Sin temor y con toda la intencionalidad de señalar una realidad vivida en su país durante el régimen comunista de Enver Hoxha (que gobernó desde la conclusión de la II Guerra Mundial hasta su muerte, en 1985), el cineasta albanés Saimir Kumbaro realiza en La muerte del caballo ( Vdekja e kalit , 1992) un viaje al corazón de la dictadura albanesa y su violencia de estado, centrándose en un personaje y en una situación concreta que individualiza la general que se vive durante los años previos a la caída del régimen comunista. Inicialmente, las imágenes de La muerte de un caballo muestran el centro militar donde el protagonista masculino monta el pura sangre que adiestra desde potrillo. La armonía del instante de comunión entre jinete y montura se rompe poco después, con la aparición del representante del Partido que ordena cerrar el cuartel porque se ha decidido llevar a cabo una limpieza de conspiradores. Es decir, aunque no haya conspiración, se presume y se busca su existencia para...