A veces me pregunto por qué nos comunicamos, cómo y cuándo llegamos a la conclusión de que debíamos hacerlo para sobrevivir y perpetuarnos a lo largo del tiempo. ¿Dónde se encuentran nuestros orígenes? Tampoco importa determinarlo, y dudo que podamos hacerlo. Lo importante es que la hemos heredado; me refiero a esa capacidad de resistir, insistir, desistir y volver a tropezar e iniciar un nuevo ciclo, que no deja de ser similar al anterior, aunque cada época, cada generación, cada persona, se sienta única y diferente. Y sin embargo, cuanto nos parecemos. Tal vez por ello digamos cualquiera, pues en cualquiera nos miramos, nos reflejamos, nos conocemos, nos desconocemos. Nos olvidamos de quienes somos y de quienes fueron. Pero en “Sueños de engaño” me interesa hablar de lo que apunta el título: que nos engañamos y soñamos. En definitiva, me engaño como el que más y me gustan las malas costumbres de escribir como quiero y de dialogar con el pasado, con el presente y con posibles futuros....
Cuando los justos desatan su terrorífica ira cazadora Por Antonio Pardines La situación planeada por Thomas Vinterberg en La caza ( Jagten , 2012) es compleja y difícil de abordar. Aparte, el cineasta danés va introduciendo perfectamente el panorama, las relaciones, las situaciones y las pistas necesarias para saber por dónde van a ir los tiros. Inicia su caza mostrando a un grupo de amigos en noviembre. Forman parte de una tranquila comunidad en la que todos darían cualquier cosa por el resto. Eso a priori , o mientras nada les afecte. Pero ¿y si algún suceso o sospecha les golpea, rompe la cotidianidad e indica que uno de los suyos es un depravado? ¿Cómo actuar? ¿Como cazadores obsesionados con cobrarse su pieza? La situación estalla a raíz de unas palabras de Klara (Annika Wedderkopp), una niña que cursa infantil. Ella es la primera culpable, pero no la más letal, puesto que, debido a su edad, no puede formar parte de la batida iniciada por los adultos, quienes no dudan en des...