Otro cineasta popular que, como Monte Hellman, Francis Ford Coppola, Peter Bogdanovich o Martin Scorsese, pasó o empezó su aprendizaje en la factoría Corman —que se caracterizaba por los presupuestos irrisorios y mayor libertad creativa que en las grandes compañías cinematográficas— fue Jonathan Demme, a quien, Julie Corman produjo Tres mujeres peligrosas ( Crazy Mama , 1975). Era su segundo largometraje como director, el primero había sido La cárcel caliente ( Caged Heat , 1974), producido por Roger Corman, que en este segundo asumía labores ejecutivas. En ambos títulos, Demme concedía el protagonismo a figuras femeninas al límite, fuertes, en busca de su lugar en entornos de algún modo hostiles a ellas, tal como haría a lo largo de su filmografía en Chicas en pie de guerra ( Swing Shift , 1984), Algo salvaje ( Something Wild , 1986), Casada con todos ( Married to the Mob , 1988), El silencio de los corderos ( The Silent of the Lambs , 1991) o Beloved (1998). En Crazy Mama las f...