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Mostrando las entradas etiquetadas como toshiro mifune

Infierno en el Pacífico (1968)

Durante la guerra, dos soldados de distintos bandos, un piloto estadounidense ( Lee Marvin ) y un oficial japonés (Toshiro Mifune), guerrean sin plantearse por qué combaten. Alguien, y no ellos, ha decidido que sean enemigos, decisión que les ha transformado en dos guerreros ahora solitarios y perdidos en una pequeña isla del Pacífico. Rodeado de mar, ese trozo de tierra se convierte en su cárcel, en su mundo amenazante, en su paraíso infernal, en su universo entero. Allí, al inicio de Infierno en el Pacífico (Hell in the Pacific, John Boorman, 1968) se descubren y continúan luchando, como habrían hecho antes de conocerse, sin saber nada del exterior, ni el uno del otro. Tampoco comprenden que no son tan distintos: títeres de quienes les han enviado a combatir, a matar y morir. En un primer momento, se estudian, se temen, se imaginan el uno matando al otro. Son dos presencias aisladas, asustadas, ya salvajes por necesidad, pero también resultan cinematográficamente poderosas, por mome...

La princesa de la Luna (1987)

A fuerza de verla ahí arriba y de saber de ella, la mayoría no fantaseará con una Luna misteriosa, aunque, quizá, todavía nos sorprenda su brillo los días llenos y su redondez máxima cuando se acorta la distancia que nos separa, pero ya no habrá monstruos ni bosques encantados, ni oasis, ni princesas selenitas ni deidades reinando sobre cráteres, piedras y mares lunares. En sus momentos de máximo resplandor prestado, alguien susurrará qué hermosa estás hoy, otro alguien pasará de largo bajo ella mientras quien, en lugar de vivirlo, intentará atrapar el instante, solo alcanzable, mágico y hermoso en la sensación que produce el momento mismo que nos recorre la superficie y bajo la piel, junto emociones en fuga que ni sensiblerías de escaparate ni máquina alguna podrán atrapar y reproducir. La Luna fue un misterio para la humanidad, incluso hoy, a pesar de la tecnología que ha posibilitado alunizajes y diversos estudios, todavía resulta desconocida para la gran mayoría, aunque ya no miste...

El idiota (1951)

Frente a cualquiera que pretenda trasladar a la pantalla las novelas de Dostoievski se eleva un muro que no está construido de historias ni de personajes. Su material de construcción se compone de estados de ánimo, de acción interna en la que el exterior solo forma parte del decorado, de interioridades complejas y contradictorias que viven al borde mismo del abismo donde abrazan su dualidad, que en ellos se debate en eterna lucha, sin que un contrario se imponga sobre el otro. Es el abismo donde habitan aflicción y placer, el bien y el mal, lo divino y lo humano, la vida y la muerte. En definitiva, los personajes del escritor existen entre cielo e infierno como almas en constante ebullición, almas que nos conducen al pensamiento y a las experiencias vitales —su condena a muerte, su confinamiento en Siberia, su epilepsia, las deudas, su exilio europeo, la nostalgia o su desmedida afición al juego— del más grande descriptor literario de la humanidad (de su psicología) que encara su dest...

Sanjuro (1962)

No entraba dentro de los planes de  Akira Kurosawa  realizar una secuela de su exitosa Yojimbo (1961), pero, ante la insistencia de los directivos de Toho , no le quedó otra que complacer la petición. Pronto se comprende que  Sanjuro  ( Tsubaki Sanjûrô , 1962) asume un tono distinto, caricaturesco, sobre todo en la relación que se produce entre  los nueve jóvenes a quienes toma bajo su protección  y el desaliñado ronin ( Toshiro Mifune ) que, ante la pregunta de cuál es su nombre, mira a su alrededor y se bautiza Tsubaki, por las camelias que acaba de observar, Sanjuro (de treinta años, que sería su edad). Esta relación genera el choque, a menudo cómico, entre la veteranía del maestro y la bisoñería e impaciencia de los alumnos, que una y otra vez interfieren en los planes que aquel pretende llevar a cabo. Aunque en su conjunto no alcanza el nivel exhibido en Yojimbo , quizá porque el humanista de Vivir ( Ikiru , 1952) no tenía especial interés en...

Samurái (1954)

El mismo año que Akira Kurosawa estrenaba su magistral  Los siete samuráis  ( Shichinin no samurai , 1954),   Hiroshi Inagaki , con todos los medios de la Toho a su disposición, realizaba una película inferior en todos los aspectos pero de mayor repercusión internacional, al ser premiada en la edición de los Oscar de 1955 como la mejor producción en lengua no inglesa. En buena medida, el éxito de Samurái  ( Miyamoto Musashi , 1954) en los Estados Unidos se debió a la intervención de  William Holden , quien, presente durante parte del rodaje del film de Inagaki , se encargó del montaje para su estreno norteamericano. De igual modo, el actor asumió la promoción y puso su voz para introducir la historia de Musashi Miyamoto, personaje histórico, aupado a leyenda del folclore japonés, que ya había inspirado anteriores chambaras cinematográficos, entre ellos Miyamoto Musashi  (1944), realizado por Kenji Mizoguchi , o los tres títulos que  Inagaki  ha...

El hombre del carrito (1958)

Además de historias originales, hechos reales o adaptaciones literarias, el cine se nutre de películas ya existentes, que sirven de modelo para nuevas versiones, aunque menos frecuente es descubrir que algunos de estos remakes fueron realizados por los mismos directores que llevaron a cabo los films originales.  Cecil B.DeMille  rodó dos versiones de  Los diez mandamientos , la primera en 1923 y la segunda en 1956, Frank Capra realizó Dama por un día en 1933 y Un gángster para un milagro en 1961,  Howard Hawks  revisionó Río Bravo en El Dorado y Bola de fuego en Nace una canción ,  Alfred Hitchcock  filmó El hombre que sabía demasiado en su Inglaterra natal en 1933 para volver a hacerlo en Estados Unidos en 1956,  Raoul Walsh  sitúo la historia de El último refugio en el oeste de Juntos hasta la muerte ,  Hiroshi Inagaki  firmó El hombre del carrito  en 1943 y en 1958, o más recientemente Michael Haneke  ofreció d...

Toshiro Mifune, icono del cine japonés

<<Mifune tenía un talento que yo no había visto jamás en el mundo del cine japonés. (...) De cualquier forma, soy una persona a la que rara vez le impresiona un actor, pero en el caso de Mifune me encontraba completamente impresionado>>, escribió   Akira Kurosawa  en su Autobiografía sobre el actor que se convertiría en rostro icónico de su cine y del cine japonés. Pero muchos años antes de que sus caminos se cruzasen, Toshiro Mifune nacía en un enclave japonés ubicado en el continente y no sería hasta los veintiún años cuando pisó por primera vez el Japón insular, debido al traslado del equipo de aviación que le había reclutado para combatir en la Segunda Guerra Mundial. Gracias a sus conocimientos fotográficos, Mifune fue destinado a la unidad de fotografía aérea y no participó activamente en la contienda. Concluido el conflicto, y sin nada más que lo puesto, se presentó en los estudios Toho con la idea de solicitar un puesto de operador de cámara, intención ...

Rebelión (1967)

En 1952, el mismo año que la revista Kinema Junpo premiaba la magistral  Principios de verano ( Bakushū , Yasujiro Ozu , 1951) como la mejor película japonesa del año anterior, Masaki Kobayashi debutó en la dirección con La juventud del hijo ( Musuko no seishon , 1952). Era el inicio en la realización de uno de los grandes cineastas japoneses de posguerra, aunque su mayor reconocimiento le llegó a partir de la monumental trilogía  La condición humana ( Ningen no jôken , 1959-1961), a la que siguieron otras obras maestras como Harakiri ( Seppuku , 1962), El más allá ( Kaidan , 1964) o esta trágica historia coproducida y protagonizada por  Toshiro Mifune , la única película de Kobayashi premiada por la prestigiosa revista como el mejor film del año. No fueron las únicas, pero estas cuatro joyas cinematográficas bastarían para posicionarlo entre los grandes directores del cine japonés. En  Rebelión ( Jôi-uchi: Hairyô tsuma shimatsu , 1967), el responsable d...

Sendero de nieve (Ginrei no hate) (1947)

En el capítulo  Una larga historia: segunda parte de su libro de memorias  Autobiografía ,  Akira Kurosawa  recordó como  Kajiro Yamamoto  (a quien consideraba su maestro dentro de la Toho ) le aconsejó escribir guiones si pretendía convertirse en director de cine, consejo que el realizador de la magistral  Vivir  ( Ikiru , 1952) aceptó de inmediato. Una vez asentado como realizador, Kurosawa continuó participando en los guiones de sus propias películas y, en ocasiones, de otras ajenas como lo fue  Ginrei no hate , que elaboró al lado de  Senkichi Teniguchi , quien, al igual que él, había iniciado su carrera desempeñando funciones de ayudante de dirección, realizando todo tipo de labores relacionadas con las producciones que se filmaban en la  Toho , lo que supuso un excelente aprendizaje para ambos. Aunque Taniguchi nunca alcanzó el nivel artístico, creativo y autoral mostrado por  Kurosawa , cabe destacar su puesta en e...

47 ronin (1962)

Como parte de la celebración de su treinta aniversario, la productora Toho , durante años uno de los tres grandes estudios cinematográficos de Japón, decidió tirar la casa por la ventana y producir una nueva versión de la épica historia de los leales cuarenta y siete ronin, y para ello contó con la mayoría de las estrellas que tenía en nómina. El nombre de  Toshiro Mifune , el rostro más cotizado y emblemático de la casa,  encabezó la extensa lista de actores y actrices que se dejaron ver a lo largo de las tres horas y media que dura el largometraje, aunque su presencia en la pantalla resulta mínima y prescindible para el desarrollo argumental de la enésima adaptación de una de las historias más populares en el país del sol naciente, y uno de los mejores acercamientos al legendario suceso, expuesto desde una perspectiva contraria a la empleada por  Kenji Mizoguchi  en otra destacada versión realizada entre 1941 y 1942. Hiroshi Inagaki , responsable de la exit...

1941 (1979)

Los más de cuarenta millones de dólares que recaudó durante su exhibición en cines no fueron suficientes para compensar el alto coste de esta producción que en un principio iba a ser dirigida por  John Milius , y que finalmente se convirtió en el primer y más sonado fracaso comercial de Steven Spielberg , quien por aquel entonces se había asentado entre los directores más taquilleros gracias a  Tiburón  y  Encuentros en la tercera fase . A pesar de que  1941  dista de ser un film redondo posee momentos de gran hilaridad que ofrecen una perspectiva alocada de  una circunstancia tan seria como la histeria colectiva que se desata entre la población civil; aunque a buen seguro en manos de  Milius  hubiese sido una película muy distinta, que poco o nada tendría que ver con la realizada por Spielberg a partir del guión de  Robert Zemeckis  y  Bob Gale .   1941 se desarrolla en uno de los días que siguieron al ataque qu...