<<La experiencia que puede extraerse del conocimiento de una obra reaccionaria puede dar lugar a soluciones positivas, revolucionarias, dentro del trabajo de un artista revolucionario. Ocultar obras porque pueden constituir una mala influencia para nuestros compañeros solo puede producir un estancamiento en el desarrollo de los mismos. Y como consecuencia inevitable, una falta de confianza en las ideas que se dan como buenas (ya que se evita una confrontación con la realidad). No puede haber variedad en nuestras obras si todas se deben ajustar al gusto de una persona. La imposición de ideas, aun cuando estas sean correctas, es un arma de doble filo pues genera una reacción (muy humana, por cierto) en contra de la idea. No se puede pensar por los demás>> Tomás Gutiérrez Alea , 25 de mayo de 1961 (Citado en Juan Antonio García Borrero, Cine cubano de loa sesenta: mito y realidad ) <<No se puede hacer el mismo tipo de cine que se hacía en 1959, en una etap...