Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando entradas de agosto, 2023

Larisa (1980)

Pocas películas, ahora no recuerdo ninguna más, son elegía cinematográfica, declaración de amor y homenaje a la mujer amada y admirada. Pues en Larisa (1980), la película que Elem Klimov nunca habría querido hacer, hay amor y admiración, hay necesidad de expresar sus sentimientos en imágenes que rinden tributo a Larisa Shepitko , su mujer, muerta en accidente de automóvil el 2 de julio de 1979, a los 41 años de edad. La cineasta estaba trabajando en el rodaje de “Adiós a Matiora”, que finalmente sería concluida por el propio Klimov en 1983, cuando sufrió el accidente mortal. Larisa falleció junto <<el camarógrafo Volodia Chujnov, el decorador Yun Fomenko y otros tres miembros del grupo de filmación. Ellos habían comenzado a rodar la película basada en el relato de Valentín Rasputin Despedirse de Matiora . Esta filmación era el sueño dorado de Larisa . Parecía como si toda su vida se hubiera preparado para ello. Esta película debería ser la culminación de su carrera cinematográf...

La gran prueba (1956)

Basada en la novela de Jessamyn West, publicada por primera vez en 1945, y con guion de Michael Wilson —en el que también colaboraron, sin acreditar, Robert Wyler y la propia West—, William Wyler realiza en La gran prueba (Friendly Persuasion, 1956) un drama, con no pocos momentos cómicos, que se decanta desde el primer instante contra la intolerancia que disimula gracias al humor que prevalece en la práctica totalidad del metraje, salvo en la parte que la guerra alcanza a la pacífica comunidad donde se desarrolla la historia. Siguiendo el original literario, Wyler ambienta su film en 1862 y concede el protagonismo a los Birdwell, una familia cuáquera cuya religiosidad no se basa en un credo oficial, sino en censuras y en conductas represivas, como las practicadas por el resto de la comunidad cuáquera del lugar. En público y en privado, se censura el humor, la vanidad, la competición, la violencia, cualquier tipo de excitación está mal vista. Son pacifistas, antiesclavistas, “amigos” ...

Sembrando ilusiones (1972)

Pienso en los títulos que suman entre los cuatro protagonistas de Sembrando ilusiones (Lo scopone scientifico, 1972) y me hago una idea de su legado cinematográfico y su impronta en la historia del cine. Estos cuatro mitos de la gran pantalla, Alberto Sordi, Silvana Mangano, Joseph Cotten y Bette Davis, se enfrentan en el juego de cartas “la escoba”, inventado en Italia en el siglo XVI y exportado a otros lugares. Existen variantes y diferentes reglas, pero “la escoba” que aquí asoma y da título a esta película de Luigi Comencini, cuyo guion corrió a cargo de Rodolfo Sonego, es la “científica”. <<Un juego muy antiguo, creo, inteligentísimo, terrible, despiadado…>>, explica la millonaria (Davis) en una entrevista que emite la radio. Y no exagera, ese juego de naipes reúne y enfrenta a dos parejas que compiten, sufren y se dejan la piel por distintos motivos. La formada por Peppino (Sordi) y Antonia (Mangano), matrimonio con hijos, quiere salir de pobre; y la de George (Cott...

Legítima defensa (1997)

En la década de 1990, el escritor John Grisham cosechó varios éxitos comerciales con sus novelas y las películas que inspiraron, fueron súper ventas que impusieron una moda en la literatura de consumo y en el cine: en sus adaptaciones (1) y aquellos films que siguieron su estela. Las novelas y las adaptaciones de Grisham suelen ubicarse en el medio legal. Sus protagonistas son abogados o están relacionados con el sistema judicial. La mejor de ellas, y esto es opinable, es Legítima defensa (The Rainmaker, Francis Ford Coppola, 1997), que se aleja de la intriga y el thriller que impera en, por ejemplo, La tapadera (The Firm, Sydney Pollack, 1996), primera adaptación de un libro de Grisham, también ambientada en Memphis, pero en un bufete pijo y delictivo a años luz del que lleva Púgil (Mickey Rourke). Es mejor film porque no pretende sorpresas ni sorprender con giros, piruetas y más vueltas, Coppola, también en labores de guionista, busca contar una historia que quiere cercana, y eso l...

Man on the Moon (1999)

Las biografías cinematográficas de Milos Forman no lo son, puesto que sus biografiados pasan por el filtro de la “fabulación” para ser representación —como apunta el inicio de Man on the Moon (1999)— que combina y “confunde” realidad y ficción. Como cualquiera, los biografiados de Forman son únicos, pero también son individuos que han cobrado conciencia de sus ideas, las cuales condicionan sus comportamientos y potencian sus singularidades al máximo. En realidad, son genios en sus respectivos campos: la música (Mozart), la industria pornográfica (Larry Flynt), el humor (Andy Kaufman), la pintura (Goya), pero, además, tiene en común que actúan a contracorriente y provocan pasiones en los otros. Por ello, sufren rechazo, incomprensión, persecución. En cualquier caso, son como niños. Lo son en el sentido de que conservan su capacidad para fantasear y crear su mundo propio; en el caso de Andy Kaufman (Jim Carrey), el protagonista de Man on the Moon —título que Forman tomó de la canción c...

Aerograd (1935)

Dentro de la filmografía de Alexander Dovjenko, Aerograd (1935) tiene la particularidad de no haber sido rodada en Ucrania, sino en la Taiga siberiana, en la lejanía natural del oriente ruso donde Dovjenko realizó una película sobre pioneros y la construcción de una ciudad que simboliza la modernización necesaria para sacar a la extensa nación, multiétnica, en parte nómada y despoblada, del pasado agrario y transformarla en un país industrializado y puntero. Si bien la modernización era necesaria, la exigida y acelerada por Stalin resultó criminal. Por entonces, aún faltaban dos años para su gran purga de 1937, y ya habían pasado dos de la de 1933, el cine, la literatura y el resto de las artes habían cambiado al establecerse unas directrices concretas que condicionaban y limitaban la creatividad de los artistas. Esto supuso que el individuo como singular dejase de ser importante en las artes oficiales, de hecho fue desterrado de ellas, convirtiéndose de ese modo en un artista clandes...

La sexta parte del mundo (1926)

El 31 de diciembre de 1926, un día antes de que oficialmente empezase el año del décimo aniversario del triunfo de la revolución bolchevique, Dziga Vertov estrenaba en Moscú su “cine-poema lírico” La sexta parte del mundo (Chestaia Tchast Mira, 1926). Por entonces, el pueblo soviético todavía podía creerse en posesión de esa fracción de tierra y de esperanza anunciada en el título. Aún creían que esa sexta parte les pertenecía, que esa superficie y lo que significa (o lo que les habían dicho que significaba) era para y del pueblo que tanto había sufrido con el antiguo régimen —no le iría mejor en el nuevo—. También lo creía Vertov , un cineasta indispensable en la revolución cinematográfica, tanto en el cine soviético como en el mundial. Más que uno de los grandes pioneros del documental, que sin duda lo fue, el director de El hombre de la cámara (Tchelovek s kinoapparatom, 1928) se enamoró de las posibilidades que le ofrecía el medio cinematográfico en el que vio factible materiali...

Contra el muro (1994)

Amotinados en Attica Por Antonio Pardines En 1993, en el correccional de Lucasville (Ohio), cuatrocientos cincuenta prisioneros se amotinaron durante diez días, para reclamar una mejora en sus condiciones de vida en presidio. Esto no era nuevo en el sistema de prisiones estadounidenses, pero sí fue una noticia que llamó la atención sobre la necesidad de continuar con la reforma penitenciaria. Un año después, el mismo año que  Cadena perpetua ( The Shawshank Redenption,  Frank Darabont, 1994) triunfaba allí donde se exhibía, HBO producía y estrenaba en su plataforma televisiva Contra el muro (Againts the Wall, 1994), una película también ambientada en una prisión. Pero, a diferencia de la optimista ficción de Darabont, basada en un relato de Stephen King, el dirigido por John Frankenheimer, un cineasta a todas luces con más talento cinematográfico que Darabont, y escrito por Ron Hutchinson —con un currículum televisivo nada despreciable, que ya quisieran muchos guionistas de ...

Marlowe (2022)

Llamarse Phillip Marlowe no te hace ser Phillip Marlowe; al menos es la impresión que me genera Marlowe (2022), hasta la fecha la última adaptación del personaje creado por Raymond Chandler y que ha sido llevado a la pantalla con mayor fortuna por realizadores tales Howard Hawks, Edward Dmytryk o Robert Altman. Cualquier parecido entre la ficción y su inspiración es pura coincidencia o, dicho sin más, no hay nada de Chandler en la película de Neil Jordan, salvo el nombre del personaje interpretado por Liam Neeson, ese tal Marlowe que, con anterioridad, había cobrado las formas de Dick Powell, Humphrey Bogart, Robert Montgomery, James Garner, Elliott Gould, Robert Mitchum, Powers Boothe, James Caan y Tomás Hanák. Neeson crea un personaje cansado, quizás más por el entorno y la necesidad de parecerlo que por la edad de la que se queja en algún momento. Pero da la sensación de que no encuentra el tono ni el fondo para un detective como el ideado por el escritor estadounidense; tampoco Je...

Updike, conejo y el entrenador

<<—El entrenador —le dice—, el entrenador tiene la misión de desarrollar las tres herramientas de que disponemos en la vida: la cabeza, el cuerpo y el corazón. —Y la entrepierna —dice Ruth. Solo Margaret se echa a reír. A Conejo le da grima. —Me has provocado, muchacha, y merezco el respeto de tu atención —replica el entrenador con gravedad. —Mierda —dice ella con voz baja, la vista baja—. No me vengas con sermones. —Las palabras del viejo la han herido. Las aletas de su nariz han palidecido, su áspero maquillaje se oscurece. —Lo primero es la cabeza, que idea la estrategia. La mayoría de los chicos llegan a manos del entrenador sin más práctica que la de los juegos en callejones y no saben nada de… de la “elegancia” del encuentro jugado en una pista con dos cestas. ¿No estás de acuerdo, Harry? —Sí, claro, ayer mismo… —En segundo lugar… déjame terminar, Harry, y luego podrás hablar, en segundo lugar está el cuerpo. Hay que poner a los chicos en condiciones, endurecerles las piern...

La mujer de ninguna parte (1922)

La carrera cinematográfica y teatral de Louis Delluc fue breve pero significativa. nacido en 1890 y fallecido en 1924, Delluc fue uno de los pioneros en teorías cinematográficas y fundamental en el nacimiento de los cineclubs. Era un intelectual de cine, cuyas críticas y teorías abrieron nuevas vías para el medio en el que sería considerado uno de los primeros cineastas “autor”. Decía del cine que era un “arte extraordinario”. Pero, aparte de teórico, también le iba llevar sus teorías a la práctica y así, tras ser el guionista de la gran Germaine Dulac en La fête espagnola (1920), dio el salto a la dirección y rodó siete films, algunos tan interesantes como La mujer de ninguna parte (La femme de nulle part, Louis Delluc, 1922) o L’inondation (1924). Su cine pretende y abraza “lo francés”, más allá de su ubicación francesa y de cierto chauvinismo, en su impresionismo —un arte de origen francés, como el expresionismo pueda serlo alemán o el renacentista italiano— y en características ...

Bajo los techos de Paris (1930)

La Tobis alemana llegaba a Francia en 1929 y allí fundaba la Tobis-France, equipaba los estudios de Epinay para el nuevo avance técnico y contrataba a René Clair, quien, por aquel entonces, era uno de los grandes cineastas franceses —y hoy, también se puede seguir considerando de los más grandes que ha dado la cinematografía gala, aunque haya quien desconozca su importancia y la totalidad o parte de su obra fílmica—, tal como había demostrado en la vanguardista Entreacto (Entr’acte, 1924) o en la cómica Un sombrero de paja de Italia (Un chapeau de paille d’Italia, 1928). Para esta empresa rodaría cuatro films a inicios de la década de 1930, siendo (en la actualidad) Viva la libertad (A nous la liberté, 1931) la más famosa del cuarteto, que se completa con Bajo los techos de París (Sous les toits de Paris, 1930), El millón (Le Million, 1931) y 14 de julio (Quatorze Julliet, 1934). Haciendo de su título parte visual del film, el primer largometraje sonoro de Clair se abre en planos de lo...

El hombre que mató a don Quijote (2018)

¿Cómo sería un mundo sin El Quijote? No podemos saberlo. Lo que sí sabemos es que en este, en el de su existencia, la novela cervantina ha influenciado de forma directa o indirecta al arte posterior, a la cultura y a la humanidad. Desde la publicación de su primera parte hasta la actualidad, hubo y hay quien se dejó y deja conquistar por la obra de Miguel de Cervantes : compositores, escritores, escultores, pintores, pensadores, cineastas,… y el resto de soñadores que hayan acompañado al caballero de la triste figura en sus salidas, encuentros, desencuentros, sus andanzas, en las victorias y en las derrotas, en la cordura y la locura, en la ilusión y en la agonía. Da igual el lugar de origen, el sexo, el color del pelo, de la piel o del dinero, quienes se hayan dejado seducir por el ingenioso hidalgo acaban quijotizándose, como el buen Sancho, al menos por un instante o quizá para toda la vida. En realidad, todos llevamos algo de Quijote y de Sancho dentro. La cuestión es si se equilib...