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Mostrando las entradas etiquetadas como trilogía del proletariado

Ariel (1988)

Cualquier film de Aki Kaurismäki es fiel a  Kaurismäki . Alguien podría decir: pues vaya, menuda tontería ha escrito este. Entonces, todo está dicho y aquí termina la lectura... Pero, para quien se plantee la supuesta superficialidad que abre esta entrada y decida continuar, lo dicho arriba supone reconocer que el cine del realizador finlandés nace de sus ideas y de sus convicciones, de su cinefilia y de su interpretación del mundo, de ahí que presente posturas éticas y formas estéticas que reaparecen en cada una de sus películas, sobre todo su voz o, mejor escrito, su ausencia sonora, desde la cual se materializa la conciencia humana y social del cineasta. La voz de Kaurismäki se eleva en las omisiones, en los silencios que identifican a sus personajes, en la ironía de las imágenes, en la ausencia de adornos y de movimientos bruscos de cámara que falseen su mirada y aparten la atención de cuanto pretende expresar. Dicha voz nunca calla, va al grano y desvela sin miedo y sin re...

Sombras en el paraíso (1986)

Las películas de Aki Kaurismäki protagonizadas por miembros de la clase obrera rompen el tópico (meridional) del bienestar y equilibrio social de los países del norte de Europa. También en latitudes septentrionales existen crisis económicas y circunstancias socio-políticas que parecen encaminar a la sociedad hacia la deshumanización que el cineasta señala desde su desencanto y su humor irónico. A la hora de exponer en la pantalla la Finlandia que conoce, Kaurismäki apuesta por la contención expresiva de sus protagonistas, en las antípodas de la verborrea que emplean los personajes de comedias mediterráneas que aborden cuestiones sociales similares a las señaladas por el realizador en su "trilogía del proletario" o, como prefiere llamarla, "trilogía de los perdedores", <<porque, si se mira a los protagonistas, más que obreros son ante todo perdedores>>*. Para empezar, y dejando a un lado aspectos culturales propios de su país,  Kaurismäki no emplea s...

La chica de la fábrica de cerillas (1990)

Su inicio podría servir para un documental sobre la producción de cerillas, pero nada más lejos de la intención de Aki Kaurismäki , que representa otra realidad: la de Liris ( Kati Outinen ), su protagonista. Lo hace adecuándola a su estilo lacónico, preciso, minimalista, herido, irónico, tragicómico, de posible aunque dudosa influencia chaplinesca, pues la antiheroína de Kaurismäki , difiere del vagabundo de Chaplin , a pesar de que también viva atrapada dentro de la maquinaria industrial. A su manera, el vagabundo chaplinesco es un triunfador, pues siempre sale indemne de una sociedad represora, que esclaviza, que niega la libertad a sus individuos.  Chaplin , que no hace ningún cine proletario, aunque en Tiempos modernos ( Modern Times , 1936) apunte una realidad laboral deshumanizada. El suyo no puede considerarse como tal, por la sencilla razón de que da la espalda al sistema y de que sobrevive siempre en fuga, solitario, fuera de los márgenes y decidido a no madurar, ...