En el vigésimo tercer título oficial del personaje creado por Ian Fleming se destruye al mito para resucitar a un nuevo Bond, menos heroico y más humano, que rechaza convertirse en una reliquia del pasado condenada a desaparecer. James ( Daniel Craig ) a duras penas sobrevive al nuevo orden mundial a base de lingotazos y pastillas, lo cual crea un aspecto atípico en este héroe que deja de serlo desde el inicio de Skyfall (2012) , cuando M ( Judi Dench ), la imagen de la autoridad materna, ordena disparar al rival con quien 007 mantiene una espectacular disputa sobre el techo de un tren en marcha, a pesar de la posibilidad de que la bala impacte en el doble cero y provoque su caída al vacío. El Bond de Skyfall resucita como un tipo desencantado, pero a pesar de ello, no puede dejar de ser quien es: un miembro del servicio de inteligencia británico, el único hogar que ha conocido o que quiere recordar. El pasado del agente nunca fue un tema tratado en ...