<<Echo de menos la simpatía, el cuidado, el rigor, la seguridad, la seriedad, la calma, la humanidad de los filmes de John Ford . Echo de menos los rostros que nunca son forzados a hacer algo, los paisajes que no se limitan a funcionar como simple telón de fondo, las emociones que nunca son inoportunas o risibles, las historias que, ni siquiera cuando cómicas, se burlan de nada, los actores que con constancia e intensidad ofrecen variaciones de sí mismos>>. (1) La nostalgia y la admiración de Wim Wenders por el cine de John Ford (y los clásicos estadounidenses) cobran imagen en dos momentos puntuales de Alicia en las ciudades ( Alice in den Städten , 1973). El primero, lo observamos durante los minutos iniciales, cuando en la habitación del motel Philip Winter ( Rüdiger Vogler ) ve en la televisión El joven Lincoln ( Young Mr. Lincoln , 1939), y el segundo, al final, en el obituario que lee sobre el cineasta recién fallecido. Quizá con ambos instantes Wenders ...