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¡Venga alegría! (1923)

Favorito del público y uno de los actores mejor pagados del momento, Lloyd vivía en 1923 uno de sus mejores años profesionales. A  El hombre mosca (Safety Last!, Fred Newmeyer y Sam Taylor, 1923) y a la creación de su propia productora, Harold Lloyd Corporation, se le sumaba ¡Venga alegría! (Why Worry, Fred Newmeyer y Sam Taylor, 1923), una comedia a su medida, veloz mezcla de acción física y de gags refinados, en la que el astro hace de las suyas haciendo de millonario hipocondríaco, rol que aparentemente lo aparta de su chico de clase media habitual. Era su primer largometraje que le alejaba de suelo urbano estadounidense, pero se distanciaba del medio natural de su personaje en buena compañía. No me refiero solo a la de la enfermera (Jobyna Ralston) que le cuida, sino a dos cineastas fundamentales en el cine cómico silente: Newmeyer y Taylor, encargados de la parte técnica de esta producción en la que Lloyd demuestra ingenio y presume de plenitud física y burlesca. La historia...

El hombre mosca (1923)

Gracias a sus colaboraciones con el productor Hal Roach en cortometrajes de enorme éxito, Harold Lloyd se convirtió en uno de los fenómenos más populares de la pantalla, lo que le permitió dar un siguiente paso y probar fortuna en películas de mayor duración como sería  Hacia Broadway  ( Hal Roach , 1919), un corto de dos rollos, o Never Weaken  ( Fred Newmeyer , 1921), en la que el actor vive una situación en las alturas similar a la que dos años después desarrollaría en todo su esplendor en  El hombre mosca ( Safety Last! , 1923), uno de sus largometrajes más emblemáticos y una de las grandes comedias rodadas en el Hollywood silente. La película se inicia instantes antes de que el chico, personaje común a otros interpretados por  Lloyd , se traslade a la gran ciudad donde espera ganar el dinero suficiente para poder casarse con la joven que le despide en la estación. Sin embargo, transcurridos seis meses desde aquel día, se descubre que tanto él como su...