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Mostrando las entradas etiquetadas como lon chaney

Garras humanas (1927)

<<Así, las apariencias exteriores pueden ser menos de lo que son: el mundo siempre se engaña con el ornamento.>> William Shakespeare: “El mercader de Venecia” Interioridad e imagen externa asoman en la pantalla con la fuerza de Lon Chaney, que era un esperto en mostrar ambas, además de ser uno de esos pocos actores cuyas películas, en su protagonismo, parecen un género en sí. Es decir, el público reconoce en ellas características comunes: temáticas similares que encuentran en el actor una presencia y una capacidad portentosas para trasmitir las pasiones, deseos y emociones de sus personajes sin que medie la palabra. Sus interpretaciones generan la doble y contradictoria sensación de estar ante algo reconocible y a la vez diferente: el ser humano en su complejidad. Esto se agudiza en sus múltiples colaboraciones con Tod Browning, sin ir más lejos en Maldad encubierta (The Black Bird, 1925) y en Garras humanas (The Unknown, 1927), dos de los grandes títulos comunes de esta ...

El hombre de las mil caras (1957)

Sus personajes monstruosos, terroríficos, angustiados, condenados, ambiguos, en todo caso diferentes, encasillaron e inmortalizaron a Lon Chaney , a quien llamaron el hombre de los mil rostros, aunque también podrían haberle llamado el hombre del millar de almas, ya que tras las máscaras o imágenes externas de sus personajes desvela interioridades atormentadas como las de sus protagonistas en las películas dirigidas por Tod Browning u otros atormentados que ya forman parte de la historia del celuloide, como Bizzard en El hombre sin piernas ( The Penalty , Wallace Worsley , 1920), Quasimodo en  El jorobado de Notre Dame  ( The Hunchback of Notre Dame ,  Wallace Worsley , 1923), Él en El que recibe el bofetón ( He Who Gets Slapped , Victor Sjöström , 1924) o Erik en El fantasma de la ópera ( The Phamton of the Opera , Rupert Julian , 1925). Su fama fue tal, que su recuerdo perdura en la historia del cine, como demuestra que se sigan viendo algunas de las películas ...

Maldad encubierta (1925)

La apariencia de cine de terror y sus rasgos fantásticos no ocultan que las películas más personales de Tod Browing  sen tragedias y dramas de dolor, soledad, ternura, pasiones y frustraciones de personajes en su mayoría personajes marginales, a primera vista monstruosos o marcados por algún tipo de discapacidad física —él mismo había perdido su dentadura y la movilidad en una de sus piernas tras sufrir un accidente automovilístico en 1915, que también se cobró la vida de uno de sus acompañantes. Desde estos seres complejos, en ocasiones acomplejados y siempre ambiguos, se accede al constante enfrentamiento de opuestos que se produce en interioridades en conflicto, espacios humanos construidos sobre lo racional y lo irracional con abstractos de  belleza y fealdad, de luz y oscuridad, de crueldad y bondad, que se contraponen al mundo exterior donde se ocultan las imperfecciones humanas bajo máscaras aceptadas e incluso admiradas. Esta constante lucha de emociones y senti...

El fantasma de la ópera (1925)

La  Universal de Carl Laemmle  tuvo una importancia crucial en el desarrollo del cine de terror durante la década de 1930 gracias a producciones como Drácula  ( Tod Browning , 1931),  El doctor Frankenstein  ( Dr. Frankenstein , James Whale , 1931), La novia de Frankenstein  ( The Bride of Frankenstein , James Whale , 1935), La momía  ( The Mummy , Karl Freund , 1932) o El hombre invisible  ( The Invisible Man , James Whale , 1933), pero años antes ya había coqueteado con el género que la hizo grande en   El jorobado de Nuestra Señora  ( The Hunchback of Notre Dame ,  Wallace Worsley , 1923),  El fantasma de la ópera  ( The Phamton of the Opera ,  Rupert Julian , 1925) o  El legado tenebroso ( The Cat and the Canary ,  Paul Leni , 1927), destacando en las dos primeras la  inquietante presencia del actor Lon Chaney , el rostro por excelencia del terror silente. Chaney poseía la aparente facilidad...

El hombre sin piernas (1920)

El prólogo de El hombre sin piernas ( The Penalty , 1920)  muestra a un inexperto doctor que acaba de amputar las piernas a un niño. En ese momento piensa que le ha salvado la vida, sin embargo, no tarda en descubrir la negligencia que ha cometido cuando otro médico le informa de su equivocación, sin que ninguno de ellos sea consciente de que el muchacho escucha la conversación. No obstante, el cirujano veterano asume ocultar el hecho a los padres del paciente, a quienes asegura que el doctor Ferris ( Charles Clary ) ha salvado la vida de su hijo mientras el pequeño repite que no es verdad. Los años pasan y las imágenes se centran en un individuo sin piernas que se ha convertido en el jefe de los bajos fondos, un hombre dominado por la locura generada por su mutilación. Blizzard ( Lon Chaney ) es un criminal sádico, carente de pensamientos positivos, los ha olvidado, y solo la música le proporciona un instante de humanidad, circunstancia que se descubre cuand...

El que recibe el bofetón (1924)

Los símbolos visuales que  Victor Sjöström  empleó en El que recibe el bofetón ( He Who Gets Slapped , 1924) elevan su propuesta a obra maestra del cine mudo, aunque estos recursos tenían una función específica, la de mostrar la condición humana de Paul Beaumont,  un personaje que resulta perturbador, patético y digno de compasión, en buena medida, gracias a la aportación de  Lon Chaney ,  el hombre de los mil rostros  y una de las estrella indiscutibles del periodo silente, aunque encasillado en personajes a menudo monstruosos y víctimas del desequilibrio emocional que también define al payaso  Él . En esta película, el cineasta sueco expuso  con brillantez la trágica existencia de un hombre que ha perdido su condición de serlo, condenado a una vida en la que ya nada le importa ni le afecta, ni siquiera cuando lo humillan en la pista del circo para disfrute de su público, sádico e irracional. Sin embargo, antes de llegar a este extremo, ...