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Mostrando las entradas etiquetadas como Kon Ichikawa

La venganza de un actor (1963)

En 1935, Tainosuke Kinugasa adaptaba a la gran pantalla la novela de Otokichi Mikami y (casi) tres décadas después, otro gran cineasta japonés, Kon Ichikawa, realizaba una nueva versión. Entre ambas hubo otras adaptaciones, pero estas son las más famosas por varios motivos: sus directores y su actor principal. Tanto en la versión de Kinugasa como en la de Ichikawa el protagonista lo interpreta Kazuo Hasagawa. Esta coincidencia no lo es, si se conoce que la versión del director de El arpa birmana ( Biruma no tategoto,  1956) nace como un homenaje a Hasagawa, que participaba en su película número trescientos. Como en la primera versión, la trama de La venganza de un actor (Yukinojô henge, 1963) gira alrededor de Yukinojo, un actor cuyo prestigio es el principal reclamo de la compañía de Kabuki que llega a Edo para expresar su arte escénico y él vengarse de los tres hombres que, arruinando a su familia, empujaron a su madre al suicidio y a su padre a la locura que le condujo a ahorc...

La llave (1959)

Hasta la fecha, la novela Kagi, de Jun’ichirô Tanazaki, ha sido llevada a la pantalla en siete ocasiones, siendo la primera la realizada por Kon Ichikawa en 1959, el mismo año que estrenó el magistral bélico Fuego en la llanura (Nobi, 1959). Bélico por decirlo de algún modo, o por encajarlo en algún género cinematográfico, pero que escapa al encasillamiento genérico, ya que igual funciona como tragedia, terror, denuncia o drama. Como la de tantos grandes, la obra fílmica de Ichikawa escapa a las delimitaciones y ubicaciones simples, no se adapta a zonas comunes, pues la suya es la obra de un cineasta ecléctico que no se limita. Recorre diferentes márgenes sin marcarse más límites que sus personajes, sus personalidades, sus situaciones, sus condicionantes psicológicos, sus actos, sus deseos y sus obsesiones. Finalmente, lo que determina el conjunto es la mirada del cineasta, humanista, valiente, también irónica. Así, muchas de sus películas podrían considerarse un estudio o un acercamie...

Dodes’ka-den (1970)

El varapalo y el desengaño sufridos al verse apartado del proyecto Tora! Tora! Tora! (1970), precipitaron que Akira Kurosawa centrase su atención y sus esperanzas artísticas y profesionales en su asociación con Kon Ichikawa , Keisuke Kinoshita y Masaki Kobayashi , con quienes, en 1969, había fundado  Yonki no kai ( El club de los cuatro caballeros ), la compañía con la que pretendían producir sus proyectos e intentar devolver el nivel y la esencia perdida al cine japonés, que malamente sobrevivía a la competencia de la televisión y a los estrenos hollywoodienses. El film que iba a inaugurar la aventura de los cuatro iba a ser colectivo, cada uno se encargaría de una historia, pero el alto coste de producción descartó tal idea y se decidió que Kurosawa abriese el camino con Dodes’ka-den (1970), que lograron financiar tras conseguir un préstamo bancario. Por diferentes motivos, el resultado cinematográfico luce como un punto y aparte dentro de la filmografía del autor de Rashom...

La princesa de la Luna (1987)

A fuerza de verla ahí arriba y de saber de ella, la mayoría no fantaseará con una Luna misteriosa, aunque, quizá, todavía nos sorprenda su brillo los días llenos y su redondez máxima cuando se acorta la distancia que nos separa, pero ya no habrá monstruos ni bosques encantados, ni oasis, ni princesas selenitas ni deidades reinando sobre cráteres, piedras y mares lunares. En sus momentos de máximo resplandor prestado, alguien susurrará qué hermosa estás hoy, otro alguien pasará de largo bajo ella mientras quien, en lugar de vivirlo, intentará atrapar el instante, solo alcanzable, mágico y hermoso en la sensación que produce el momento mismo que nos recorre la superficie y bajo la piel, junto emociones en fuga que ni sensiblerías de escaparate ni máquina alguna podrán atrapar y reproducir. La Luna fue un misterio para la humanidad, incluso hoy, a pesar de la tecnología que ha posibilitado alunizajes y diversos estudios, todavía resulta desconocida para la gran mayoría, aunque ya no miste...

Nobi (Fuego en la llanura) (1959)

Resulta tan lógico como tajante asegurar que ninguna película bélica (sea o no antibelicista) transmite en su magnitud qué es la guerra, cuáles son sus horrores y qué sentimientos, emociones o sufrimientos generan en quienes las padecen. Pero algunas, como Fuego en la llanura ( Nobi , 1959), aproximan, a quienes contemplan sus imágenes y sus historias, la crudeza y la desesperación de una realidad que se trasforma en el infierno donde soldados (y también civiles) como Tamura ( Eiji Funakoshi ) sufren la condena de verse atrapados entre el hambre y la muerte. Ambas son sus compañeras de viaje. Y allí donde va y allí donde mira, se encuentran presentes. Ya desde las primeras imágenes, los hombres que transitan por los espacios desolados descritos por  Kon Ichikawa están condenados a padecer hambre y morir de inanición. En ese instante inicial, el jefe del pelotón abofetea y grita a Tamura. Sus palabras explican la situación por la que atraviesan los japoneses que, sin apenas fuer...

El arpa birmana (1956)

El 2 de septiembre de 1945, el general Umezu firmaba sobre la cubierta del "Missouri" la rendición incondicional de Japón, iniciándose de manera oficial la paz y la ocupación estadounidense del archipiélago japonés (1945-1952). Durante este periodo, las instituciones nacionales, entre ellas los medios de comunicación y la censura cinematográfica, pasaron a manos de la potencia extranjera, lo que propició el cambio político, social y cultural de un país destruido que iniciaba su reconstrucción. Aquel presente, marcado por la inmediatez de la guerra, fue expuesto en películas que tuvieron su raíz en la necesidad de mostrar la realidad provocada por la devastación bélica, pero también en la decisión de la nueva censura de prohibir las producciones de época, para evitar cualquier exaltación de la ideología vencida. La prohibición de jidaijeki , entre los que se cuentan los films de  samuráis, los dramas históricos o las epopeyas mitológicas, limitaba las opciones de guionistas y ...