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Mostrando las entradas etiquetadas como michelangelo antonioni

Gente del Po (1943-1947)

Los primeros años de Michelangelo Antonioni en el cine son teóricos, también ejerce de crítico cinematográfico y asistente; son años de aprendizaje que preceden al neorrealismo que se impondrá en el cine italiano en la inmediata posguerra. Durante ese primer periodo reflexiona sobre el cine y camina hacia el cineasta que será más adelante, cuando se inicie en el largometraje y, desde la ficción, indague en la verdad interior de los hombres y mujeres que pueblan sus títulos más reconocidos. Entremedias, descubrimos al Antonioni documentalista, el realizador que captura imágenes para recrear la realidad de paisajes que condicionan lo humano; del mismo modo que lo humano condiciona el paisaje. Este Antonioni documentalista se inicia en Gente del Po (1943-1947) captando instantes humanos y fluviales. <<Querríamos una película que tuviese como protagonista el Po, en la que no fuese el folclore el que despertase el interés, sino el espíritu, es decir: el conjunto de elementos mora...

Amore in città (1953)

Con el neorrealismo exhalando su último suspiro, Cesare Zavattini , nombre propio del “movimiento” y uno de sus grandes teóricos,  Marco Ferreri y Riccardo Ghiona  —que tres años antes, habían creado la revista cinematográfica Documento mensile — se embarcaron en un proyecto que salía a la calle para recrear y mostrar historias reales, de gente real. Más o menos, esto fue lo pretendido por Lo Spittatore , la revista cinematográfica que crearon y cuyo primer y, debido a su ninguneo comercial, único número se tituló  L'amore in città (1953). Zavattini se las arregló para reunir a un portentoso grupo de cineastas que, por derecho propio, ya son historia del neorrealismo, del cine italiano y mundial, y les pidió que saliesen a la calle y contasen historias verdaderas. Compuesta por seis episodios, esta propuesta cinematográfica, que reunía tras las cámaras a Carlo Lizzani , Michelangelo Antonioni , Dino Risi , Federico Fellini , Francesco Maselli , Alberto Lattu...

Caza trágica (1947)

Durante los primeros pasos del neorrealismo italiano, aquellos que se dieron libres de las ataduras impuestas por un sistema de producción y de la vigilancia de cualquier tipo de censura, se aprecia una diferencia fundamental entre cine industria y cine compromiso. Más que la posibilidad e intención de ofrecer espectáculo o entretenimiento, los neorrealistas encontraron en el medio cinematográfico la oportunidad de hacer visibles sus posturas morales e ideológicas que, contrarias al régimen depuesto, hasta ese instante habrían permanecido ocultas en la clandestinidad o entre líneas a descifrar. Adquirida la libertad, llegó el tiempo de encarar las distintas realidades de la Italia de posguerra, de sus gentes, de la miseria y del caos fruto de hechos pretéritos que, como el fascismo, la ocupación alemana o la guerra, condicionaban el presente. El medio cinematográfico era idóneo para dar testimonio, y cineastas como Giuseppe De Santis  lo aprovecharon para expresar ideas, esperanza...

Neorrealismo. Soplo de libertad

<< ¿Cómo deberán ser nuestras películas? No será ni alegres ni tristes, y sin final; o al menos sin aquellos finales a los que se agarran los hombres. Haremos películas con un final cualquiera —camina, camina—, habremos encontrado el verdadero significado de la tristeza y de la alegría>>. Cesare Zavattini :  Straparole . Llibres de Sinera, Barcelona, 1968 Introduzco aceite y agua en un vaso y a continuación observo, pero no se mezclan hasta confundirse y solo veo que mantienen contacto dentro del mismo recipiente cristalino. Hecho esto, en lugar de sustancias, pienso en homogeneizar intenciones y pensamientos dispares en un solo espacio, en una sola palabra, entonces, me detengo, cuento hasta diez, y me pregunto si lo que pretendo no me confundirá o generará la creencia de que cuanto englobe el término es una única sustancia. Puede, y entonces, me digo: para qué aunar y correr el riesgo de simplificar individualidades, creatividades, perspectivas e intereses heterogé...

La aventura (1960)

Aburrido, frío, intelectual, genial, pedante, el cine de Michelangelo Antonioni ha recibido estos y otros adjetivos que no contemplan que se trataba de <<un autor que siempre ha intentado permanecer fiel a su tipo de cine, y que se ha impuesto, no solo oponiéndose a las exigencias y a las obligaciones de la producción, sino sobre todo, repito, por una fidelidad a sí mismo verdaderamente emocionante>>. La personalidad artística aludida por su colega Federico Fellini nos desvela a un cineasta que encuentra su razón de ser en sus inquietudes, creativas, humanas e intelectuales. A partir de ellas filmaba aquello que le interesaba, siempre desde las antípodas de la industria y del entretenimiento comercial, de ahí que surja la disparidad de opiniones respecto a su obra, en la actualidad desconocida o rechazada por un amplio sector del público. Es evidente que el cine de Antonioni no es fácil de digerir. Cerebral y de apariencia nada emocionante, repleto de vacíos y de sile...

El jeque blanco (1952)

Compartida la labor de dirección con Alberto Lattuada , la primera experiencia de  Federico Fellini  detrás de la cámara resultó un fracaso comercial que supuso deudas financieras para ambos, pero tal descalabro no desesperó a Fellini , quien, de inmediato, se puso a escribir un guion que iba a significar el debut  de  Michelangelo Antonioni  en la dirección de largometrajes . Sin embargo, la idea original del film había partido del realizador de Gente del Po  (1947), Antonioni se desentendió del proyecto y Fellini asumió la dirección del que acabaría siendo su primer largo en solitario. Al lado de sus guionistas habituales,  Tulio Pinelli y Ennio Flaiano , y de otros indispensables de su cine, tales el compositor  Nino Rota , el director de fotografía Otello Martinelli  y la actriz Giulietta Masina , en un breve papel que años después cobraría el protagonismo absoluto de Las noches de Cabiria  ( Le notte di Cabiria , 1957),  Fel...

Blow Up (1966)

En las películas de Michelangelo Antonioni  prevalecen silencios e imágenes que enfrentan múltiples realidades, captan vacíos existenciales o transmiten la incomunicación que distancia a sus personajes. Este gusto por ahondar en las complejidades humanas nace de una intención intelectual que podría generar otro tipo de distanciamiento, aquel que se produce entre lo expuesto y quien lo interpreta, en ocasiones, ajeno a la abstracción filosófica y a la rebuscada narrativa del emisor. Este podría ser el caso de  Blow Up  (1966), admirada por unos y rechazada por otros, que parte de la libre adaptación del cuento de Julio Cotázar Las babas del diablo  para mostrar a un fotógrafo incapaz de mantener relaciones más allá de aquellas que experimenta a través de su cámara fotográfica, desde la que capta una realidad que bien podría ser otra muy distinta, y así hasta completar las múltiples opciones que van apareciendo durante el obsesivo revelado, y posterior aumento, de los...

El eclipse (1962)

La falta de comunicación aparece en los silencios que se descubren mientras Riccardo ( Francisco Rabal ) y Vittoria ( Monica Vitti ) se encuentran en una sala por donde ella se desplaza mediante lentos movimientos, mientras asume definitivamente que no deben continuar con una relación que no les conduce a ninguna parte; ¿para qué seguir, si son dos seres que viven en distintos universos? La incomprensión que siente Vittoria también se observa cuando acude al edificio de la Bolsa para contarle a su madre ( Lilla Brignone ) su ruptura con Riccardo, pero aquella ni le escucha ni le permite el desahogo que busca. El mundo de las financias ha captado toda la atención de la madre, cuyo comportamiento no desentona con el del resto de los presentes, a quienes solo semeja importar las pérdidas o las ganancias. ¿Qué sucede en ese entorno donde las personas gritan, hablan, compran, venden, pero no se escuchan? ¿Acaso no padecen frustraciones o soledades como las que agobian a Vittoria? La ...

La noche (1960)

La experiencia, la observación y la reflexión se confabulan en Michelangelo Antonioni  —y sus coguionistas Tonino Guerra y Ennio Flaiano — para situarnos al filo de la afirmación de que la mayoría de las comunicaciones que establecemos, antes y ahora, en una era más tecnológica, son de incomunicación. Sencillamente, aunque oigamos otras voces, no escuchamos lo que nos dicen. Cierto que todos tenemos algo que decir (o así lo creemos), pero lo problemático no es decirlo, sino no escuchar o que al hablar sintamos como nuestras voces no llegan, se acallan en la distancia que nos separa.  La incomunicación es un fenómeno que afecta a muchas relaciones, incluso existe la incomunicación con uno mismo; en todo caso, precipita el deterioro del que no se libran Giovanni ( Marcello Mastroianni ) y Lidia ( Jeanne Moreau ), la pareja protagonista de La noche ( La notte , 1960) . Su matrimonio se encuentra en un punto muerto, ni siquiera recuerdan qué les une. La cruda realidad se pr...