, que se está recreando un mundo de invención que reflejará aspectos reales. Bergman lo deja claro desde el inicio, pues es un cineasta que, aunque inventa, pretende ser honesto consigo mismo y con su público —minoritario, pues uno mayoritario no comulgará con él, ni entonces ni en estos tiempos que corren más rápido, tal es la sensación—; doble intención que resulta mucho más complicada de lograr de lo que pueda aparentar a primera vista. Las cuestiones que expone son las que le interesan, las que le preocupan, las que siempre asoman en su cine porque este es un medio para expresarse, para hablar de sueños, de la angustia, del silencio, de fantasmas, buenos y malos, de la vida y de la muerte, para hablar de las relaciones con uno mismo y con los demás, incluso con el entorno más allá del físico, el metafísico donde se encuentra con el misterio, e...

Hunter S. Thompson: Miedo y asco en Las Vegas

Puestos hasta las cejas, el periodista de Miedo y asco en Las Vegas viaja en la paranoia y en la carretera. Lo hace en un Tiburón Rojo, un descapotable que ha llenado de drogas, suplementos que considera esenciales para su desventura en la ciudad de las apuestas y “la casa gana”, adonde acude para hacer un reportaje sobre una carrera de motos que ni verá de lejos. Le acompaña su abogado samoano, que viaja igual de pasado que él. Ambos transitan en la alucinación, a lomos del éter, la coca y demás sustancias que les sostengan al borde de caer en un mundo de locos y del despertar en un país que ha creado el mito del Gran Ganador. Tal vez, por ello, Las Vegas funcione de centro recreativo que atrae a todo perdedor viviente, zombies de las apuestas y del consumo de juegos y espectáculos hechos para que continúen consumiendo, jugando y durmiendo. Lo importante es no despertar, continuar viviendo adormilados dentro del sistema, ya sea sometidos a la cotidianidad o en esos instantes en los q...

Biografía para algoritmos

Fotografía tomada en el Monte Viso (Santiago de Compostela) Biografía para algoritmos Por Antonio Pardines Esta breve biografía obedece a un motivo concreto: dar a conocer a los algoritmos, a los almorávides y a otros pueblos medievales los libros y la identidad de Antonio Pardines, a quien no deben confundir con el familiar a quien nunca conoció y de quien heredó el nombre. Sus padres, y supongo que algo también tendrían que ver su abuela, su tío abuelo y sus bisabuelos paternos, decidieron bautizarlo Jose Antonio para honrar la memoria de aquel. Nadie le preguntó si le gustaba o si estaba de acuerdo, pero, de poder elegir, ¿habría escogido otro nombre? Es probable; tal vez quisiera uno simple, aunque tiempo después ya carece de sentido preguntárselo. Aun así, los días más grises se le descubre pensando en voz alta si serían más acordes para las ventas de sus libros un Antártico Pardines, que siempre acaba descartando por frio, o un más cálido Atacama Pardines. Natural de Santiago de ...

Unamuno: Contra esto y aquello

Advertía Miguel de Unamuno en el prólogo de la segunda edición de Contra esto y aquello , publicado por primera vez en 1912, que <<los artículos que componen esta colección no son propiamente ensayos críticos, ni pretende su autor que lo sean. Tan solo son notas de lector>>. Ciertamente, Unamuno no podría ser crítico literario profesional, ni filósofo, ni científico, ni religioso, ni tantas cosas más. No por falta de conocimientos o habilidades, ni por ausencia de capacidad crítica o filosófica, que las poseía en grandes cantidades y de calidad, tal como puede leerse en las páginas de cualquiera de sus obras, entre las que se incluye este conjunto de veintitrés textos relacionados con la literatura, pero que abarcan más que literatura. Por las notas del autor recopiladas en Contra esto y aquello , titulo que podría llevar a engaño, puesto que existen en las páginas momentos de estar a favor de algo y de alguien, van asomando algunos de sus gustos, así como rasgos de su pers...

Francisco Giner de los Ríos y la Institución Libre de Enseñanza

<<En la mesa de la profesora hay unos libros, unos cuadernos y dos vasos de grueso vidrio verdoso con unas florecillas silvestres amarillas, rojas y de color lila. La maestra, que acompaña al viajero en su visita a la escuela, es una chica joven y mona, con cierto aire de ciudad, que lleva los labios pintados y viste un traje de cretona muy bonito. Habla de pedagogía y dice al viajero que los niños de Casasana son buenos y aplicados y muy listos. Desde afuera, en silencio y con los ojillos atónitos, un grupo de niños y niñas mira para dentro de la escuela. La maestra llama a un niño y a una niña. —A ver, para que os vea este señor. ¿Quién descubrió América? El niño no titubea. —Cristóbal Colón. La maestra sonríe. —Ahora, tú. ¿Cuál fue la mejor reina de España? —Isabel la Católica. —¿Por qué? —Porque luchó contra el feudalismo y el Islam, realizó la unidad de nuestra patria y llevó nuestra religión y nuestra cultura allende los mares. La maestra complacida, le explica al viajero:...

Eddy de Wind en Auschwitz

Durante los últimos meses de su encierro en Auschwitz I, el holandés Eddy de Wind se puso a escribir para dar testimonio de los campos de concentración nazis. Por entonces ya contaba con 29 años, había sido deportado dos años antes al complejo carcelario que abarcaba varios campos de trabajo y el más terrible de Birkenau, más infernal porque, allí, cuatro crematorios funcionaban a diario recordando que aquello era el infierno, que nadie podría escapar de la muerte y de las llamas. Por suerte, para De Wind, solo pasó un mes en Birkenau y fue devuelto al campo Auschwitz I, a la sección de enfermeros. Aunque terribles, las condiciones de los enfermeros eran más favorables que la mayoría de grupos de trabajo. De Wind accedió a ella, gracias a que por entonces ya era médico —se había licenciado a pesar de la prohibición a los judíos de cursar estudios universitarios—. Probablemente, eso y mucha suerte fueron los factores que le permitieron sobrevivir y dar testimonio. Fue uno de los primero...

Jurado Nº 2 (2024)

En su cuadragésimo segundo largometraje tras las cámaras, Clint Eastwood cuenta la historia de <<un hombre bueno envuelto en circunstancias terribles>>. Así se define Justin Kemp (Nicholas Hoult), el protagonista, un hombre que intenta vivir su segunda oportunidad hasta que el destino interviene y desata sobre él la tormenta que amenaza con destruir su matrimonio, su paternidad, su cotidianidad, la que tanto dolor y esfuerzo le ha costado construir al tiempo que se reconstruía a sí mismo. Entonces ya solo trata de sobrevivir al conflicto que se desata en su interior mientras intenta solucionar la inesperada situación en la que se encuentra. Otro conflicto de interés para Eastwood  y su guionista Jonathan Abraham es el que vive Faith Killebrew (Toni Collete), cuando esta empieza a dudar de su verdad —durante más de la mitad de metraje da por sentado que el caso que lleva es de violencia doméstica y que el culpable es el hombre a quien acusa—, y más aún cuando descubre q...

Cela, la imagen y Viaje a la Alcarria

Desde mi niñez, he guardado aquella imagen de Camilo José Cela, la construida en la mente de un niño que, hacia finales de la década de 1970 y primeros años de la siguiente, lo vio y escuchó en diferentes programas de televisión. La suya era la imagen de un señor mayor, con cara de pocos amigos, repeinado en sus cuatro pelos grises, engreído en su mirar, rebosante de sí. Cada palabra que salía de su boca parecía formar siempre la afirmación “soy el mejor y expreso lo que quiero; puedo ser sabelotodo, burlón, bromista y soez cuando me interesa, pues es privilegio y obligación del literato manejar el idioma en todas sus variantes y registros”. Mi mente le pone palabras que no dijo y que no pensó el niño de entonces; pero ese inconsciente que tantas veces me pierde se empeña en retener aquella imagen. En ella, se dibuja más grueso que delgado, alto, de rostro más huraño que serio, con una papada que le cae sobre el pecho, cuando permanece sentado, y unas gafas acordes a la redondez del te...

State and Main (2000)

El inicio de siglo llevó a David Mamet a la comedia coral sobre el rodaje de una película en una pequeña y tranquila localidad del fronterizo estado de Vermont, al noreste de Estados Unidos, en la que el prestigioso dramaturgo enreda la situación para desvelar, desde un tono irónico, en ocasiones satírico, algunos aspectos que el público desconoce porque no asoman en la pantalla ni en las alfombras rojas. Tampoco los sacan a relucir los departamentos de publicidad de los distintos estudios ni los medios, salvo que alguna revista o programa los descubra y pretenda aumentar sus ventas o su audiencia con titulares y fotos exclusivas que apelen a la morbosidad pública. Así, a lo largo de los minutos, van asomando desde los caprichos de las estrellas hasta la resolución de problemas con las autoridades locales, pasando por el comportamiento del director (William H. Macy), un tipo que puede ser ángel o diablo, según le exija la situación —esas dos caras las muestra, por ejemplo, con su actri...