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Mostrando las entradas etiquetadas como maurice pialat

Police (1985)

Habitar calles y comisarías Por Antonio Pardines En el cine negro clásico el ambiente se desvela oscuro, reflejo del entorno social donde los límites morales se difuminan. Dicha tonalidad afecta a los propios personajes, que se envuelven en capas de cinismo y dureza que les permite transitarlos. En el polar francés, a partir de Jean-Pierre Melville y José Giovanni, podría decirse que esas sombras se trasladan al interior de los protagonistas cuya comunicación y relaciones con el entorno suele estar condenadas al fracaso porque habitan en una zanja entre ellos y los demás. Existe una paulatina ruptura entre la interioridad emocional y el exterior que, en casos, semeja total. Pero nunca deja de existir una necesidad de alguien. Un ejemplo del trabajo de campo y de la intimidad, aunque no por ello menor, lo expone Maurice Pialat en la ruptura y el conflicto que se viven en su Police (1985), en la que el inspector Mangin (Gérard Depardieu) pasa a otro nivel cuando Noria (Sophie Marceau) a...

Van Gogh (1991)

Salvo excepciones, ni los marchantes ni los críticos hablaban de él en vida. Apenas existía alguien, salvo sus más allegados, a quien no fuera indiferente o a quien no sorprendiese por las reacciones de su enfermedad. Su obsesión y su vida: la pintura. Plasmaba ambas en sus cuadros, que nada valían para sus contemporáneos, aunque fuesen los mismos que hoy se admiran en los museos o en colecciones privadas y se valoran en millones de dólares, de libras o de euros. La moneda da igual. Es el precio del coleccionismo, el que pone precio al Arte; el que se dispara por el poder adquisitivo de quien compite por la posesión y para lograr la exclusividad de poseer un Leonardo, un Van Gogh, un Pollock o un Picasso, como si poseerlos añadiese su valor a la valía del comprador. Cierto que el valor de la obra está en la obra y en quien la valora, pero no en cuanto se paga por ella; del mismo modo que la unión de lo popular y el tiempo olvida a la persona para dar forma al mito. ¿Por qué interesa ta...