Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando entradas de abril, 2018

Alicia en las ciudades (1973)

<<Echo de menos la simpatía, el cuidado, el rigor, la seguridad, la seriedad, la calma, la humanidad de los filmes de John Ford . Echo de menos los rostros que nunca son forzados a hacer algo, los paisajes que no se limitan a funcionar como simple telón de fondo, las emociones que nunca son inoportunas o risibles, las historias que, ni siquiera cuando cómicas, se burlan de nada, los actores que con constancia e intensidad ofrecen variaciones de sí mismos>>. (1) La nostalgia y la admiración de Wim Wenders por el cine de John Ford  (y los clásicos estadounidenses) cobran imagen en dos momentos puntuales de Alicia en las ciudades ( Alice in den Städten , 1973). El primero, lo observamos durante los minutos iniciales, cuando en la habitación del motel Philip Winter ( Rüdiger Vogler ) ve en la televisión  El joven Lincoln ( Young Mr. Lincoln , 1939), y el segundo, al final, en el obituario que lee sobre el cineasta recién fallecido. Quizá con ambos instantes Wenders ...

Bloqueo (1938)

El cine realizado en España durante su conflicto civil se redujo a producciones de propaganda por parte de ambos bandos. Pero los intentos cinematográficos del gobierno republicano, de pedir auxilio e involucrar al resto de democracias internacionales, no surtieron el efecto deseado, incluso  Sierra de Teruel ( André Malraux , 1939) no pudo ser estrenada antes del fin del conflicto, y por razones obvias en España tampoco después. Quienes sí pudieron publicitar el llamamiento del gobierno legítimo fueron las cinematografías de las democracias que decidieron permanecer al margen. En su momento, los magnates de Hollywood no prestaron demasiada atención a la lucha que, entre 1936 y 1939, asoló a España porque <<producir películas con contenidos políticos en un mundo tan convulsionado como el de los 30 sólo les podía llevar a perder los necesarios dividendos que llegaban del mercado exterior.>> (1)  The Last Train from Madrid ( James P. Morgan , 1937), una producción ...

Rojo y negro (1942)

Películas propagandísticas como Sin novedad en el Alcázar ( Augusto Genina , 1940) o Raza ( José Luis Sáenz de Heredia , 1941) exaltan la figura de Franco (y del ejército), pero en Rojo y negro (1942)  Carlos Arévalo no lo hizo, en realidad, lo obvió y exaltó a Falange mediante el título y el personaje interpretado por Conchita Montenegro . Franco no era falangista, exclusivamente era franquista, y, una vez asentada su dictadura, se produjo su desencuentro con el partido fundado por José Antonio Primo de Rivera. Este pudo ser uno de los factores que apuraron la desaparición de la película dos semanas después de su estreno y, aunque pueda continuar conjeturando sobre los porqués de la retirada de Rojo y negro , ignoro la realidad que conllevó su extravío, pérdida o secuestro. Durante las décadas que siguieron, el film permaneció en el olvido, en concreto, hasta que en 1996 la Filmoteca Española lo rescató y recuperó para su estudio y supervivencia. Dejando a un la...

El globo rojo (1956)

Si hablamos de fantasía, quizá nos dejemos llevar a mundos mágicos que cobraron y cobran forma en el cine o en la literatura, pero la magia reside en nuestra mirada y en cómo interpretamos aquello que surge y sucede tanto en la pantalla como en las líneas, o simplemente en aquello que descubrimos a nuestro alrededor. Por aquello de las distintas interpretaciones, habrá quien no encuentre magia en  El globo rojo ( Le Ballon Rouge , 1956), quizá porque la fantasía de la película no fluye de anillos ni de varitas, tampoco de las chisteras o de los espejos de magos que juegan con las percepciones de quienes observan. La fantasía del film de Albert Lamorisse  reside en su sencillez y en la inocencia que pasea entre las construcciones ajadas y las calles grises de la ciudad donde el globo rojo, al que alude el título de este multipremiado cortometraje, cobra vida en su encuentro con Pascal ( Pascal Lamorisse ). Desde este afortunado instante, el recorrido por el grisáceo de ac...

La calle (1931)

Durante años King Vidor fue un paso por delante de la mayoría de realizadores de Hollywood. Su capacidad reflexiva y su comprensión cinematográfica le permitieron experimentar en películas como ...Y el mundo marcha ( The Crowd , 1928) o Aleluya ( Hallelujah , 1929), su primera incursión en el cine sonoro. Su afán, sus inquietudes y su amor por el cine me llevan a pensar que  Vidor  era de esos pocos cineastas que, conscientes de trabajar para una industria, no se conformaban con repetirse y evolucionaban aprovechando algunas concesiones del sistema y, a medida que lo hacían, también el cine avanzaba. No todas sus películas fueron magistrales, algunas incluso no corresponden con su talento, pero las mejores son obras maestras incontestables en su formas, en sus narrativas, que aúnan clasicismo y modernidad, y en las reflexiones que encierran. Del mudo al sonoro, su obra fue avanzando entre intereses ajenos y propios, pero si algo se mantuvo inmutable, fue su interés por el i...

El cuento de la princesa Kaguya (2013)

Amigos y colaboradores desde su etapa universitaria,  Isao Takahata  y  Hayao Miyazaki fundaron en 1985  Studio Ghibli  con la intención de realizar el cine de animación que les interesaba y, aunque Takahata  fue menos prolífico que el más reconocido  Miyazaki , encontramos en él a un maestro irrepetible e inimitable que internacionalizó la animación japonesa en series televisivas tan exitosas como  Heidi  ( Alps no Shojo Heidi , 1974) y Marco  ( Haha o Tazunete Senzenri , 1976) pero sobre todo, alcanzó cotas magistrales en  La tumba de las luciérnagas  ( Hotaru no Haka , 1988) y  El cuento de la princesa Kaguya  ( Kaguya-hime no monogatari , 2013), su última película. En ambos largometrajes observamos el dolor, el amor y las ganas de vivir de sus jóvenes protagonistas durante sus experiencias: bélica la de los dos hermanos que en La tumba de las luciérnagas sufren las consecuencias de la guerra y fantasiosa la d...

Eros y masacre (1969)

Enfrentarse a una película de Kijû Yoshida es una experiencia diferente, subjetiva, entre incómoda y atrayente para quien la visiona sin mantenerse impasible ante el diálogo propuesto por el cineasta, un diálogo que incluye al espectador, a los personajes y al  Yoshida  que los observa. Su cine o su anti-cine, hubo quien así lo calificó, parte de la ruptura narrativa que provoca la comunicación entre el realizador (el Yo) y el público (el Otro) en un proceso vivo que mantiene vivas las múltiples ideas que contienen sus películas, de las cuales, quizá la más reconocida sea  Eros y masacre ( Erosu purasu Gyakusatsu , 1969). El film, rodado con libertad creativa, toma como excusa la relación del anarquista y poeta Sakae Osugi ( Toshiyuki Hosokawa ) y su amante la escritora feminista y también anarquista Noe Ito ( Mariko Okada ), aunque obviamente no se trata de un biopic, sino de la experimentación cinematográfica con la que  Yoshida  juega con las ideas y con el...

Yoshishige Yoshida. Reflejos en el espejo

La década de 1960 trajo consigo nuevos gustos en el público japonés, nuevas preocupaciones político-sociales, la amenaza de la televisión, influencias de otras cinematografías y la necesidad de la industria del cine de llenar las salas que empezaban a vaciarse. Todo ello precipitó la crisis de los tradicionales estudios cinematográficos que, en un intento de buscar soluciones, apuraron el debut de directores noveles a quienes (sin criterio y sin prestar atención a sus múltiples diferencias) se agrupó en la llamada "nueva ola japonesa". Lo único que tenían en común era su juventud, su formación intelectual y su pretensión de modernizar el cine, aunque sin la ruptura extrema que pueda parecer, pues las herencias recogidas de los veteranos sentaron las bases para esa oleada de cineastas que debutaron en la dirección hacia 1960. Los nuevos aires cinematográficos coincidieron con la paulatina despedida de aquellos grandes realizadores procedentes del cine mudo, Teinosuke  Kinuga...

El fin de San Petersburgo (1927)

En el décimo aniversario de la revolución bolchevique el Comité Central del Partido Comunista decidió conmemorar (justificar y publicitar) aquel hecho histórico en una serie de películas que encargó a los directores soviéticos más prestigiosos del momento. Entre ellos, Sergei M. Eisenstein rodó Octubre  ( Oktyabr , 1927) y Vsevolod Pudovkin  filmó  El fin de San Petersburgo ( Koniets Santk-Petersburga , 1927), dos ejemplos de montajes trepidantes que difieren en su manejo, como también difieren las perspectivas de estos dos cineastas imprescindibles en la evolución de la narrativa cinematográfica. Allí donde Eisenstein concedió protagonismo al colectivo y al montaje por yuxtaposición de imágenes que acceden a la idea pretendida por el realizador, Pudovkin se decantó por una edición más clásica, minuciosa, en la que individualiza al grupo en uno o varios personajes a quienes se observa durante su concienciación política y social. El individuo escogido por el cineasta e...

Amarga victoria (1939)

Puede que no sea la intención principal, quizá ni siquiera la secundaría, pero existe un buen número de películas producidas dentro del sistema de estudios clásico —aproximadamente, el periodo que abarca desde 1924 hasta la década de 1960— que posibilitan el debate sobre los temas e ideas que plantean. Sus responsables quizá no lo tengan en cuenta o lo den por cerrado, con sus respuestas cinematográficas, pero dicha posibilidad, la de confrontar ideas, existe y Amarga victoria ( Dark Victory , 1939) es un buen ejemplo. Asoma en la evolución de Judith Traherme ( Bette Davis ) y en su respuesta a ¿vivir una mentira feliz o ser consciente de una verdad hiriente? Más si cabe, cuando dicha verdad conlleva aceptar la inminencia de su muerte. Judith es una mujer altiva que aparentemente lo tiene “todo”, amigos, dinero, atractivo, salud,… aunque esta última empieza a fallar y, a pesar de sus reticencias iniciales, acaba visitando a Frederick Steele ( George Brent ), el especialista que, tras...

Pueblerina (1948)

Su fachada de charro, de machote criado y curtido en la revolución, escondía al "indio" Fernández sensible que se hacía visible en sus grandes películas, en la belleza de los paisajes (los más, fotografiados por el gran operador  Gabriel Figueroa ) y en su poética de la gente sencilla, del dolor que sufren por su condición humilde, de sus esperanzas, del amor por los suyos, por el terruño, y del orgullo de los hombres y de las mujeres retratadas por la mirada emocional de quien, más que historias, en  Maria Candelaria (1943), Flor silvestre (1943),  La perla (1945),  Enamorada (1946) o en este espléndido melodrama filmó sentimientos, surjan estos del folclore, de los ideales o del amor del realizador por México o de las individualidades de sus personajes. Los mejores films de  Fernández  son sentimientos que fluyen en espacios como el de Pueblerina (1948), donde Aurelio ( Roberto Cañedo ) y Paloma ( Columba Domínguez ) se aman y donde encuentran obst...

Raíces (1953)

Aplaudida en Cannes y rechazada por un sector de la crítica mexicana,  Raíces (1953) inicialmente fue atribuida a Benito Alazraki , el firmante del film, pero con los años algunos estudiosos cinematográficos se decantaron por  Carlos Velo  como su máximo responsable. Este gallego exiliado en México aparece en los créditos como supervisor y guionista, aunque también fue el montador y se hizo cargo de parte del rodaje. ¿De cuánto? Lo ignoro, pero su presencia es innegable y se descubre en el documentalismo antropólogico asumido por las imágenes de la película, un documentalismo humano cercano al que había expuesto en  Almadrabas  (1934) o Galicia (1936). Sea de uno u otro, o de ambos, no puedo precisar a quién pertenece el film, pues desconozco la obra de Alazraki  y carezco de datos suficientes para emitir un juicio válido, aunque innecesario para valorar las imágenes que dan forma a esta producción atípica en el cine mexicano de aquel entonces. ...

Emma Penella. Comicidad, drama y sentimiento

¿Quién podría reconocerla en La duquesa de Benameji  ( Luis Lucia , 1949), cuando su presencia en la película se redujo a ser doble de luces de Amparo Rivelles ? ¿Quién no la reconoce en títulos capitales de   Luis García Berlanga ,  José Antonio Nieves Conde ,  Juan Antonio Bardem ,  Manuel Mur Oti ,  Ladislao Vajda ,  José Luis Sáenz de Heredia , Angelino Fons  o Francisco Regueiro ? ¿Quién pone en duda que Emma Penella fue una de las grandes actrices que ha dado el cine español o que forma parte de la historia del cine? Esta madrileña de nombre Manuela Ruiz Penella, nacida en 1931, revolucionó el panorama cinematográfico español con sus interpretaciones de mujeres carnales y rebeldes, mujeres cuyas actitudes desafiaban a la hipocresía moral en películas como  Los peces rojos ,  Fedra  o  La cuarta ventana , en la que compartió protagonismo con sus hermanas  Elisa Montés  y  Terele Pávez . A ntes de converti...