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Mostrando las entradas etiquetadas como montgomery clift

Un lugar en el sol (1951)

Ni pasado ni presente ni futuro son tiempos mejores unos que otros, solo distintos, salvo por el hecho de que se igualan en la circunstancia de ser el presente de quienes les corresponde vivir el momento. Por otra parte, si miramos el ayer, hay cuestiones que se han mejorado respecto al tiempo pretérito; y otras quizá no tanto, incluso las hay que han empeorado. Pero en cuestión de moralidad, de verse atrapado en la represión y sumisión a la que se somete al individuo que la sufre, existe en la actualidad, al menos en apariencia, cierta liberación respecto a la época en la que Theodore Dreiser escribió Una tragedia americana , publicada en 1925, o cuando George Stevens realizó Un lugar en el sol (A Place in the Sun, 1951) basándose en la novela citada y en la obra teatral que Patrick Kearney escribió a partir de la misma. Pero lo que indudablemente parece no haber cambiado son las emociones y ambiciones humanas, las contradicciones y los conflictos que se desatan entre el individuo y ...

Los ángeles perdidos (1948)

El mismo año que rodó Acto de violencia (Act of Violence, 1948), Fred Zinnemann filmó en Alemania la coproducción suiza-estadounidense Los ángeles perdidos (The Search, 1948), que sería producida y distribuida por Metro-Goldwyn-Mayer, el estudio hollywoodiense en el que dio sus primeros pasos cinematográficos en Estados Unidos y el que más se apartaba de la realidad. Una de las máximas aspiraciones de Louis B. Mayer (y antes de su fallecimiento, de Irving Thalberg) era crear la ilusión y el glamour que conquistasen la atención del público, sobre todo, lo consiguió durante las decadas de 1930 y 1940. Pero, por el modo que Zinnemann cuenta el drama, Los ángeles perdidos es otra historia o, al menos, una que no parece fruto de la MGM. Todo fue otra historia después de la Segunda Guerra Mundial, pues la poca inocencia que se conservaba de conflictos anteriores se perdía para siempre durante uno que ha pasado a la memoria colectiva e histórica como la mayor guerra (y barbarie) sufrida po...

Sitiados (1950)

Son varias las películas que tratan la situación de Berlín y Alemania en la inmediata posguerra. De las que he podido ver, las que mejor me sitúan en el contexto son Los asesinos estás entre nosotros (Die Mörder sind unter uns, Wolfgang Staudte, 1946), Alemania, año cero (Germania, anno zero, Roberto Rossellini , 1948), Berlín Occidente (A Foreign Affair, Billy Wilder , 1948), El tercer hombre (The Third Man, Carol Reed , 1949), que se desarrolla en la Viena dividida en cuatro sectores, pero que valdría para el caso, A diez segundos del infierno (Ten Seconds to Hell, Robert Aldrich , 1959), Los ángeles perdidos (The Search, Fred Zinnemann, 1948), Berlín Express ( Jacques Tourneur , 1948) o este drama escrito y dirigido por George Seaton en 1950; Vencedores o vencidos (Judgment at Nuremberg, Stanley Kramer, 1961) me sitúa en otro plano diferente. Todos ellos aportan y miran el momento, Wilder lo radiografía con ironía, Rossellini observa dolor, Staudte ve incertidumbre, Tourne...

Montgomery Clift, vidas en conflicto

Su primer gran papel fue enfrentarse a John Wayne en el magistral western Rio Rojo (Red River, Howard Hawks , 1948) y no salir sin cuatro dientes menos, con un ojo hinchado y una bala en el pecho. Aunque se estrenó primero Los ángeles perdidos (The Search, Fred Zinnemann, 1948), la película de  Hawks  supuso su debut en el cine y, desde entonces, Montgomery Clift se convirtió en el actor del método más talentoso de Hollywood, posición que solo se vio amenazada por la brevedad de James Dean y con la irrupción en la escena hollywoodiense de Marlon Brando , con quien compartiría cabeza de cartel en El baile de los malditos (The Young Lions, Edward Dmytryk, 1958), pero en la que no tenían escenas comunes. Estrella indiscutible durante la primera mitad de la década de 1950, como buen intérprete “metodista”, lo suyo era crear interioridades más que personajes, que eran suma de conflictos, complejos, contradicciones, deseos, frustraciones, sufrimientos. Un buen ejemplo, el sacer...

De repente, el último verano (1959)

La pasión por el teatro se hace visible a lo largo de la filmografía de Joseph L. Mankiewicz , ya sea en  Eva al desnudo ( All about Eve , 1950), que adapta un guion original que se desarrolla dentro del ámbito teatral, el inicio de Mujeres en Venecia ( The Honey Pot , 1967) —en la puesta en escena de la obra Volpone del dramaturgo isabelino  Ben Johnson — o en producciones como  Murmullos en la ciudad ( People Will Talk , 1951), Julio César ( Julius Caesar ; 1953) o La huella ( The Sleuth ; 1972), que tienen su origen en piezas teatrales de los autores  Curt Goetz , William Shakespeare  —para Mankiewicz el más grande— y Anthony Shaffer . Dentro de este conjunto de adaptaciones también se incluye  De repente, el último verano  ( Suddenly, Last Summer , 1959), una película de fantasmas sin más espectros que los interiores que atormentan a sus dos protagonistas femeninas, espectros que nacen de la figura ausente de un personaje tan imp...