Existen argumentos que solo son la excusa para desarrollar los temas pretendidos por sus responsables. Por eso no importa que sean o no previsibles, al menos para quienes interpretan las imágenes. El de La invitación ( The Invitation , 2015) es uno de ellos y su mayor interés no lo encuentro en la historia que desarrolla en un espacio cerrado, sino en la idea que encierra. Apoyándose en la ubicación espacial, Karyn Kusama generó la atmósfera enrarecida y opresiva que señala el dolor de los personajes, su negación del mismo o su aceptación como parte de la propia existencia humana. La muerte del hijo de Eden ( Tammy Blanchard ) y Will ( Logan Marshall-Green ) provocó la aflicción en ambos, la culpabilidad en el segundo y su separación. El ex-matrimonio se reencuentra dos años después de su último encuentro, en la velada que ella y David ( Michiel Huisman ), su nueva pareja, organizan con el fin de reunir a viejos amigos y amigas. Con ellos pretende compartir un momento qu...