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Mostrando las entradas etiquetadas como ennio flaiano

La ladrona, su padre y el taxista (1954)

Hay encuentros que marcan o cambian las vidas de sus protagonistas. Eso le sucede a Paolo ( Marcello Mastroianni ), el taxista, cuando conoce a Lina ( Sofia Loren ), la picara, y al padre de esta: Vittorio ( Vittorio De Sica ). Estos dos personajes traerán de cabeza al joven conductor y se convertirán en imprescindibles para él, ya sea para sus protestas o para enamorarse. Entre ellos, se crea un lazo cómico e incluso amoroso, y tan irreal como que viven una situación de cine basada en la historia de Alberto Moravia titulada El fanático . Pero si los encuentros cinematográficos se suceden ante los ojos del público para que se desarrolle la acción, en la realidad se producen sin que apenas llamen la atención de los curiosos, salvo que se trate de un encuentro tan lucido y chispeante como el que se da cuando Alessandro Blasetti reúne a De Sica , Loren y Mastroianni en La ladrona, su padre y el taxista (Peccato che sia una canaglia, 1954). Aunque no todos fructifiquen o vayan más allá ...

Ennio Flaiano y la última auténtica batalla del teatro italiano

<<En cuarenta días Aldechi vendió ciento veinte mil entradas en Milán. Fue el no va más del éxito. En la napoleónica historia del TPI era normal que la glorificación predijera un desastre, y el desastre se llamó Un marziano a Roma . La comedia había sido escrita por Ennio Flaiano, quien, por milagro siempre inexplicable, se había sacudido de encima su proverbial pereza y nos había entregado el manuscrito con la más perfecta puntualidad. Un manuscrito un poco anómalo, iluminado por un sutil humorismo y deliciosos couplets lírico satíricos, en cambio —o, mejor, deliberadamente débil—, en estructura dramática. Cuando se le pidieron correcciones o retoques, Flaianno repuso con candor: —Querido Vittorio, ya me ha maravillado haberla escrito. No me pidas ahora que la revise. Llevamos, por tanto, a escena el texto intonso, al cual creíamos prestar un buen servicio montándole encima un espectáculo con gran riqueza de efectos, incluso demasiado cuidado y elaborado. Pero especialmente per...

Los inútiles (1953)

La memoria creativa es caprichosa y selectiva, también olvidadiza, vaga y desordenada. No busca nostalgia, confunde recuerdos, prescinde de fechas, difumina rostros e ilumina otros; incluso se apodera de imágenes ajenas, quizá vistas en la pantalla o en la complicidad de una charla o de una lectura que borra las distancias temporales y espaciales. Este tipo de memoria podría ser la desarrollada por Fellini en sus películas, iguales y distintas, sin plagio, con sus múltiples variantes y las constantes que se repiten y remiten a su imaginario. La memoria, la creativa, la de Fellini , la de cualquiera que no pretenda encontrar realidad sino verdad, acepta la sinceridad tramposa y mentirosa de su mezcla de vivencias, experiencias e inexistencias, de su confundir lo vivido con la fantasía de que se ha vivido, sin...

Las noches de Cabiria (1957)

La idea de Cabiria se presentó en la mente de  Federico Fellini  cuando este trabajaba con Roberto Rossellini en  El amor ( L'amore , 1947). De hecho, la idea persistió y  Fellini  introdujo un esbozo fugaz del personaje en la nocturnidad de  El jeque blanco  ( Lo sceicco bianco , 1952) . En la vida de aquella prostituta de buen corazón había una historia y, consciente de ello, tiempo después, en compañía de sus habituales Tulio Pinelli y Ennio Flaiano ,  Fellini elaboró el guión de Las noches de Cabiria ( Le notti di Cabiria , 1957). Cabiria es un personaje cuya humanidad, ensoñación e ingenuidad le permiten sobrevivir a las numerosas vejaciones de las que es víctima (su sonrisa así lo confirma). Agredida por su novio, que la arroja al río tras robarle el bolso, humillada por el famoso actor que la encierra en el baño de su lujosa mansión mientras se reconcilia con su amante, abandonada por un cliente en la desolada Via Appia Antigua do...

La strada (1954)

Igual que haría años después con Marcello Mastroianni y el periodista de La dolce vita (1960), Federico Fellini escribió el personaje de Gelsomina para que fuera interpretado por su mujer, pero los productores no estaban por la labor de que Giulietta Masina  protagonizase La strada (1954). Ante este contratiempo, Fellini aparcó el proyecto y realizó Los inútiles ( I vitelloni , 1953), cuyo éxito le permitió encarar el rodaje de La strada con Masina ,  Anthony Quinn y  Richard Baserhart  en los papeles principales. El cineasta no se equivocó en su elección, tampoco lo haría con la de  Mastroianni  en su deambular por Via Veneto, y Giulietta Masina recibió varios premios a la mejor interpretación femenina por su soberbia actuación. Sin ella, no existiría Gelsomina, al menos, no la Gelsomina de ojos vivos, expresivos e ingenuos, cuya mirada nos trasmite la felicidad, la tristeza, la comprensión y la incomprensión que siente a lo largo de su recorrid...

El jeque blanco (1952)

Compartida la labor de dirección con Alberto Lattuada , la primera experiencia de  Federico Fellini  detrás de la cámara resultó un fracaso comercial que supuso deudas financieras para ambos, pero tal descalabro no desesperó a Fellini , quien, de inmediato, se puso a escribir un guion que iba a significar el debut  de  Michelangelo Antonioni  en la dirección de largometrajes . Sin embargo, la idea original del film había partido del realizador de Gente del Po  (1947), Antonioni se desentendió del proyecto y Fellini asumió la dirección del que acabaría siendo su primer largo en solitario. Al lado de sus guionistas habituales,  Tulio Pinelli y Ennio Flaiano , y de otros indispensables de su cine, tales el compositor  Nino Rota , el director de fotografía Otello Martinelli  y la actriz Giulietta Masina , en un breve papel que años después cobraría el protagonismo absoluto de Las noches de Cabiria  ( Le notte di Cabiria , 1957),  Fel...

Ocho y medio (1963)

Sería sencillo decir que Guido ( Marcello Mastroianni ) es una imagen del propio  Federico Fellini , pero este personaje es algo más. Es un cúmulo de conflictos emocionales que se confunden entre la realidad y la fantasía que  Fellini  emplea para dar forma a una película que podría definirse como la desbordante exposición onírica que engloba parte de sus inquietudes personales, las cuales toman forma en los recuerdos y en el presente percibido por Guido. Por ello, c ine, realidad y fantasía se entremezclan con gran libertad en las imágenes que expresan el miedo, las inquietudes o los deseos de ese álter ego cinematográfico de Fellini , un realizador que se siente incapaz de expresar con palabras sus preocupaciones, las mismas que se descubren a través de los recuerdos y de los personajes que forman (y formaron) parte de su recorrido vital: padres, esposa ( Anouk Aimée ), Claudia ( Claudia Cardinale ), la imagen de la perfección femenina, o el resto de mujeres que h...

La dolce vita (1960)

La dolce vita  (1960) es algo más que la mítica escena en la que Sylvia ( Anita Ekberg ) se baña en la Fontana de Trevi mientras Marcello Rubini ( Marcello Mastroianni ) la observa con evidente deseo, también es algo más que la constante presencia de un personaje como Paparazzo ( Walter Santesso ), cuyo nombre serviría para designar a todos aquellos que, como él, se dedicarían a la caza furtiva de esa instantánea que comprometiese a los famosos. La dolce vita es una invención, una metáfora, un paseo por calles y lugares que son en Fellini , en las que introduce a sus personajes y desde las cuales realiza un recorrido simbólico y nada favorecedor por la sociedad romana de aquellos años, en la que habitaban individuos como los anteriormente nombrados y otros a los que  Federico Fellini   irá mostrando. Marcello Rubini es un cronista de sociedad, con aspiraciones a convertirse en escritor, sin embargo deja que sus días (y sus noches) se ...

Calabuch (1956)

Calabuch es el lugar ideal para el profesor Jorge Serra Hamilton ( Edmund Gwenn ), eminente científico atómico que se ha escapado tras comprender el sentido de su trabajo y de su vida. Hamilton ha llegado a esa pequeña población costera donde todos parecen hacer lo que les gusta, tomándose su tiempo para pasar el rato con los amigos o discutir entre ellos, pero siempre mostrando esa camaradería que forma parte de la vida diaria del pueblo. El nuevo mundo en el que se encuentra le permite conocer y ser aceptado por individuos que nada saben de cohetes y a quienes poco importa la bomba atómica, pues lo único que parece importarles es la vida y la amistad que también ofrecen a quien llamarán tío Jorge, nombre con el que se conocerá al sabio tras una pequeña mentira de Langosta ( Franco Fabrizzi ), su primer amigo en Calabuch. Junto a Langosta compartirá alojamiento en la cárcel de don Matias ( Juan Calvo ), un viejo gruñón que no puede evitar mostrar un corazón de oro, permitiendo...

Guardias y ladrones (1951)

Un comentario sobre Guardias y Ladrones ( Guardie e ladri , 1951) adaptado a los tiempos de la alta velocidad y de las pocas palabras podría ser el que sigue: espléndida comedia, con los inolvidables Aldo Fabrizi y Totò , y la no menos inolvidable dirección de Mario Monicelli y Stefano Vanzina , más conocido por Steno , fundamentales en el desarrollo de la comedia italiana. Stop. Habrá quien, mejor adaptado a la época, con más prisa o con mayor capacidad de síntesis, incluso emplee dos o una palabra para definir el film, pero dudo que una sola palabra nos acercase a este espléndido, divertido, irónico y al tiempo tierno y amargo retrato del pícaro y del medio que habita y le obliga a sobrevivir al margen de la ley representada por un hombre igual de corriente, cuyo empleo de guardia le permite comida, cuatro paredes y un techo sin goteras bajo el cual vivir. Pero ¿y si pierde el empleo? Creo que una mejor opción que adaptarse a la velocidad actual, es adaptar la velocidad al ri...

Almas sin conciencia (1955)

Rodada entre La strada (1954) y Las noches de Cabiria (1957),  Almas sin conciencia ( Il bidone , 1955 ) mantiene ciertas influencias del neorrealismo al tiempo que prioriza la interioridad de los personajes escritos por  Fellini ,  Ennio Flaianno  y  Tullio Pinelli , sobre todo Agusto ( Broderick Croawford ), un hombre sumido en una soledad que le consume y que le mantiene atrapado. Para retratar almas solitarias, perdidas y sin conciencia, el director y guionista de Rimini contó con los actores estadounidenses  Broderick Crawford  y  Richard Basehart  y con su esposa la actriz  Giulietta Masina , que encabezaron el reparto de una película que presenta una realidad social desde las individuales de seres que existen y existirán porque posiblemente engañar y dejarse engañar forma parte de la condición humana, la misma que define a Augusto, quien, queriendo engañar, se engaña a sí mismo. Este individuo amoral se v...

El verdugo (1963)

La  tragicómica escena que cierra la estancia de José Luis Rodríguez ( Nino Manfredi ) en la prisión provincial de Palma de Mallorca, donde se derrumba cuando se certifica su imposibilidad de elección, surgió a raíz de la narración que un conocido le contó a   Luis G. Berlanga . Aquel hecho real inspiró al cineasta valenciano para realizar una película, aunque todavía necesitaba desarrollar el argumento que la convirtiese en la magnífica comedia que llegaría a ser. Con aquella idea rondando en su cabeza, contactó con  Rafael Azcona , con quien dos años antes había escrito Plácido (1961), y de nuevo, director y guionista, dieron rienda suelta a su sobrada capacidad sarcástica e irónica y también a la lucidez de su humor negro. Dotaron de humanidad y de patetismo a personajes que intentan sobrevivir dentro de una sociedad que fomenta su picaresca y las decisiones egoístas con las que pretenden alcanzar el éxito (ya sea una relación sexual pasajera, mayor esp...