Una conclusión tan innecesaria como lógica sería aquella que afirma que ninguna guerra existiría de no existir el ser humano, lo que implica que la responsabilidad de las acciones derivadas de los conflictos armados tengan su principio y su fin en los humanos que participan en ellos y en los intereses de una minoría que envía a combatir a miles de jóvenes que ven como, en tiempos de guerra, parte de sus principios desaparecen al sufrir su naturaleza una metamorfosis que, en casos como el expuesto por Brian De Palma , los impulsa a cometer y justificar actos enfermizos y brutales que se pierden en el olvido de la realidad histórica, y también en la ficción cinematográfica, poco dada a mostrar la guerra desde una perspectiva que, con menor o mayor acierto, sí ha abordado D e Palma en Corazones de hierro y Redacted . Los primeros minutos de esta última muestran la desidia, la inactividad y el aburrimiento de un grupo de jóvenes soldados estadounidenses destin...