A veces me pregunto por qué nos comunicamos, cómo y cuándo llegamos a la conclusión de que debíamos hacerlo para sobrevivir y perpetuarnos a lo largo del tiempo. ¿Dónde se encuentran nuestros orígenes? Tampoco importa determinarlo, y dudo que podamos hacerlo. Lo importante es que la hemos heredado; me refiero a esa capacidad de resistir, insistir, desistir y volver a tropezar e iniciar un nuevo ciclo, que no deja de ser similar al anterior, aunque cada época, cada generación, cada persona, se sienta única y diferente. Y sin embargo, cuanto nos parecemos. Tal vez por ello digamos cualquiera, pues en cualquiera nos miramos, nos reflejamos, nos conocemos, nos desconocemos. Nos olvidamos de quienes somos y de quienes fueron. Pero en “Sueños de engaño” me interesa hablar de lo que apunta el título: que nos engañamos y soñamos. En definitiva, me engaño como el que más y me gustan las malas costumbres de escribir como quiero y de dialogar con el pasado, con el presente y con posibles futuros....
¿Qué es Kolimá? Por Antonio Pardines Las normas y los valores cambian, el ser humano se transforma. Las condiciones de los campos, esas islas fuera del mundo aún en él, matan la interioridad que se creía conocer. Ahora, nada tiene sentido, salvo sobrevivir a la jornada. Mañana llegará o no, apenas importa tras dieciséis horas de trabajos forzados en las minas de oro a cielo abierto o en la taiga que nunca podrán vencer. Pensaban que después de la prisión, de las torturas físicas y psicológicas durante la instrucción de sus casos inventados, ya nada peor podría abatirlos. Se equivocaron: el tren donde les hacinaban como reses se adentraba en la fría y blanca extensión que les conducía a Vladivostok y de ahí, en barco, a Magadán, la antesala de Kolymá. La región de Kolymá es un espacio físico, pero también existe como el lugar emocional del que no se regresa, pues, de sobrevivirlo, ya son otros. Independientemente de quién, Kolymá penetra en las entrañas y ya nunca las abandona. Inexiste...