En uno de los capítulos que, en sus memorias, dedica a la guerra civil, Fernando Fernán Gómez recuerda que <<muchísimos años después, más de treinta, cuando fui a México con Antonio Ferrandis para intervenir en el rodaje de una película, una amable señora mexicana se interesó por el tema de mi obra teatral Las bicicletas son para el verano , de la que habían llegado referencias desde España. —Trata de la vida cotidiana en Madrid durante la Guerra Civil —resumí. —He observado —dijo con un matiz de sorpresa y curiosidad— que muchos de ustedes, los españoles, al cabo de los años siguen viviendo obsesionados por aquella guerra.>> (1) Aquella guerra aludida por la curiosa y amable señora mexicana no era una obsesión, sino que formaba parte de la realidad que siguió al periodo bélico: la dictadura, la cual se había prolongado hasta 1975, casi el año en el que Fernán Gómez estrenaba su obra, 1977, dos después de fallecer Franco. La muerte del dictador daba vida a la Transición y...