Una de las grandes diferencias entre el cine y el teatro la encuentro en que este último precisa el texto como nosotros el aire. El diálogo, la palabra, es su oxígeno, su sangre. Mientras que el segundo no precisa hablar; miento, el mejor cine sí habla, pero lo hace de modo visual, también desde que en el cine empezaron a escucharse las voces de sus personajes. Antes estaba obligado por su naturaleza, llamada muda o silente, cuando, en realidad, hablaba mediante imágenes y el sonido era la música que se podía escuchar en directo en las salas. También nos dicen, y mucho, el montaje, los planos y los encuadres que encierran a los personajes; son básicos para desvelarnos información. Por ejemplo, el paso del tiempo, la distancia o la posición dentro del marco, que no libera, sino que atrapa a los personajes en su espacio, delimitando lo que vemos y lo que queda fuera, pero también informando de sensaciones y de ánimos sin tener que insistir con la palabra, insistencia que disminuiría la v...