La voz en off que precede a los títulos de crédito de Apartado de correos 1001 (1950) emula a los funcionarios gubernamentales que presentan las tramas del cine negro semi-documental realizado en Hollywood durante la segunda mitad de la década de 1940. Dicha voz hace hincapié en que <<esta película ha sido filmada en las mismas plazas, calles y ambientes naturales en los que se supone pudo haber ocurrido el hecho que se da por real>>, de tal manera se advierte una intención documental para detallar la supuesta realidad en la que viven los abnegados agentes del orden que tienen <<el único objeto de defender a la sociedad de todos aquellos que intentan perturbarla>>. Con esta presentación la película de Julio Salvador se acerca a las propuestas de Henry Hathaway para la 20th Century Fox o de Anthony Mann para la Eagle Lion Films , al tiempo que, como aquellas, asume influencias del neorrealismo y del documental, aunque en su pa...