Habitar calles y comisarías Por Antonio Pardines En el cine negro clásico el ambiente se desvela oscuro, reflejo del entorno social donde los límites morales se difuminan. Dicha tonalidad afecta a los propios personajes, que se envuelven en capas de cinismo y dureza que les permite transitarlos. En el polar francés, a partir de Jean-Pierre Melville y José Giovanni, podría decirse que esas sombras se trasladan al interior de los protagonistas cuya comunicación y relaciones con el entorno suele estar condenadas al fracaso porque habitan en una zanja entre ellos y los demás. Existe una paulatina ruptura entre la interioridad emocional y el exterior que, en casos, semeja total. Pero nunca deja de existir una necesidad de alguien. Un ejemplo del trabajo de campo y de la intimidad, aunque no por ello menor, lo expone Maurice Pialat en la ruptura y el conflicto que se viven en su Police (1985), en la que el inspector Mangin (Gérard Depardieu) pasa a otro nivel cuando Noria (Sophie Marceau) a...