Para relanzar y modernizar la saga, los productores de 007 decidieron cambiar el rostro del agente por quinta vez, y desde un punto de vista económico la jugada les salió redonda. Con Pierce Brosnan en el papel de James Bond se inició una de las etapas más lucrativas para la franquicia, y como cada uno de sus predecesores, el actor irlandés aportó un toque personal al personaje, en este caso mostrando a un agente más elegante y sofisticado, igual o más brutal que los anteriores (aunque menos que el encarnado con posterioridad por Daniel Craig ). Atrás quedaban el cinismo y la masculinidad de Sean Connery , la vulnerabilidad que no debilidad de George Lenzeby , la frivolidad caricaturesca de Roger Moore o a la sombría presencia del infravalorado agente encarnado por Timothy Dalton . Pero los tiempos exigen cambios, y 007 no es ajeno a estos, así que el Bond de Brosnan se adaptaba al cine de acción de los noventa mostrándose orgulloso de su imagen y conscient...