Clément dentro de las heterogéneas líneas ocupadas Por Antonio Pardines Con la industria cinematográfica destruida como consecuencia de la guerra y de la Ocupación, los cineastas que permanecieron en Francia vieron sus opciones profesionales reducidas a dos: el paro o trabajar para las productoras aceptadas por el régimen nazi y las creadas por el de Vichy. Así, cineastas como René Clément se vieron rodando para el enemigo, aunque su trabajo se limitó a la filmación de cortometrajes documentales técnicos, como Ceux du rail (1942) o Chefs de demain (1944), sin la propaganda de otras películas que no documentaban la época, sino la idea de las mismas adaptada a las necesidades e intenciones de los dos totalitarismos que dominaban aquella Francia que el propio Clément retrataría en ficciones posteriores y, se supone y así me lo parece, más cercanas a la verdad humana del momento. Estuvo allí, en el momento y el lugar de la ocupación, y tras la liberación asumió, a petición del Comité Nac...