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Mostrando entradas de 2017

Noche y niebla (1955)

Evocar sin el menor asomo de nostalgia, evocar para recordar Por Antonio Pardines «Trenes precintados con cerrojos. En proporción de cien deportados por vagón. Sin día ni noche. El hambre, la sed, la asfixia, la locura. Un mensaje cae al suelo. ¿Lo recogerá alguien? La muerte hace su primera selección. La segunda la hará al llegar, entre la noche y la niebla», recuerda el narrador de este poético e imprescindible documental que Alain Resnais realizó sobre los campos de exterminio nazis. «Entonces, ¿quién fue el responsable?», deja en el aire la voz de Michel Bouquet , hacia el final de la anamnesia cinematográfica pretendida por el realizador de Hiroshima, mon amour (1959). Su pregunta parece indicarnos que,  l o aceptemos o no, somos responsables de nuestro momento histórico y mirar hacia otro lado no nos exime, como tampoco evita que los sucesos se produzcan. Y lo aceptemos o no, nuestro origen y nuestro final nos igualan del mismo modo que lo hacen las diferentes necesidade...

El protegido (2000)

Lejos del afán de preparar la sorpresa final de El sexto sentido  ( The Sixth Sense , 1999), su tercera película como realizador y un filme más atractivo para el público que El protegido ( Unbreakable , 2000) , M. Night Shyamalan  priorizó en esta última la complejidad de sus personajes, interiorizando en la desorientación, en las relaciones familiares y en la gris monotonía de su protagonista, David Dunn ( Bruce Willis ), cuyo miedo a aceptar sus virtudes y sus defectos, unido a su insatisfacción existencial y a la negativa que rige su vida, lo convierten en un fantasma de sí mismo. La figura de este hombre, que ha perdido la fe en sus posibilidades y en sus opciones, se va dibujando a medida que avanzan los minutos de un filme de superhéroes atípico, sin escenas de enfrentamientos espectaculares ni explosivos, pues, enfrentarse a uno mismo no se produce durante situaciones aparatosas, ni da pie a verborrea de relleno ni a chistes repetitivos, ni al colorido que dominan l...

Fellini. La originalidad de ser uno mismo

El uso del término "originalidad" en Arte me resulta un tanto ambiguo,  incluso puede llegar a ser un término mentiroso si lo considero como un absoluto, pues, consciente o inconsciente de ello, las ideas, sean o no artísticas, se gestan de otras previas (de su asimilación, de su aceptación y evolución o de su rechazo y de la gestación de antagónicas que también evolucionan), que a su vez proceden de otras, y esas de aquellas, y así hasta perderse en la distancia del dónde y del cuándo se produjo la novedad espontánea y original, fuese fruto del error, de la observación, de la necesidad, de la improvisación o de la experiencia. En cine, esta ambigüedad me resulta más evidente si cabe, ya que todos los cineastas toman prestado de aquí y de allá según sus conocimientos, criterios, gustos, inquietudes o influencias. Algunos lo reconocen, a otros les cuesta más y otros son inconscientes de ello o creen serlo, pero de ese modo van desarrollando su propia obra y su propio pensam...

El enemigo de las rubias (1927)

Ignoro si por desconocimiento, por olvido o por desinterés, pero cuando escucho a alguien hablar sobre el cine de Alfred Hitchcock suele referirse a sus películas estadounidenses, como si solo existieran estas. Una pena que se pase por alto su etapa británica, porque el cineasta ya contaba con una filmografía rica y extensa antes de llegar a Hollywood, más de una veintena de títulos entre los que se pueden encontrar los espléndidos  El hombre que sabía demasiado  ( The Man Who Knew Too Much ; 1934),   Treinta y nueve escalones  ( The 39 Steps , 1935),   Alarma en el expreso  ( The Lady Vanishes , 1938) o, en su periodo mudo,  El enemigo de las rubias ( The Lodger , 1927). Esta última, la primera película en la que predomina el suspense hitchcockiano en estado puro, se presenta en la niebla londinense donde se observa el primer plano del rostro de una mujer que, aterrorizada, grita antes de convertirse en la séptima víctima del asesino que, inspirad...

El jeque blanco (1952)

Compartida la labor de dirección con Alberto Lattuada , la primera experiencia de  Federico Fellini  detrás de la cámara resultó un fracaso comercial que supuso deudas financieras para ambos, pero tal descalabro no desesperó a Fellini , quien, de inmediato, se puso a escribir un guion que iba a significar el debut  de  Michelangelo Antonioni  en la dirección de largometrajes . Sin embargo, la idea original del film había partido del realizador de Gente del Po  (1947), Antonioni se desentendió del proyecto y Fellini asumió la dirección del que acabaría siendo su primer largo en solitario. Al lado de sus guionistas habituales,  Tulio Pinelli y Ennio Flaiano , y de otros indispensables de su cine, tales el compositor  Nino Rota , el director de fotografía Otello Martinelli  y la actriz Giulietta Masina , en un breve papel que años después cobraría el protagonismo absoluto de Las noches de Cabiria  ( Le notte di Cabiria , 1957),  Fel...

El honor perdido de Katharina Blum (1975)

Una fiesta de disfraces, una noche con un extraño a quien vigila la policía y una sospecha de complicidad bastan para que, armados hasta los dientes, varios agentes irrumpan a la mañana siguiente en la casa de Katharina Blum ( Angela Winkler ) y, ante la ausencia del sospechoso, esta sea arrestada, expuesta a los medios de comunicación como cómplice del presunto criminal y llevada a la comisaría donde el comisario Beizmenne ( Mario Adorf ) y el fiscal Hach ( Rolf Becker ) la interrogan sobre Ludwig Götten ( Jürgen Prochnov ), el supuesto anarquista y sospechoso de robar un banco de quien se ha enamorado a primera vista. Así se inicia la pesadilla existencial para la protagonista de El honor perdido de Katharina Blum ( Die verlorene ehre der Katharina Blum , 1975), un exitoso drama de denuncia realizado por  Volker Schlöndorff y Margaretha von Trotta , que, aparte del éxito público y de las críticas de la publicación  Bild-Zeitung y de facciones del partido CDU (Unión Demócr...

La gran familia (1962)

La historia del cine se escribe sobre excelentes películas que fueron ninguneadas debido a su mala distribución comercial, a la repulsa de ciertos sectores político-sociales o al público de la época, que, en su comodidad y en su negativa a realizar un análisis introspectivo, obvió propuestas cinematográficas inusuales, de rica complejidad, que reflejaban aspectos que no serían del agrado del conjunto. Quizá resultase más cómodo entretenerse visionando un film que no invitase a la reflexión que ver  La regla del juego  ( La regle du Jeu ;  Jean Renoir , 1939),  Monsieur Verdoux  ( Charles Chaplin , 1947),  La noche del cazador  ( The Night of the Hunter ;  Charles Laughton , 1955),  Viridiana  ( Luis Buñuel , 1961) u otras obras maestras que, por ser diferentes, sufrieron el rechazo. De igual manera, la historia del cine también se escribe sobre películas sobresalientes y sobre otras más corrientes que obtienen el beneplácito de los es...

La conquista de un reino (1947)

Seis años y varios proyectos frustrados después de su llegada a Estados Unidos, entre ellos Vendetta ( Mel Ferrer , 1950),  Max Ophüls  u Opuls , como aparece acreditado en sus largometrajes estadounidenses, pudo dirigir su primer film en Hollywood. Producida por  Douglas Fairbanks, Jr. , La conquista de un reino ( The Exile , 1947) presenta dos caras, aquella que encajaría mejor con el tono aventurero de Fairbanks hijo (y de Fairbanks padre) y la más próxima al cineasta centroeuropeo, que se desarrolla en la parte central del largometraje para alejarse del cine de capa y espada que domina al inicio y en el tramo final. La presentación del héroe nos muestra a un monarca sin corona, alegre y mujeriego, que vive en la pobreza y en el exilio. Charles Stuart deambula por un mercado holandés mientras los "cabezas redondas" lo buscan para darle muerte. Esta circunstancia queda relegada a un plano secundario hasta que se produzca su enfrentamiento con el coronel Ingram ( He...

Dunkerque (1958)

En menos de tres semanas en el continente, las tropas británicas retrocedían hacia la costa de Dunkerque, huyendo de un ejército mejor armado que, por uno o varios motivos, se detuvo en un cerro cercano a la playa de dicha localidad. Gracias a esta inexplicable decisión militar por parte alemana (inesperadamente Hitler ordenó no atacar con sus carros de combate), el fracaso de las fuerzas británicas y francesas se transformó en el milagro que posibilitó el regreso de más de trescientos treinta mil soldados a la isla. Este hecho queda recogido en varios filmes de ficción, uno de ellos, sería este destacado bélico realizado por Leslie Norman y producido por Michael Balcon  para la Ealing . El  Dunkerque ( Dunkirk , 1958) de Norman , la antepenúltima producción del mítico estudio londinense, muestra en sus minutos iniciales una sala donde se exhibe el noticiario propagandístico que el cabo "Tubby" Binns ( John Mills ), Mike ( Robert Urquhart ) y el resto de compañeros obs...

Sonrisas y lágrimas (1965)

Vi por primera vez Sonrisas y lágrimas  ( The Sound of Music , 1965) en un pase televisivo durante mi infancia. Ante mí, tenia su versión doblada, con las letras de las canciones traducidas al castellano y cantadas con voces enlatadas, forzadas, empalagosas, tanto, que la perjudican sobremanera, haciendo más insoportable su excesiva sensiblería pastel. Años después, cuando aquella infancia ya era un recuerdo, pude verla en su versión original, pero continué sufriendo los momentos edulcorados de su metraje, aunque esto no implica que se trate de una mala película. Tampoco la considero entre lo mejor de Robert Wise . <<Si pudiéramos evitar el exceso de sentimentalismo y el caramelo que tiene el material de base y pudiéramos darle un excitante tratamiento cinematográfico, quizá llegaríamos a hacer una película bastante mejor que la obra original>>. Los <<si pudiéramos>> de Wise , recogidos por Sergio Leemann en Robert Wise and His Films , confirman que era con...

La muerte de un burócrata (1966)

La muerte del tío Paco, Juanchín ( Salvador Wood ) y la burocracia son los protagonistas del humor negro que sirve a Tomás Gutiérrez Alea para dar forma a esta crítica, cómica-satírica, del sistema administrativo cubano. Pero La muerte de un burócrata (1966) es algo más que una crítica o una espléndida sátira. Es la primera gran comedia del cine cubano posrevolucionario, realizada por un cineasta clave que abre su película con unos títulos de crédito inusuales que llaman la atención por presentarse cual informe mecanografiado en el que resuelve exhibir la película. En uno de los puntos que componen la resolución, el quinto, el director dedica el largometraje a << Luis Buñuel ,  Stan Laurel y Oliver Hardy , Ingmar Bergman , Harold Lloyd  —en una secuencia posterior, que recuerda a otra de  El hombre mosca  ( Safety Last! ; 1923), le rinde homenaje visual—, Akira Kurosawa , Orson Wells , Juan Carlos Tabío , Elia Kazan , Buster Keaton , Jean Vigo , Marilyn...