Las primeras imágenes filmadas por Luis Buñuel , él afilando su navaja de afeitar, las nubes que parecen rasgar la luna y el filo de la navaja que corta el ojo de una mujer ( Simone Mareuil ), forman parte de la historia del cine, pero más allá de esta provocación visual y del surrealismo que las impregna, encontramos en la primera película de Buñuel una de las obras más coherentes con los intereses de su autor, al menos con el Buñuel de aquellos años. La lógica invita a no buscar explicaciones a lo irracional, o a la incoherencia coherente del cineasta aragonés en su intención de provocar una reacción de rechazo en el público que contempla Un perro andaluz ( Un chien andalou , 1928), cuya narrativa carece de sentido y esto no deja de ser el sinsentido pretendido por Buñuel , pues, a pesar de su aparente falta de linealidad espacial y temporal contemplamos <<una película surrealista en que las imágenes, las secuencias, se siguen según un orden lógico, pero cuya expresi...