El aumento de tensión y de presión social en Pánico ( Panique , 1946) se dejan sentir prácticamente desde su inicio, pero, en ese instante, todavía no aprietan ni hieren. Somos testigos de sus nacimientos, las vemos crecer y, cuando alcancen sus máximos, serán brutales en su impacto. Duvivier deja ver señales de ambas, y lo hace con la maestría del maestro de Pépé Le Moko (1937) y de La bandera (1935), lo hace acompañado de un gigante de la pantalla como lo fue Michel Simon . Los tres, Pánico , Duvivier y Simon , transitan sombras, habitaciones solitarias, cotilleos, bares, calles luminosas y pobladas por la cotidianidad de un vecindario donde las jornadas de fiesta alteran mínimamente la rutina. Solo los puestos y barracas de feria corroboran que son días diferentes, sin embargo, todo sigue igual que ayer, salvo que ya nada es lo mismo debido al homicidio de una vecina....