miércoles, 11 de febrero de 2026

Los gemelos golpean dos veces (1988)


No hay nada original en Los gemelos golpean dos veces (Twins, 1988), incluso el juntar a dos tipos opuestos en físico como Arnold Schwarzenegger y Danny de Vito se había hecho seis décadas atrás, cuando a Hal Roach le dio por juntar a Stan Laurel y Oliver Hardy en sus comedias mudas; y si me apuro, años antes con Roscoe “Fatty” Arbuckle y Buster Keaton. Más adelante se haría con Jerry Lewis y Dean Martín; entre medias con Bing Crosby y Bob Hope o Abbott y Costello; y por citar extrañas parejas en cinematografías fuera de Hollywood: Takeshi Kitano y Beat Kiyoshi, Viruta y Capulina, Franco y Ciccio, Bud Spencer y Terence Hill, Andrés Pajares y Fernando Esteso o los hermanos Calatrava. Y rizando el rizo, Walter Matthau y Jack Lemmon en En bandeja de plata (The Cookie Fortune, Billy Wilder, 1966) y la Extraña pareja (The Odd Couple, Gene Saks, 1968), por citar dos de sus títulos comunes en los que se agudiza el contraste. En ambas, su antagonismo es más psíquico que físico. Tampoco fue novedosa la supuesta autoparodia asumida por el héroe de acción sino que todo obedecía a una estrategia comercial y profesional. Con anterioridad, otras estrellas se habían parodiado en la pantalla, sin ir más lejos Dean Martín en su papel de Dino en el film de Billy Wilder Bésame, tonto (Kiss Me, Stupid, 1964), puesto que el de Dino es un antecedente de la parodia de un actor hacia la imagen que se tiene de él. ¿Y qué importancia cinematográfica tiene todo lo dicho? Si nos ceñimos al cine, ninguna, puesto que, desde sus orígenes, las obras que pueden considerarse artísticas son las menos —solo habría que realizar un recorrido por las distintas industrias cinematográficas para corroborarlo—. Si se trata de fórmula, es una puesta en práctica totalmente milimétrica, pues comprende la importancia del marketing empresarial hollywoodiense y lo lleva a donde le dicta la lógica: a no arriesgar, a jugar sobre seguro y unir a Schwarzenegger con DeVito, que ya era un actor reconocido por sus dotes cómicas. La compañía de este permitiría al primero entrar en la comedia —género en el que ya había probado antes de ser una estrella cinematográfica—. No era difícil saber que la suma de ambos suponía un atractivo de cara la taquilla, pues aparte de sus nombres, sus cuerpos suponían una invitación a la burla y a la carcajada, lo cual está muy bien si es lo que se busca. Y ciertamente es lo que se suele buscar cuando se acude al cine a ver una comedia.


En cuanto al cambio de registro de Schwarzenegger, el buscar nuevas posibilidades para ampliar su campo de acción más allá de Conan, Terminator y depredadores, le abría la posibilidad de actuar como en otros campos y así no cansar a su público —más autoparódico resultaría en El último gran héroe (Last Action Hero, John MacTiernan, 1992), una película superior a este y un fracaso comercial—, ya que como actor se sabía más limitado que Bruce Willis, que había demostrado su vis cómica en la serie Luz de Luna, e incluso que Stallone —que se lanzó a la comedia sin un apoyo en la pantalla tan determinante como el que supuso Danny De Vito y de Reitman, detrás de las cámaras—, que serían, en 1988, las otras grandes estrellas de acción. Así de un experimento sin riesgo, tal vez sí interpretativo para Schwarzenegger, auna en una misma película físicos opuestos, Ivan Reitman logró lo que se proponía: que la cosa funcionase para reventar la taquilla y, para ello, nada mejor que contar con los reclamos de Arnold Schwarzenegger y Danny DeVito, unirlos en una gracia antagónica e inofensiva, y juegas su mejor baza: caricaturizar la presencia del dúo y ceñirse a su intención de entretener a su público. Reitman no se traiciona, continúa fiel a las comedias simples, taquilleras, gustosamente aceptables (y asumibles) dentro de la industria. Así se decantó de nuevo por el chiste fácil de digerir, el que pueda deparar el unir la inocencia y la picaresca de dos gemelos. Pero, más allá de la apariencia que suma su conjunción, ¿hacia dónde evoluciona el humor? ¿De que se ríe el público? ¿De confrontar dos apariencias y comportamientos tan distintos como el de Julius y Vincent? ¿De una presumible química? ¿Pero qué es la química cinematográfica? ¿Surge, porque está ahí, o se prepara? Julius es fruto de un experimento del gobierno estadounidense, que le dio por invertir párate de su presupuesto en crear un ser humano física, intelectual y espiritualmente superior. Los científicos se empeñaron a fondo. Eligieron seis padres y una madre, pero, después de certificar el éxito, hubo un inesperado contratiempo residual: la imperfección de lo humano en forma de otro niño, Vincent, nacido un minuto después. Esta es la excusa que dará pie a la comedia de colegas, en este caso de gemelos colegas, que no se encontraban juntos desde que salieron a la luz. Décadas después, Julius sale al mundo, en busca de su hermano y se produce el acercamiento, es decir, Julius se vincentifica y Vincent se juliusifica; en esto tampoco hay novedad, pues encontramos un ejemplo lejano en Quijote y Sancho. Fuera del acercamiento de posturas y de la primera impresión que pueda generar las diferencias físicas, la broma propuesta por Reitman se diluye en los chistes de siempre, al menos en los que se descubren en el cine hecho en Hollywood durante la década de 1980. Aún conscientes de la limitación de la gracia, los responsables de este taquillazo no dudarían en realizar otro experimento contando con los dos mismos actores en Junior (Ivan Reitman, 1994)

martes, 10 de febrero de 2026

Guerras del siglo XX vistas por el cine



El adjetivo bélico, del latín bellicus, hace referencia a los aspectos relativos a la guerra, por lo tanto, llevada al cine, su definición englobaría un amplio abanico de producciones. Sin embargo, el término aplicado al Séptimo Arte suele ceñirse a los conflictos desarrollados a partir de la Gran Guerra (1914-1919), de ahí que películas ambientadas en momentos históricos anteriores, que también presentan enfrentamientos bélicos, no suelan asociarse al género. Podríamos atribuir dicha circunstancia al nacimiento del género durante la primera Guerra Mundial. A partir de este sangriento conflicto asomaron por las pantallas documentales, noticiarios y películas que exponían los hechos que se estaban desarrollando en el frente, en la mayoría de los casos con una finalidad propagandística e informativa. Ya desde aquel primer momento se observaban dos concepciones distantes entre sí a la hora de abordar la guerra en la ficción cinematográfica. Por un lado nos encontramos con producciones bélicas del estilo de Corazones del mundo (David Wark Griffith, 1918) y por el otro con anti-bélicas (y anti-militaristas) como Yo acuso (Abel Gance, 1919). Las primeras ensalzan hechos y soldados de uno de los bandos (que las imágenes no dudan en convertir en héroes) que a menudo se presentan desde una perspectiva que anima, cuando no condiciona, a los jóvenes para que se alisten, eleva la moral de la población que (de un modo u otro) se ve afectada por la guerra o posiciona la opinión pública a favor de la causa defendida por los responsables del filme en cuestión. Este tipo de películas, la mayoría apoyadas por los distintos departamentos de guerra, presentan disparidad de contenidos e ideologías, dependiendo del momento de su rodaje y del país donde fueron filmadas. De tal manera que se pueden encontrar producciones en cualquier país que haya sufrido un conflicto: La nave blanca en la Italia de la Segunda Guerra Mundial, Objetivo Birmania en Hollywood, realizada por el estadounidense Raoul Walsh durante la misma contienda, o Sierra de Teruel, la única película dirigida por el escritor y político francés André Malraux, que intentaba con ella llamar la atención internacional sobre la España de la Guerra Civil. Por su parte, las opciones anti-belicistas y anti-militaristas se decantan por interiorizar en el lado sombrío de un conflicto que las imágenes rechazan. Suelen filmarse tiempo después de la conclusión de la contienda —El gran desfileSin novedad en el frente, Tiempo de amar, tiempo de morir (ambas adaptan novelas de Erich Maria Remarque), la trilogía La condición humana, NobiSenderos de gloria, El puente, PlatoonLa delgada línea roja o Cartas desde Iwo Jima— y reflexionan sobre la inútil pérdida de vidas durante los hechos que exponen desde un punto de vista crítico e intimista.




Bombardeos, disparos, destrucción o hazañas forman parte del bélico, pero también sirven para que otros géneros expongan su visión del conflicto. Como suele suceder cualquier género traspasa sus supuestos límites genéricos y asume perspectivas de uno u otros para mostrar sus intenciones, de modo que podemos decir que existen filmes bélicos, dramas bélicos, espectáculos bélicos, comedias bélicas… En este último caso la comicidad, no exenta de crítica, prima en películas como la magnífica Armas al hombro MASH y en otras comedias del estilo de ¿Qué hiciste en la guerra, papi?, La gran juerga, Victoria en Chantant o La vaquilla. La sátira presente en las anteriores producciones brilla por su ausencia en El día más largo, Arde París, La batalla de Inglaterra, Tora, Tora, Tora!, Un puente lejano o La batalla de Midway —que emplea imágenes de otras producciones para sus escenas de batalla—, superproducciones que pretenden mostrar hechos reales desde una precisión casi documental, aunque su interés se diluye al no concretar ni sintetizar los múltiples aspectos que pretenden abarcar empleando repartos multiestelares que solo funcionan como reclamo popular. Este tipo de superproducción se contraponen con el enfoque intimista que prevalece en aquellos largometrajes que siguen los pasos de grupos reducidos de soldados en También somos seres humanosUn paseo bajo el solFuego en la nieve, El harpa birmanaLa colina de los diablos de aceroUno Rojo, división de choque o La chaqueta metálica. Otra distinción sería la geográfica, así se descubren producciones en las que sus protagonistas se ven atrapados en campos de prisioneros —La gran ilusión, Traidor en el infierno, El puente sobre el río Kwai, The Camp of Blood IslandLa gran evasión o Feliz Navidad, Mister Lawrence— y otras producciones en las que los soldados se encuentran en plena contienda —Salvar al soldado Ryan, La cima de los héroes, Stalingrado, la batalla del infierno, La delgada línea roja entre tantas otras—. También las hay que presentan a un comando suicida ajeno a la marcialidad requerida por el mando, siendo su ejemplo más famoso Doce del patíbulo, que puso de moda un tipo de cine que influiría en Los violentos de Kelly, La brigada del diablo o Comando en el mar de China. Por otro lado, encontramos biográficas cinematográficas que se centran en personajes reales como El sargento York, Rommel, el zorro del desierto o Patton. Pero la guerra no solo afecta a los soldados, de ahí que también existan largometrajes que, aunque no se inscriban dentro del género, muestran el conflicto desde la población civil, y en ellas se puede descubrir tanto el trabajo de la resistencia —Roma, ciudad abierta, PaisaEl ejército de las sombras, Esta tierra es mía, Los verdugos también mueren, Kanal, El tren, La ascensión o El libro negro—, como a niños —Juegos prohibidosLa tumba de las luciérnagas—, hombres y mujeres atrapados en un espacios acotados, muchos de ellos campos de concentración —Sangre en FilipinasEl imperio del solLa lista de SchindlerLa vida es bella o El hijo de Saúl— aunque estos tres últimos no suelen encuadrarse dentro del género del que continuaremos hablando en otra ocasión. Pero quizá la diferencia más determinante es quién realiza un film bélico para desvelar el horror y la realidad sin paliativos, miradas descarnadas que se alejan del artificio, aunque sean ficciones y recreaciones, tipo King Vidor, Masaki Kobayashi, Kon Ichikawa, Larisa Shepitko, Elem Klimov, Samuel Fuller, Mario Monicelli, Terrence Malick, y quienes como Cecil B. DeMille, Steven Spielberg, Ridley Scott (Black Hawk derribado) y Christopher Nolan priman el espectáculo y los héroes; o aquellos que buscan condicionar la mirada del espectador y llevarlo a donde quiera el director, ya sea a una especie de de videojuego a lo Sam Mendes en 1917 (2019), o a una falsedad preparada en todo momento para condicionar las emociones de quien mira, tal como hace el responsable de la última versión hasta la fecha de Sin novedad en el frente; un bélico hueco donde los haya…



La filmografía seleccionada no obedece a un motivo de clasificación de mejores y peores películas bélicas (de ficción), sino que pretende un recorrido lo más amplio posible. Lo que implica saltar por los géneros cinematográficos para descubrir un marco mayor: desde el frente hasta la retaguardia, desde los grandes momentos hasta la intimidad del silencio, desde la lucha de la resistencia a los campos de prisioneros, desde la situación femenina a la infantil, pasando por las miradas amargas, por las cínicas y por las satíricas, por la situación en colectiva y la individual… un recorrido en el que, como todo transitar, se abren múltiples vías, callejones y rincones a explorar.


(en color naranja, los títulos que pulsando llevan directamente al enlace del comentario de la película)






Primera Guerra Mundial (1914-1918)


Civilización (Civilitation, Thomas H. Ince, 1915)


Corazones del mundo (Hearts of the World, David Wark Griffith; 1918)


Armas al hombro (Shoulder Arms, Charles Chaplin, 1918)


Corazones de la humanidad (The Heart of Humanity, Allen Holubar, 1918)


Yo acuso (J'acusse; Abel Gance, 1919)


El gran desfile (The Big Parade, King Vidor, 1925)


El precio de la gloria (What Price Glory, Raoul Walsh, 1926)


Alas (Wings, William A. Wellman, 1927)


Cuatro hijos (Four Sons, John Ford, 1928)


La patrulla del amanecer (The Dawn Patrol, Howard Hawks, 1930)


Sin novedad en el frente (All Quiet on the Western Front, Lewis Milestone, 1930)


Remordimiento (The Broken Lullaby, Ernst Lubitsch, 1930)


Cuatro de infantería (Westfront 1918, Georg Wilhelm Pabst, 1930)


Las cruces de madera (Lex crois des bois, Raymond Bernard, 1932)


Adiós a las armas (Forewell to Arms, Frank Borzage, 1932)


La patrulla perdida (The Lost Patrol, John Ford, 1934)


La gran ilusión (La grande illusion, Jean Renoir, 1937)


El sargento York (Sergeant York; Howard Hawks, 1941)


La Reina de África (The Africa Queen, John Huston, 1951)


El precio de la gloria (What Prize Glory, John Ford, 1954)


La escuadrilla Lafayette (Lafayette Escuadrille, William A. Wellman, 1957)


Senderos de gloria (Paths of Glory, Stanley Kubrick, 1957)


La gran guerra (La Grande Guerra, Mario Monicelli, 1959)


Lawrence de Arabia (Lawrence of Arabia, David Lean, 1962)


Rey y patria (King and Country, Joseph Losey, 1964)


Las águilas azules (The Blue Max, John Guillermin, 1966)


Hombres contra la guerra (Uomini contro, Francesco Rosi, 1970)


El barón Rojo (Von Richthofen and Brown, Roger Corman, 1971)


Johnny cogió su fusil (Johnny Got His Gun, Dalton Trumbo, 1971)


La victoria en Chantant (La victoire en chantant, Jean-Jacques Annaud, 1976)


Sin novedad en el frente (All Quiet in the Western Front, Delbert Mann, 1979)


Gallipolli (Peter Weir, 1981)


La vida y nada más (Bertrand Tavernier, 1989)


Capitán Conan (Capitaine Conan, Bertrand Tavernier, 1996)


Regeneración (Regeneration, Gillies MacKinnon, 1997)


Caballo de batalla (War Horse, Steven Spielberg, 2011)


1917 (Sam Mendes, 2019)


Sin novedad en el frente (Edward Berger, 2022)



Revolución Rusa (1905 y 1917)


El acorazado Potemkin (Bronenosets Potiomkin, Sergei M. Eisenstein, 1925)


Octubre (Oktyabr, Sergei M. Eisenstein; 1927)


El fin de San Petersburgo (Koniets Santk-Petersburga, Vsevolud Pudovkin, 1927)


Arsenal (Alexander Dovzhenko, 1929)


Chapaiev (hermanos Vassiliev, 1934)


Doctor Zhivago (David Lean, 1968)


Nicolás y Alejandra (Nicholas and Alexandra, Franklyn J. Schaffner, 1971)




Guerra Civil Española (1936-1939)


El último tren de Madrid (The Last Train from Madrid, James P. Hogan, 1937)


Bloqueo (Blockeade, William Dieterle, 1938)


Sierra de Teruel (L’espoir, André Malraux, 1939)


Frente de Madrid (Edgar Neville, 1939)


Romancero Marroquí (Carlos Velo, 1939)


Adelante, mi amor (Arise, My Love, Mitchell Leisen, 1940)


Sin novedad en el Alcázar (Augusto Genina, 1940)


Raza (José Luis Saénz de Heredia, 1941)


Rojo y negro (Carlos Arévalo, 1942)


Por quién doblan las campanas (For Whom the Bells Tolls, Sam Wood, 1942)


El santuario no se rinde (1949)


Soldados (Alfonso Ungría, 1977)


Las bicicletas no son para el verano (Jaime Chavarri, 1983)


Memorias del general Escobar (José Luis Madrid, 1984)


La vaquilla (Luis García Berlanga, 1985)


¡Ay, Carmela! (Carlos Saura, 1989)


Mientras dure la guerra (Alejandro Amenábar, 2019) 



Segunda Guerra Mundial (1939-1945)


La nave blanca (La nave bianca, Roberto Rossellini, 1942)


Casablanca (Michael Curtiz, 1942)


Ser o no ser (To Be or no to Be, Ernst Lubitsch, 1942)


Sangre, sudor y lágrimas (In Wich We Serve, Noel Cowärd y David Lean, 1942)


La señora Miniver (Mrs. Miniver, William Wyler, 1942)


Sangre en Filipinas (So Proud We Haill!, Mark Sandrich, 1943)


San Demetrio London (Charles Frend, 1943)


Destino Tokio (Destination Tokyo, Delmer Daves, 1943)


Air Force (Howard Hawks, 1943)


Cinco tumbas al Cairo (Five Graves to Cairo, Billy Wilder, 1943)


Los verdugos también mueren (Hangmen also Die, Fritz Lang, 1943)


Sahara (Zoltan Korda, 1943)


Vida y muerte del coronel Blimp (Michael Powell y Emeric Pressburger, 1943)


Pasaje a Marsella (Passage to Marsella, Michael Curtiz, 1944)


Treinta segundos sobre Tokio (Thirty Seconds over Tokyo, Mervyn LeRoy, 1944)


Desde que te fuiste (Since You Gone, John Cromwell, 1944)


Te volveré a ver (I’ll Be Seeing You, William Dieterle, 1944)


Por el valle de las sombras (The Story of Dr. Wassell, Cecil B. DeMille, 1944)


Días de gloria (Days of Glory, Jacques Tourneaur, 1944)


Días y noches (Dni i nichi, Aleksandr Stolper, 1944)


Objetivo Birmania (Objetive Burna!, Raoul Walsh, 1945)


Roma, ciudad abierta (Roma, città aperta, Roberto Rossellini, 1945)


La chica 217 (Cheloviek n. 217, Mijaíl Romm, 1945)


La batalla del rail (Bataille du rail, René Clément, 1945)


No eran imprescindibles (They Were Expendable, John Ford, 1945)


Un paseo bajo el sol (A Walk in the Sun, Lewis Milestone,1945)


También somos seres humanos (Story of G.I. Joe, William A. Wellman, 1945)


Paisà (Roberto Rossellini, 1946)


La última etapa (Ostatni etap, Wanda Jakuwoska, 1947)


En cualquier lugar de Europa (Valahol Európában, Géza Radványi, 1947)


Los malditos (Les maudits, René Clément, 1947)


La batalla de Stalingrado (Stalingradskaya bitva, Vladimir Petrov, 1948-1949)


Arenas sangrientas (Sands of Iwo-Jima, Allan Dwan, 1949)


El silencio del mar (Le silence de la mer, Jean-Pierre Melville, 1949)


Fuego en la nieve (Battleground, William A. Wellman, 1949)


Almas en la hoguera (Twelve O,Clock High, Henry King, 1949)


Rommel, el zorro del desierto (The Desert Fox, Henry Hathaway, 1950)


Día D, hora H (Breakthrough, Lewis Seiler, 1950)


La fuerza de las armas (Force of Arms, Michael Curtiz, 1951)


Juegos prohibidos (Jeux interdits, René Clément, 1951)


De aquí a la eternidad (From Here to Eternity, Fred Zinnemann, 1953)


Traidor en el infierno (Stalag 17, Billy Wilder, 1953)


Generación (Poklenie, Andrzej Wajda, 1954)


El soldado desconocido (Tuntematon sotilas, Edvin Laine, 1955)


Más allá de las lágrimas (Battle Cry, Raoul Walsh, 1955)


Sucedió el 20 de julio (Es geschah am 20 Juli, Georg Wilhelm Pabst, 1955)


El último acto (Der letzte akt, Georg Wilhelm Pabst, 1955)


Escala en Hawaii (Mister Roberts, John Ford, Mervyn LeRoy, 1955)


El arpa birmana (Biruma no tategoto, Kon Ichikawa, 1956)


Attack! (Robert Aldrich, 1956)


Embajadores en el infierno (José María Forqué, 1956)


La batalla del Río de la Plata (The Battle of the River Plate, Michael Powell y Emeric Pressburger, 1956)


Amarga victoria (Nicholas Ray, 1957)


Kanal (Andrzej Wajda, 1957)


Heroica (Eroica, Andrzej Munk, 1957)


Cuando pasan las cigüeñas (Letyat zhuravi, Mikhail Kalatozov, 1957)


Tiempo de amar, tiempo de morir (A Time to Love and a Time to Die, Douglas Sirk, 1958)


The Camp of Blood Island (Val Guest, 1958)


Cenizas y diamantes (Popiok i diament, Andrzej Wajda, 1958)


Dunkerque (Dunkirk, Leslie Norman, 1958)


Los desnudos y los muertos (The Naked and Death, Raoul Walsh, 1958)


El baile de los malditos (The Young Lions, Edward Dmytryk, 1958)


Torpedo (Run Silent, Run Deep, Robert Wise, 1958)


La balada del soldado (Ballada o soldate, Grigoriy Chukhrai, 1959)


El general de la Rovere (Il generale della Rovere, Roberto Rossellini, 1959)


Fuego en la llanura (Nobi, Kon Ichikawa, 1959)


Verboten! (Samuel Fuller, 1959)


El puente (Die Brücke, Bernhard Wicki, 1959)


El puente sobre el río Kwai (The Bridge on the River Kwai, David Lean, 1959)


Stalingrado: batalla en el infierno (Hunde, wollt ihr ewig leben, Frank Wisbar, 1959)


La condición humana (Ningen no joken, Masaki Kowayashi, 1959-1961)


De Pearl Harbor a Midway (Taihriyo no arashi, Shuei Matsubayashi, 1960)


Kapò (Gillo Pontecorvo, 1960)


Todos a casa (Tutti a casa, Luigi Comencini, 1960)


La pasajera (Pasazerka, Andrzej Munk, 1961)


Léon Morin, sacerdote (Léon Morin, prête, Jean-Pierre Melville, 1961) 


Los cañones de Navarone (The Guns of Navarone, J. Lee Thompson, 1961)


Invasión en Birmania (Merrill's Marauders, Samuel Fuller, 1962)


El cabo atrapado (Le caporal éplingé, Jean Renoir, 1962)


La infancia de Iván (Ivanovo detstvo, Andrei Tarkovski, 1962)


El día más largo (The Longest Day, Andrew Marton, Bernhard Wicki, Ken Annakin, 1962)


La gran evasión (The Great Scape, John Sturges, 1963)


Desnudo entre lobos (Nackt unter wölfen, Frank Beyer, 1963)


Los vencedores (The Victors, Carl Foreman, 1963)


Fin de semana en Dunkerque (Week-end à Zuydcoote, Henri Verneuil, 1964)


El tren (The Train, John Frankenheimer, 1964)


La colina (The Hill, Sidney Lumet, 1965)


Trenes rigurosamente vigilados (Ostre sledované vlaky, Jiri Menzel, 1966)


La gran juerga (La grande vadrouille, Gérard Oury, 1966)


La línea de demarcación (La ligne de démarcation, Claude Chabrol, 1966)


¿Arde París? (Paris brule-t-il, René Clément, 1966)


El viejo y el niño (Le vieil homme et l’enfant, Claude Berri, 1967)


Doce del patíbulo (The Dirty Dozen, Robert Aldrich, 1967)


Mercenarios sin gloria (Play Dirty, André de Toth, 1968)


El ejército de las sombras (L’armée des ombres, Jean-Pierre Melville, 1969)


El secreto de Santa Victoria (The Secret of Santa Victoria, Stanley Kramer, 1969)


Liberación (Ovobozhdenie, Yuri Ozenov, 1968-1970)


Patton (Franklyn J. Schaffner, 1969)


Tora, Tora, Tora (Richard Fleischer, Toshio Masuda y Kinji Fukasaku, 1970)


Los violentos de Kelly (Kelly's Heroes, Brian G. Hutton, 1970)


Trampa 22 (Catch-22, Mike Nichols, 1970)


Comando en el mar de China (Too Late the Hero, Robert Aldrich, 1970)


Los que saben morir (The Mackenzie Break, Lamont Johnson, 1970)


Matadero 5 (Slaughterhouse-Five, George Roy Hill, 1972)


Ilsa, la loba de la SS (Ilsa: She Wolf of the SS, Don Edmmons, 1974)


Overlord (Stuart Cooper, 1975)


La batalla de Midway (The Battle of Midway, Jack Smith, 1975)


Ellos lucharon por su patria (Oni srazahalis za rodini, Sergey Bordanchuk, 1975)


La ascensión (Voskhozhdeniye, Larisa Shepitko, 1976)


Un puente lejano (A Bridge too Far, Richard Attenborough, 1976)


Eric, oficial de la reina (Soldaat van oranje, Paul Verhoeven, 1977)


La cruz de hierro (The Iron Cross, Sam Peckinpah, 1977)


Aquel maldito tren blindado (Quel maledetto treno blindado, Enzo G. Castellari, 1978)


Yanquis (Yanks, John Schlesinger, 1979)


Uno Rojo, división de choque (The Big Red One, Samuel Fuller, 1980)


El último metro (Le dernier métro, François Truffaut, 1980)


El submarino (Das Boot, Wolfgang Petersen, 1981)


Evasión o victoria (Victory, John Huston, 1981)


El escarlata y el negro (The Scarlet and the Black, Jerry London, 1983)


Feliz Navidad, Mr. Lawrence (Merry Christmas Mr. Lawrence, Nagisha Oshima, 1983)


Chicas en pie de guerra (Swing Shift, Jonathan Demme, 1984)


Ven y mira (Idi i smotri, Elem Klimov, 1985)


Esperanza y gloria (Hope and Glory, John Boorman, 1987)


El Imperio del sol (Empire of the Sun, Steven Spielberg, 1987)


Adiós, muchachos (Au revoir les enfants, Louis Malle, 1987)


La tumba de las luciérnagas (Hotaru no Haka, Isao Takahata, 1988)


El bombardero Memphis Belle (Memphis Belle, Michael Caton-Jones, 1990)


La lista de Schindler (Schindler’s List, Steven Spielberg, 1993)


Underground (Emir Kusturica, 1995)


La vida es bella (La vita è bella, Roberto Benigni, 1997)


Salvar al soldado Ryan (Saving Private Ryan, Steven Spielberg, 1998)


La delgada línea roja (The Red Thin Line, Terrence Malick, 1998)


Enemigo a las puertas (Enemy at the Gates, Jean-Jacques Annaud, 2001)


La zona gris (The Grey Zone, Tim Blake Nelson, 2001)


Windtalkers (John Woo, 2002)


Amén (Amen., Costa-Gavras, 2002)


El pianista (The Pianist, Roman Polanski, 2002)


El hundimiento (Der untergang, Oliver Hirschbiegel, 2004)


Banderas de nuestros padres (Flags of Our Fathers; Clint Eastwood, 2006)


Cartas desde Iwo-Jima (Letters from Iwo Jima; Clint Eastwood, 2006)


Katyn (Andrjez Wajda, 2007)


Milagro en Santa Ana (Miracle at St. Anna, Spike Lee, 2008)


Valkiria (Valkyrie, Bryan Singer, 2008)


Resistencia (Defiance, Edward Zwick, 2008)


Malditos bastardos (Inglorious Basterds, Quentin Tarantino, 2009)


Ciudad de vida y muerte (Lu Chuan, 2009)


Corazones de acero (Fury, David Ayer, 2014)


El hijo de Saúl (Saul Filia, Laszlo Nemes, 2015)


Hasta el último hombre (Hacksaw Ridge, Mel Gibson, 2016)


El instante más oscuro (Darknest Hour, Joe Wright, 2017)


Dunkerque (Dunkirk, Christopher Nolan, 2017)


La zona de interés (The Zone of Interest, Jonathan Glazer, 2023)



Guerra de Corea (1950-1953)


Casco de acero (The Steel Helmet, Samuel Fuller, 1951)


A bayoneta calada (Fixed Bayonets!, Samuel Fuller, 1951)


La colina de los diablos de acero (Men in War, Anthony Mann, 1957)


La cima de los héroes (Pork Chop Hill, Lewis Milestone, 1959)


M.A.S.H. (Robert Altman, 1969)



Guerra de Indochina y de Vietnam


Corredor hacia China (China Gate, Samuel Fuller, 1957)


El americano tranquilo (The Quiet American, Joseph L. Mankiewicz, 1958)


Sangre en Indochina (La 317ème section, Pierre Schoendoerffer, 1965)


O. K. (Michael Verhoeven, 1970)


El cazador (The Deer Hunter, Michael Cimino, 1978)


Los chicos de la compañía C (The Boys in the Conpany C, Sidney J. Furie, 1978)


Apocalypse Now (Francis Ford Coppola, 1979)


La chaqueta metálica (Full Metal Jacket, Stanley Kubrick, 1987)


Platoon (Oliver Stone, 1986)


Jardines de piedra (Gardens of Stone, Francis Ford Coppola, 1987)


La colina de la hamburguesa (Hamburger Hill, John Irving, 1987)


Good Morning, Vietnam (Barry Levinson, 1988)


Corazones de hierro (Casualties of War, Brian de Palma, 1989)


Nacido el 4 de julio (Born on Fourth July, Oliver Stone, 1989)


Diên Biên Phú (Pierre Schoendoerffer, 1992)


Cuando éramos soldados (We Were Soldiers, Richard Wallace, 2002)



Guerra de Argelia (1954-1962)


El soldadito (Le petit soldat, Jean-Luc Godard, 1960)


La batalla de Argel (Gillo Pontecorvo, 1965)



Guerra de las Malvinas (1982)


Los chicos de la guerra (Bebe Kamin, 1984)



Guerra de Afganistán (1978-1989)


La bestia de la guerra (The Best, Kevin Reynolds, 1988)


La novena compañía (9 rota, Yuriy Korotkov, 2005)



Guerra de Irak (1990-1991)


Tres reyes (Three Kings, David O. Russell, 1999)


Redacted (Brian De Palma, 2006)


En tierra hostil (Katrhyn Bigelow, 2008)




Guerra de los Balcanes (1991-2001)


Las flores de Harrison (Harrison’s Flowers, Élie Chouraqui, 2000)


En tierra de nadie (No Man’s Land, Danis Tanovic, 2001)



Otros conflictos de siglo XX


Historias de la revolución (Tomás Gutiérrez Alea, 1960

Sammy, huida hacia el sur (Sammy Golng South, Alexander Mackendrick, 1963)


55 días en Pekín (55 Days at Peking, Nicholas Ray, 1963)


El Yangtsé en llamas (The Sand Peebles, Robert Wise, 1966)


El joven Winston (The Young Winston, Richard Atteborought, 1972)


El viento y el león (The Wind and the Lion, John Milius, 1975)


El año que vinimos peligrosamente (Peter Weir, 1982)


Bajo el fuego (Under Fire, Roger Spottiswoode, 1983)


El sargento de hierro (Heartbreak Ridge, Clint Eastwood, 1986)


Salvador (Oliver Stone, 1988)


Black Hawk derribado (Black Hawk Down, Ridley Scott, 2001)


Vals con Bashir (Waltz with Bashir, Ari Folman, 2008)


Líbano (Lebannon, Samuel Maoz, 2008)


Mandarinas (Mandariinid, Zaza Urushadze, 2013)