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Mostrando las entradas etiquetadas como animación

El barón fantástico (1961)

La fantasía del arte Por Antonio Pardines Frente a la pared en blanco se empieza a dibujar una figura que no logro reconocer. Alguien invisible está pintando, pero sus líneas nada me dicen. ¿Qué sucede? Hay desconexión entre el sujeto activo (el pintor invisible) y el paciente (el observador). Así, tras un instante de silencio para contemplar el resultado, me digo que cae de cajón que el gusto no obedece al arte ni al espectáculo, ni a quienes pretenden crearlo e imponerlo o vender un show que de artístico solo tenga la presunción. Cualquier gusto, más o menos refinado y educado, responde a la sensibilidad, a la educación artística y a la interpretación subjetiva que el consumidor posea y se haga de lo artístico, o de la escenificación que observa. Lo dicho es una de las ideas más obvias sobre la reacción de cualquier individuo frente a la obra en cuestión. Y que una mano invisible pinte un muro no es tan extraño, si uno tiene en cuenta que nunca ve las distintas fases de la creación, ...

Monstruos, S. A. (2001)

¿Por qué funciona la animación Disney/Pixar? Porque no hurga ni profundiza. Toma emociones y sentimientos universales y los aleja del conflicto, del fango y de la herida para situarlos en el «para todos los públicos». No hay sufrimiento, salvo el espejismo que se desvanece poco después de que se produzca una situación dolorosa como la muerte de la madre de Bambi o la viudez del héroe de Up (2009). En Disney y también en Pixar predomina el chiste y la aventura, en algunas producciones la historia de amor; en la mayoría la de superación, un «más obstáculos por favor» del que sabemos que tendrá una conclusión feliz que dejará al público de todas las edades con buen sabor de boca. Al menos con un sabor que no resulte ni amargo ni triste, que anime a comprar sus productos o acudir al próximo estreno de las productoras. Pero, con la llegada de Pixar a la gran factoría de cine de animación y otros negocios, Disney experimentó un nuevo ritmo, digamos que algo más «canalla» o menos ñoño. Inclus...

Flow (2024)

Gozada visual, protagonizada por animales que no hablan con palabras, pero que se expresan en toda su animalidad, Flow (2024) es una entretenida aventura de supervivencia y amistad. Siendo la superación de obstáculos y la capacidad de adaptación a lo imprevisto dos condiciones fundamentales para sobrevivir a los sucesos que trastocan las cotidianidades de los protagonistas. Aquello que muchos llaman normalidad, y que no pocos dan por sentada e inamovible, toca a su fin en el mundo expuesto por Gints Zilbalodis en su segundo largometraje, que bebe directamente de su cortometraje Aqua (2012). Como en aquella película de apenas siete minutos de duración, el argumento de esta exitosa animación gira en torno a un gato sin nombre, aunque le hayan querido llamar como el titulo del film —supongo que debido a la “necesidad” humana de nombrar y etiquetar cuanto llame su atención—, y a otros animales que comprenderán que la vida cambia sin aviso —cualquier realidad vive en un constante cambiar,...

Too Loud a Solitude (2007)

Cuando visité Eslovaquia y la República Checa, a principios de siglo, todavía no había leído nada de Bohumil Hrabal . De aquella, mis lecturas de escritores checos se reducían, si la memoria no me falla, a Franz Kafka, de quien había leído La metamorfosis y otros cuentos , así como El proceso , más adelante llegaría la inconclusa El castillo , y Milan Kundera, autor que me había atrapado con La insoportable levedad del ser y en un futuro ya pasado con La broma , La fiesta de la insignificancia , Los testamentos traicionados y tantas obras más. Por entonces, y supongo que ahora también, en Praga ya podían encontrarse referencias visibles y evocaciones de Kafka. Digo “ya” porque durante años su obra fue ocultada por el sistema, hasta que en la década de los sesenta lo recuperaron aquellos jóvenes escritores a los que influyó, entre ellos Hrabal y Kundera. De modo que no me resultó sorprendente, más bien lógico, que la “presencia” de Kafka pudiese encontrarse en una cafetería, en una c...

Shrek (2001)

¿Aire fresco en el cine de animación hecho en Hollywood? Lo dudo, pues los chistes y las situaciones se repiten y se adaptan al uso y gusto de la época en la que se rueda y se estrena esta entretenida aventura animada que toma los personajes creados por William Steig y, sin disimulo, bebe de películas previas como Lady Halcón ( Ladyhawke , Richard Donner, 1985), La princesa prometida ( The Princess Bride , Rob Reiner, 1986) y La bella y la bestia ( Beauty and the Best , Kirk Wise y Gary Trousdale, 1991), adaptación de la obra de Jeanne-Marie Laprince en versión Disney, y, evidentemente, de los cuentos de hadas que no pone en duda ni pretende rehacer. En esto acierta, ya que pretende su propia historia y su final feliz, que luego se prolongase en sucesiva secuelas y videojuegos no se debe a la necesidad de los felizmente enamorados, sino a los productores del asunto, pues, en cualquier lejano país de fantasía, se sabe que los empresarios aspiran a ser más ricos que el rey Midas. Por ...

Rock & Rule (1983)

Rock, fantasía, animación, desenfado, podría ser la suma que deparase Heavy Metal (Gerald Potterton, 1981) o, con anterioridad, la beattle Yellow Submarine (George Dunning, 1968), e igual de válida para resultar la canadiense Rock and Rule (Clive A. Smith, 1983), un film de dibujos animados que, entre sus mayores atractivos, también cuenta con la presencia de nombres propios de la música: Debbie Harry, la cantante de Blondie, Lou Reed, Iggy Pop o el grupo Cheap Trick, al que ya se escuchan dos canciones en la fantasía musical dirigida por Potterton. Pero, aparte, ¿qué tiene que cantar y contar? Su historia, ambientada en un mundo postapocalíptico, tiene un villano a batir y dos aspirantes a estrellas de rock, Angel y Omar, a quienes acompañan dos amigos que hacen las veces de comparsas. Omar asoma en la pantalla inaguantable, ególatra, mientras que Angel hace honor a su nombre, pero, no por ello, la chica se deja manejar ni secuestrar por el malvado de turno. La trama se inicia ambi...

El viaje de Chihiro (2001)

En su noveno largometraje, el primero que realizaba en el siglo XXI, Hayao Miyazaki dejaba volar no solo la imaginación, sino la emoción y el sentimiento característicos de sus películas. Desde el momento de su estreno, El viaje de Chihiro (Sen to Chihiro no Kamikakushi, 2001) resultó un fenómeno de masas dentro del cine de animación japonés. Poco tardó en convertirse en un éxito fuera del país del sol naciente y, quizá, en el título más popular y emblemático de la filmografía de Miyazaki, cuya obra conjunta (y por separado) destaca por su humanismo y su desbordante fantasía visual, incluso en aquellas piezas que, como la biográfica, sensible y comedida El viento se levanta (Kaze Tachinu, 2013), se suponen más realistas. Lo dicho: la obra cinematográfica de Miyazaki desborda imaginación e inventiva; también corazón, así como movimiento y acercamiento emocional más allá del viaje físico que depare el recorrer distintos paisajes o el acceso a otros mundos. En las películas del director...

Golgo 13: El profesional (1983)

El manga creado por Takao Saitô en 1968 dio pie a otro de los títulos más conocidos del anime japonés de la década 1980. Su personaje había sido adaptado con anterioridad a la pequeña pantalla en 1971, en la serie televisiva Gorugo 13 , y a la grande en Gorugo 13 (Jun’ya Satô, 1973), protagonizada por Ken Takakura. Posteriormente, otra estrella del cine de acción japonés, Sonny Chiba, encarnaría a este asesino inspirado en James Bond en Golgo 13. Asignación Kolwoon (Gorugo 13: Kûron no kubi, Yukio Noda, 1977); pero quizá sea Golgo 13: El profesional (Gorugo 13, Osamu Dezaki, 1983) la más lograda hasta la fecha; al menos estéticamente hablando. Además, la de Osamu Dezaki pasa por ser de las primeras películas de animación en usar imágenes generadas por ordenador —la primera vez que se uso CGI fue para los créditos de Vértigo (Alfred Hitchcock, 1958) realizados por Saul Bass y animados por John Whitney—, lo cual tampoco dice nada sobre una película que gira en torno a la venganza que...

Akira (1987)

La expresión “película de culto” suena a que una película gusta a alguien de tal forma que no se plantea el porqué; ya que el rendir culto a algo implica que ese “algo” no se razone, sino que se venere sin más motivo que la propia veneración. A veces, incluso, se trata de una heredada, con lo cual la posibilidad de cuestionar lo idealizado parece disminuir y se asienta en la creencia, de la que ya no se duda. Como en toda expresión artística que se pueda valorar, dentro de cine y, ya individualizando, dentro de las llamadas “películas de culto” sucede que las hay mejores y peores. Hay obras maestras y pifias que suenan a chiste, pero, al final, la valoración se reduce a lo que cada quien prefiere. De modo que el cine, como otros medios de expresión, acaba siendo una cuestión de preferencias para el consumidor, y llegar a un acuerdo en los gustos resulta imposible. Dicha disensión da pie a la discusión, al intercambio de opiniones, a enriquecer una charla, también podría empobrecerla, p...

El viento se levanta (2013)

La que iba ser la última película de Hayao Miyazaki, El viento se levanta (2013), finalmente no lo fue, tampoco fue el primer film producido por Studio Ghibli que se alejaba de la fantasía. Tal honor recae en el film de su hijo Goro, La colina de las amapolas (2010), pero sí fue la primera biografía animada del estudio y un film que supuso un nuevo paso en la carrera del popular maestro de la animación japonesa, que escogió la historia biográfica de Jiro Horikoshi, el diseñador del caza japonés conocido como Zero. Sin duda, se trataba de su película menos infantil, no solo por carecer de elementos fantásticos, sino por la complejidad que suponía centrarse en la biografía animada del diseñador del caza Mitsubishi A6M Zero que la aviación japonesa empleó durante la Segunda Guerra Mundial. Dudó en hacerla, recordó su productor Toshio Suzuki, pero, finalmente, se decidió y llevó a cabo el proyecto que iba a ser su despedida. Miyazaki explicaba sus intenciones de la siguiente manera: <...

Garbancito de la Mancha (1945)

Hay políticas proteccionistas extrañas; en algún sentido y según qué ojos las miren, todas lo son. La mayoría incluso carecen de lógica o resultan ambiguas. Por ejemplo, una de las practicadas durante el franquismo, consistía en fomentar la producción española entregando permisos de distribución de producciones extranjeras, la mayoría de procedencia hollywoodiense, que eran las que llamaban mayoritariamente la atención del público. Este intercambio, más que nada, potenciaba la picaresca de empresarios que olían el beneficio en esos permisos de distribución de películas extranjeras; que era donde estaba lo más lucrativo del negocio cinematográfico, y así se lanzaban a la producción de algún film español con el cual obtenerlas —aunque estas películas españolas fuesen pésimas o no llegasen a distribuirse; también se daba el caso que fuesen mejores de lo esperado—. El  productor José María Blay produjo un proyecto nacional que implicaba la concesión de tres licencias de exhibición de f...

El libro de la selva (1967)

En 1937, Walt Disney sorprendía al mundo y a la animación cinematográfica con su Blancanieves y los siete enanitos (Snow White and the Seven Dwarf, 1937). Era su primer largometraje y con él revolucionaba el cine de animación. Prácticamente tres décadas después, Disney producía  El libro de la selva (The Jungle Book, 1967), que sería la última película que el animador supervisó; y también fue uno de los largometrajes más divertidos y gamberros, menos sensibleros, de su carrera, gracias a personajes como los monos y su rey Louie, que se marca un número que ya es historia del cine de animación, el cuarteto de buitres, la patrulla elefante o Baloo, el oso, cuya filosofía antecede a la corriente existencial “Hakuna Matata, no hay problema, vive y se feliz”. Pero Disney, que fallecía el 15 de diciembre de 1966, no pudo saborear el gran éxito que obtuvo esta marchosa animación dirigida por Wolfgang Reitherman , uno de sus animadores de confianza, e inspirada en las historias de Mowgli,...

Jiri Trnka, el maestro de las marionetas

Maestro del cine de animación de muñecos, el checo Jiri Trnka (1912-1969) fue una de las grandes figuras cinematográficas del periodo que va desde la conclusión de la Segunda Guerra Mundial hasta la irrupción y breve asentamiento de la Nueva Ola del cine checoslovaco. <<Por esas fechas, la fama del cine checoslovaco se debía, sobre todo, al cine de animación, cuyo desarrollo y nivel artístico lo propició, ante todo, Jiri Trnka>>, (1) sin olvidar a Jiri Brdecka ni a Karel Zelman, los otros dos grandes realizadores de la animación cinematográfica checoslovaca de la posguerra. Su primer cortometraje fue Zasadil dedek repu (1945), película de dibujos animados, y su último trabajo lo tituló  Archandel Gabriel a pabí Husa (1965). Entremedias transcurrieron veinte años y veinte películas más. Durante esas dos décadas realizó seis espléndidos largometrajes y dieciséis grandes cortometrajes cuyos protagonistas, salvo al inicio de su carrera, no eran dibujos animados, sino muñe...

Mi vecino Totoro (1988)

Desde su debut en el largometraje animado en El castillo de Cagliostro ( Rupan sansei: Kariosutoro no shiro ,  1979), Hayao Miyazaki busca historias que entretengan, emocionen, interesen y diviertan, y personajes que conecten con el público. Pero en todas ellas también insiste en que deben generar beneficios económicos, ya que el cine es un negocio y sin ganancias, la siguiente película correría el riesgo de no existir. Esto implica una presión y una responsabilidad añadidas, que en Mi vecino Totoro ( Tonari no Totoro , 1988) resultaron más livianas que de costumbre, ya que se decidió que su película iba a formar parte de una programación doble de Ghibli. De esa forma, Miyazaki se sintió más libre, pues iba a estrenarla junto a La tumba de las luciérnagas ( Hotaru no haka , Isao Takahata, 1988), espléndida película animada basada en la novela de Akiyuki Nosaka. Hoy son dos de los títulos emblemáticos de Takahata y Miyazaki, cuya primera colaboración se remonta a la década de 196...

Wolfgang Reitherman, en la Disney

Cincuenta años al servicio de una empresa es tiempo suficiente para que cualquier despierto pueda conocer el medio donde trabaja, pero, ya si se trata de alguien espabilado y creativo, también puede contribuir a su evolución o a su destrucción. Wolfgang Reitherman, despierto y espabilado, a buen seguro creativo, pasó medio siglo de su vida trabajando para Walt Disney. Primero colaborando con el hombre y, fallecido este, con la marca que el padre de Mickey había creado, una marca que hoy ya es un imperio empresarial e impersonal que, de su fundador, solo conserva el nombre y los derechos de sus obras. La colaboración entre ambos se inició en la década de 1930. Por entonces, Reitherman sustituía su Wolfgang por Wooley, porque era más cercano y sonaba menos germánico que su nombre de pila. Inicialmente, colaboró en el departamento de animación, contribuyendo en cortometrajes y en el primer largometraje de Walt Disney: Blancanieves y los siete enanitos (David Hand, 1937). Durante ese peri...

Banda de ninjas (1967)

El de Nagisa Ôshima era un estilo flexible que se ajustaba a las necesidades de lo que quería contar. En este punto, aunque fuese inflexible en su intención de hacer el cine que perseguía, la flexibilidad formaba parte de sus habilidades y le brindó la oportunidad de arriesgarse en producciones como Banda de ninjas ( Ninja Bugeicho , 1967), que si bien no considero entre sus mejores films, no puedo negar la osadía del responsable de Feliz Navidad, Mr. Lawrence ( Merry Christmas Mr. Lawrence , 198) a la hora de filmar un anime sin más movimiento que el efecto producido por el montaje de dibujos-fijos que parecen cobrar movimiento gracias a una veloz sucesión de las imágenes y al uso del sonido, diálogos y voz del narrador. Ôshima adapta él manga homónimo de Sanpei Shirato —prestigioso autor manga y creador de la serie Fujimaru del viento ( Shonen ninja kaze no Fujimaru , 1964)— en una animación austera y realista que prescinde de narrativa temporal lineal, y que llama más la atenc...

La princesa Mononoke (1997)

El mismo año que empezaba a rodar La princesa Mononoke ( Mononoke hime , 1997), su socio en Studio Ghibli Isao Takahara estrenaba Pompoko ( Hensei Tanuki Gassen Ponpoko ,  1994), una divertida y fantasiosa aventura animada que se posiciona en defensa de la naturaleza. Sus imágenes no disimulan dicha postura, pero la exponen de un modo distinto al escogido por Miyazaki para desarrollar este belicoso film de fantasía y aventuras, en el que apenas hay espacio para el humor que sí se observa en Takahara y sus simpáticos mapaches protagonistas. Miyazaki opta por mayores dosis de violencia y por una fantasía diferente, menos festiva, más adulta, quizá más detallista, pero igual de ecologista y de gran belleza visual en la que enfrenta progreso (industrialización) y naturaleza (el bosque y las montañas que sufren la ambición desmedida de los humanos). En las películas de Hayao Miyazaki siempre hay algún viaje, cuando no lo es la película en sí. Esta es una de las constantes de su ...