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Sueños de engaño (presentación)

A veces me pregunto por qué nos comunicamos, cómo y cuándo llegamos a la conclusión de que debíamos hacerlo para sobrevivir y perpetuarnos a lo largo del tiempo. ¿Dónde se encuentran nuestros orígenes? Tampoco importa determinarlo, y dudo que podamos hacerlo. Lo importante es que la hemos heredado; me refiero a esa capacidad de resistir, insistir, desistir y volver a tropezar e iniciar un nuevo ciclo, que no deja de ser similar al anterior, aunque cada época, cada generación, cada persona, se sienta única y diferente. Y sin embargo, cuanto nos parecemos. Tal vez por ello digamos cualquiera, pues en cualquiera nos miramos, nos reflejamos, nos conocemos, nos desconocemos. Nos olvidamos de quienes somos y de quienes fueron. Pero en “Sueños de engaño” me interesa hablar de lo que apunta el título: que nos engañamos y soñamos. En definitiva, me engaño como el que más y me gustan las malas costumbres de escribir como quiero y de dialogar con el pasado, con el presente y con posibles futuros....
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Fragmentos de nada: Retrato, pedra sobre óleo

Fragmentos de nada: Retrato, pedra sobre óleo   Por Antonio Pardines Lonxe no tempo quedaba o Mestre Mateo cando Francisco Asorey empezou a ser coñecido pola súa arte escultórica. Eran outros tempos, pero a localidade onde tiñan o seu obradoiro era a mesma. Tras pasar por Barcelona e Madrid, o de Cambados afincouse en Santiago, cando obtivo a praza de escultor anatómico na Facultade de Medicina, emprego que, xunto ao de docente no «Taller de labra e talla en pedra» na Escola de Arte Mestre Mateo —por entón, Escola de Arte e Oficios de Santiago—, mantería ata a súa morte (1961). Corría o ano 1918, e en Europa aínda soaban os canóns da Grande Guerra (1914-1918) que Monicelli retrataría catro décadas despois na súa espléndida sátira homónima, aquela na que dous galdrupeiros de tomo e lomo —inolvidables Gassman e Sordi— desvelan no seu transitar polo fango e a terra de ninguén a estupidez, a miseria, o sangue, a fame e o patetismo de toda contenda armada. Asorey viviu unha na súa terra...

Rincones sin esquinas: Futuro imperfecto

Rincones sin esquinas: Futuro imperfecto El siguiente extracto forma parte del capitulo «Futuro imperfecto», de mi libro Rincones sin esquinas . «Cualquier presente desconoce su futuro, y suele pensarlo blanco o negro, ¿pero de qué otro color puede colorearse aquello que no es, o que solo existe en las múltiples posibilidades pensadas? Y lo irónico es que ninguno de los posibles es la realidad que llega para ser presente, pasado, historia, olvido. Quizá ni siquiera esto que digo se cumpla, pues ¿quién me asegura que no llegue algún presente que acierte con su mañana, como quien acierta la lotería? El futuro se pinta de negro porque muere al llegar o, en su versión virginal, se viste de blanco porque diseña la irrealidad pura de una fantasía que no se materializa. Pero lo importante de la idea del futuro es su invitación a soñar y a ponernos en marcha, a caminar en pos de materializar lo soñado. De no ser así, adiós sueños y posibilidad de evolución; y también adiós pesadillas. Sin la c...

Fragmentos de nada: la ronca suavidad de mundos en ruinas

Fragmentos de nada: la ronca suavidad de mundos en ruinas Por Antonio Pardines Escucho en la distancia el maullido de un gato y el rugir de una locomotora que se aleja y se acerca. ¿Viene el tren? No lo tengo claro. As Burgas y el fluir de su agua cálida me desorientan. Brota de las entrañas como letras que imitan el dolor y la desesperanza, allí donde antes hubo espera. ¿Y ahora? Vapor. Corre el alcohol que ni el desamor limpia. Suena el desencanto, la rebeldía; la lucidez del testigo herido se hace rock. Suenan Los Suaves. Afirman que Dolores se llamaba Lola. No es una sentencia ni un sonido hueco. No hay vacío ni prostitución en su cantar a la dignidad desheredada. Se escucha un canto de derrota cotidiana. Vidas en el lodazal, más que en las rutinas grises de quienes recorremos cotidianidades más amables, y puede que más somníferas. Y a pesar de la desesperación, que rima en la distancia que separa el escenario de la vida, no abandonan la esperanza de que un día, quizás mañana, quiz...

La dama desconocida (1944)

Manos ambiguas Por Antonio Pardines Entre los cineastas que mejor manejaron el claroscuro y la nocturnidad del cine negro se cuentan los europeos que llegaron a Hollywood tras abandonar sus lugares de origen huyendo de los totalitarismos —Fritz Lang y Billy Wilder— o, en algunos casos, por contrato laboral, tal como le sucedió a Edgar G. Ulmer o a Alfred Hitchcock. Robert Siodmak fue uno de esos ilustres emigrantes que, dejando atrás el nacionalsocialismo, desembarcó en el cine hollywoodiense y supo crear atmósferas como de La dama desconocida ( Phantom Lady , 1944), realizada el mismo año en que Otto Preminger dirigía Laura (1944) y Billy Wilder filmaba Perdición ( Double Indemnity , 1944), obra maestra que revolucionó el género. Wilder, un viejo conocido de Siodmak, de los tiempos de Berlín y Gente de domingo ( Menschen am Sonntag , Robert Siodmak y Edgar G. Ulmer, 1929), marcó un antes y un después con su adaptación de Pacto de sangre de James M. Cain, al situar en el centro de...

Fragmentos de nada: Aprehendiendo espontaneidad

Fragmentos de nada: Aprehendiendo la espontaneidad Por Antonio Pardines Dos instantes cinematográficos me vienen a la mente ahora que pienso en libros que se queman. No son rebuscados, son para todos los públicos. El primero me trae la biblioteca en llamas de la abadía de El nombre de la rosa —la popular adaptación de la no menos conocida primera novela de Umberto Eco—. Se trata de un momento accidental que, por combustión, transforma los pensamientos que habitan las hojas en humo. Y el segundo me devuelve a Indiana Jones frente a las hogueras en el Berlín de la época nazi. Está siendo testigo de un acto programado para impactar a propios y extraños, tras el cual se percibe una declaración de intenciones. Las llamas, el papel ardiendo, los personajes, las situaciones dispares se confunden al pensarlas. Entonces presumo que reflexiono y divago. Me digo que la imagen de la Inquisición quemando libros —aunque al llamado Santo Oficio se le asocia más con la quema de personas, lo cual tamb...

Unha personaxe con dúbidas

Un personaxe con dúbidas Por Antonio Pardines Quen vén sendo Suso de Toro? Daría un bo personaxe de ficción? É máis que posible, porque toda persoa carga a súa historia ao lombo e soamente cómpre un escritor con inquedanzas e capacidade de reconstruír, disposto a camiñar entre fantasmas, incluso no baleiro que terá que encher con ficción que ben podería achegarse a realidade. Necesítase alguén que asumiese todo iso para si e dese literatura ao conto, a un relato que, ás veces, non levará a ningures e outras nos achegue a algunha parte. Pero non vou facer del un heroe de papel nin un autor de ficción a quen busco coñecer para desvelar unha verdade máis ampla. Quédome co escritor na sombra, a que non coñezo, pero a quen imaxino traballando arreo e cheo de conflito artístico, emocional e humano. Nada coñezo dese home real. Só sei e só me corresponde dar a miña interpretación a súa obra literaria. Que eu saiba cruceime con el unha soa vez, cantidade insignificante se se pensa que vivimos n...

La bendición de la tierra (1921)

Un mundo verdiblanco de fondo claroscuro Por Antonio Pardines Basada en la novela homónima de Knut Hamsun, premio Nobel de Literatura en 1920 y simpatizante nazi en su vejez, La bendición de la tierra ( Markens Grøde , 1921) es una de las primeras obras de referencia del cine noruego. Y por una de esas ideas peregrinas que me llegan a la mente, sin saber muy bien por qué, me plantea la duda de si los responsables de la película le habrían rendido homenaje al autor literario de haberla realizado en 1946 o 1947. La respuesta me parece obvia, pues, aunque la obra sea la misma, al escritor ya se le vería con otros ojos. Pero esto es especular sobre una cuestión que no se dio. La realidad nos sitúa en 1921 y nos señala que Gunnar Sommerfeldt la filmó un año después de que Hamsun recibiese el prestigioso premio y el dinero correspondiente, un dinero que, de haberlo recibido veinticinco años atrás, nos habría dejado sin Hambre . La vida es vida, de eso no cabe duda, pero se le pueden atribui...