Podría empezar con la pregunta que tituló una de las películas de Chicho Ibáñez Serrador, ¿Quién puede matar a un niño?, o diciendo que nacer aquí o allí implica tantas diferencias, privilegios y derechos (o su ausencia) que echa por tierra la tan cacareada igualdad, libertad y fraternidad, inexistentes en cualquier caso, porque son sustantivos abstractos e ideales, por lo tanto más cerca de la utopía que de la realidad en la que sirven para esconder las diferencias e injusticias que se descubren con solo abrir los ojos. De modo que me decanto por comenzar con un habría que remontarse a los progromos llevados a cabo en el imperio ruso y en los centroeuropeos durante el siglo XIX, y al nacimiento del sionismo —uno de los muchos nacionalismos modernos que surgen en la época y en distintos lugares del globo—, para entender el conflicto árabe-israelí, al menos parte de él. Las duras condiciones económicas y persecuciones sufridas en Europa llevaron a los judíos a emigrar a América, pero ta...