Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando entradas de mayo, 2026

El día y la hora (1962)

Clément dentro de las heterogéneas líneas ocupadas Por Antonio Pardines Con la industria cinematográfica destruida como consecuencia de la guerra y de la Ocupación, los cineastas que permanecieron en Francia vieron sus opciones profesionales reducidas a dos: el paro o trabajar para las productoras aceptadas por el régimen nazi y las creadas por el de Vichy. Así, cineastas como René Clément se vieron rodando para el enemigo, aunque su trabajo se limitó a la filmación de cortometrajes documentales técnicos, como Ceux du rail (1942) o Chefs de demain (1944), sin la propaganda de otras películas que no documentaban la época, sino la idea de las mismas adaptada a las necesidades e intenciones de los dos totalitarismos que dominaban aquella Francia que el propio Clément retrataría en ficciones posteriores y, se supone y así me lo parece, más cercanas a la verdad humana del momento. Estuvo allí, en el momento y el lugar de la ocupación, y tras la liberación asumió, a petición del Comité Nac...

Escándalo en las aulas (1962)

La soledad del profesor y de la mujer del fondo Por Antonio Pardines Clasicismo y modernidad, Laurence Olivier versus Terence Stamp, el enfrentamiento en la pantalla de dos nombres propios de la cinematografía británica (y mundial) que confluyen en un momento puntual que une y distancia el cine de ayer del cine de hoy. Alguien del prestigio y del bagaje de Olivier no tuvo reparos en ponerse a las órdenes de jóvenes que pretendían dotar al cine inglés de un toque de realidad, de mirar los problemas sociales e insistir en ellos rompiendo con el conformismo en el que creían había caído el cine británico. Era la época del Free Cinema, la de los Tony Richardson, Lindsay Anderson, John Schlesinger o Karel Reisz. Por allí también asomaba Peter Glenville, a quien suele dejarse fuera cuando se nombra de pasada los cineastas que dieron forma a ese nuevo tipo de cine, más aguerrido y crítico que, por ejemplo, la nouvelle vague francesa. Esta “nueva ola” parecía decantarse por otro tipo de ruptura...

Fragmentos de nada: mi Rubicón encadenado

Fragmentos de nada: mi Rubicón encadenado Por Antonio Pardines Con el libro Vidas paralelas (1) de Plutarco en la mano pienso que nunca he dejado de tener los pies en la tierra ni la cabeza sobre los hombros, aunque a veces se me haya ido un poco la pinza y haya nadado o volado en avión, lo cual está muy bien para llegar más lejos que a braza o a mariposa. No me alejo de la realidad terrestre, aunque a veces fantasee con esto o aquello, tal vez con cruzar mi Rubicón. ¿Y eso qué viene siendo? ¿Algo así como quemar mis naves? Pero si no tengo. Nunca he tomado las teorías como absolutos ni he pretendido poder alguno, y menos aún me creo el cuento de llevarlas a la práctica. Acepto que el intento pueda ser atractivo, incluso se sienta como un reto y habrá quien diga que es una necesidad; por ejemplo: tomar a Marx, cortarle el pelo, rasurarle la barba, arreglarle el bigote, tergiversar sus ideas al gusto del practicante y hacerlo Lenin; y ya no digo que se caricaturice a ambos para ser St...

Topaz (1969)

El vicio de espiar (de Hitchcock) Por Antonio Pardines   Aunque generalmente no se nombre entre sus grandes obras, Topaz (1969) es un ejercicio narrativo cinematográfico de primer orden en el que Alfred Hitchcock, a partir del guion escrito por Samuel Taylor —basándose en la novela del hacedor de superventas Leon Uris— despliega su talento para llevar la situación a donde quiere. Tras más de cuatro décadas generando tensión, desplegando sus obsesiones sobre la pantalla y jugando con la ilusión-percepción del público, Hitchcock sabe qué se trae entre manos y cómo manejarlo. El mundo del espionaje no tiene secretos para él; y si los tiene, lo disimula. Su adaptación de Uris funciona sin las irregularidades de Cortina rasgada ( Torn Curtain , 1966), la otra película suya con la Guerra Fría como decorado principal. Sitúa ambas de lleno en el conflicto geopolítico que marcó la segunda parte del siglo XX, pero la ambientada en la Europa tras el «Telón de acero» es más popular entre el ...

El perfume y su fragancia literaria

El perfume y su fragancia literaria Por Antonio Pardines Los perfumes son tan antiguos como la historia, diría que incluso más y que ya en la prehistoria habría quien mezclase distintas sustancias para obtener un compuesto aromático y refrescante, tal como pueda serlo el agua de la mañana de San Juan. El primer líquido oloroso, también el segundo y el vigésimo octavo, desprenden aromas efímeros, excesivamente efímeros, de modo que se buscaron soluciones que aportasen eternidad o al menos una prolongación de sus cualidades aromáticas a las miles de combinaciones que llegaron después. Lo dicho solo es una sospecha, pues no hay nada escrito que lo corrobore. Mas un hecho es que el nombre de Tapputi, una mujer babilónica, aparece mencionada en letras cuneiformes acompañada de sus recetas aromáticas. Ella pasa por ser la primera perfumista documentada de la historia, pero no es la más famosa. Carecía de publicistas. Aunque los fantaseara, no podría tenerlos. Por entonces, más de un milenio ...

La orfandad del arte. Entre museos y gobiernos modernos

La orfandad del arte. Entre museos y gobiernos modernos Por Antonio Pardines Entre la tierra y el cielo nació el arte, era algo que surgía para expresar aquello que no podía ser expresado con un gruñido o un gesto. Nacía entre la obra y quien la contemplaba. Sin uno no existía la otra y sin esta, el espectador tendría que buscar en el horizonte y en sus nubes e idear formas. El arte no nace de una gestión ni académica ni administrativa, pero hubo un momento en el que se quiso institucionalizar y así, entre otras cuestiones, surgieron los museos, primero para conservar las obras y después para exhibirlas. Pero toda gestión conlleva decisiones excluyentes que dejan fuera lo artístico, aunque dé cabida a otro tipo de arte; incluso los expertos dejarían fuera arte porque prevalecería en ellos su idea y sus prejuicios. Siempre sucede, incluso a nivel personal, a la hora de escoger un libro o una película. La cuestión es que nadie quiere reconocer que, cuando hablamos de Arte (la mayúscula d...

Argullol y la contradictoria naturaleza del salmón

La contradictoria naturaleza del Salmón Por Antonio Pardines El camino —Antonio Machado o Miguel Delibes—, el río —Jorge Manrique—, la carretera asfaltada de una sola dirección —David Lynch— son símbolos poéticos de vida. Suelen usarse como metáforas de la existencia, de la vida que según Antonio Machado es como el camino que se hace al andar. El andaluz asume que no está predeterminada, que somos nosotros con nuestros actos y decisiones quienes trazamos su curso. El que Manrique escribió más líquido: «la vida es el río que va a dar a la mar, que es el morir». En ambos casos, la vida tiene su curso, sus crecidas y sus sequías, sus afluentes y sus recodos, incluso su aparente quietud. Mas, en ocasiones, su caudal, su cauce y su curso dependen de factores externos que nos descontrolan o que nos sorprenden; tampoco descarto que algunos, la mayoría que se salen de lo ordinario, puedan cogernos con la guardia baja, tanto en su mejor versión como en la más trágica.  Cambiamos, decía Herá...

Demasiado cálido para junio (1964)

Espías ante la inflación Por Antonio Pardines El cine es ante todo un negocio que apuesta sobre lo que considera seguro y esa seguridad se sostiene en no pocas ocasiones sobre un éxito comercial probado con anterioridad. Más o menos, así se explican las imitaciones, las series, las parodias, las secuelas y precuelas de una película o de un personaje popular como James Bond, cuyo paso de la literatura a la gran pantalla vino influido por el deambular irónico de Cary Grant en Con la muerte en los talones ( North by Northwest , 1959). Esta, a su vez, encuentra su semilla en otro film de Alfred Hitchcock: Los 39 escalones ( The 39 Steps , 1935). Pero el agente a imitar en los años 60, momento dulce de la cultura Pop, fue el 007, al que Ralph Thomas, en Demasiado cálido para junio ( Hot Enough for June , 1964), da por muerto al inicio del film. Se trata de un instante de guiño y de burla hacia el agente más famoso del servicio secreto británico, el mismo servicio que engaña a Dirk Bogard...

Monstruos, S. A. (2001)

¿Por qué funciona la animación Disney/Pixar? Porque no hurga ni profundiza. Toma emociones y sentimientos universales y los aleja del conflicto, del fango y de la herida para situarlos en el «para todos los públicos». No hay sufrimiento, salvo el espejismo que se desvanece poco después de que se produzca una situación dolorosa como la muerte de la madre de Bambi o la viudez del héroe de Up (2009). En Disney y también en Pixar predomina el chiste y la aventura, en algunas producciones la historia de amor; en la mayoría la de superación, un «más obstáculos por favor» del que sabemos que tendrá una conclusión feliz que dejará al público de todas las edades con buen sabor de boca. Al menos con un sabor que no resulte ni amargo ni triste, que anime a comprar sus productos o acudir al próximo estreno de las productoras. Pero, con la llegada de Pixar a la gran factoría de cine de animación y otros negocios, Disney experimentó un nuevo ritmo, digamos que algo más «canalla» o menos ñoño. Inclus...

La Gran Ruta hacia China (1983)

El mostacho de Mairena (lo que Antonio Machado no dijo a Tom Selleck) Por Antonio Pardines En su Juan de Mairena , Antonio Machado escribió que «incierto es, en verdad, lo porvenir. ¿Quién sabe lo que va a pasar? Pero incierto es también lo pretérito, ¿quién sabe lo que ha pasado?» De ahí lo difícil de decidir y de pensar en las puertas y ventanas abiertas y cerradas por cada elección asumida, a veces obligada, en ocasiones libre y meditada o de manera impulsiva y alocada. A Tom Selleck le debió de quedar clavada la espina de no haber podido aceptar el papel de Indiana Jones, al estar atado y enfrascado en el rodaje de la serie televisiva Magnum P. I. (1980-1988). La serie le hizo icónico, pero se trata de una mítica a años luz del mito que significó para Harrison Ford ser el arqueólogo que buscaba para Spielberg y Lucas el Arca Perdida . Este buscaba en la década de 1930, poco antes de que estallase la Segunda Guerra Mundial —aunque fuera de la pantalla era 1981—, y Selleck vuela en ...